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LA CASA CONSISTORIAL DE SERÓN

El salón de plenos y actos públicos del Ayuntamiento no siempre ha sido utilizado como Sala Capitular. Desde el uno de octubre de 1920 hasta el treinta y uno de marzo de 1921, la sala noble se convirtió en un café público regentado por D. Tomás Fuentes Rubio.  Este señor lo arrendó[1] por cincuenta pesetas mensuales mientras realizaba obras en su bar de la calle Real. La Corporación lo aceptó por su carácter temporal y porque vendría bien obtener un dinero que permitiese comprar parte del mobiliario necesario. Por ejemplo, el estrado para el salón de sesiones se compra el 28 de noviembre de 1920.  Durante este periodo, en los bajos de la Casa se estableció el archivo y las oficinas, habilitándose para sala de sesiones la primera habitación de la planta baja, entrando a la derecha (actual Secretaría).

Dejando a un lado esta anécdota, puedo decir que desde final de 1917 los seronenses  disponen de una Casa Ayuntamiento y una magnífica “Plaza Nueva” que ha recibido, a lo largo del tiempo, distintos nombres. Hasta la decisión[2] formal, por parte del Consistorio, de construir el actual edificio, el Ayuntamiento Viejo estuvo ubicado[3] en la antigua Plaza de la Constitución, actual Plaza de Enmedio, ocupando el edificio que hoy alberga, en sus bajos, una zapatería y una farmacia. La Casa, de dos plantas, se abría en pórtico a la plaza;  la planta de arriba[4]  albergaba la Sala Capitular, la oficina municipal, el archivo y el despacho de la alcaldía.

En este trabajo recojo el proceso de subasta pública para la enajenación de la vieja Casa Consistorial, algunos datos sobre la construcción del actual Ayuntamiento y los distintos nombres que ha recibido la Plaza Nueva.

La primera referencia al mal estado de la Sala Capitular  aparece al comienzo del acta de la sesión de 13 de marzo de 1904, siendo alcalde D. Enrique Nin de Cardona y Navarro, donde se indica: “… reunidos en la Casa Pósito habilitada de Sala Capitular por estar en ruinas la que desde antiguo utiliza la Corporación…”.

La siguiente referencia al mal estado de las oficinas de la secretaría municipal la tenemos en el acta de 21 de mayo de 1911, siendo alcalde D. Antonio Cano Martínez, donde se acuerda habilitar la planta baja del edificio para instalar las oficinas junto con el archivo de documentos, deteriorado por la humedad. Del acta entresacamos:

De esta forma se embellecería también la fachada, eliminando el foco de inmundicias en que algunas personan vienen convirtiendo los pórticos”.

En junio de 1912 todavía se continuaba con las obras de adaptación en la planta baja. La idea que la Corporación tenía, en ese momento, era el de acometer la reedificación de la  Casa cuando la situación de la caja lo permitiese.

Expediente de ruina

Hay que esperar a junio de 1915 para que la Corporación, presidida por D. Antonio Cano, decida la demolición del viejo Consistorio, iniciándose así el proceso para la construcción de una nueva Casa de Ayuntamiento. Es el Regidor Síndico, D. Emilio Martínez Ruíz, el encargado de plantear a la Corporación el mal estado de la Casa Capitular, con un estado ruinoso de urgente peligro de derrumbe, con grandes grietas y desnivel que se observa en todas sus paredes[5].  En esta sesión estaban presentes el primer teniente de alcalde, D. Virgilio Navarro y  los concejales D.  José Anaya Cabello y D. Pedro Bailina Font, siendo secretario D. Ezequiel Daza. A la vista  del  informe detallado de los peritos prácticos de la  localidad, D. José Gea Cano, D. Manuel Giménez Rodríguez  y D. Juan Giménez Cano, el expediente de ruina de la Casa se aprueba en la sesión de 4 de julio de 1915. Este informe fue verificado por la Comisión Permanente de Ornato[6].

Tras la declaración de ruina,  el Ayuntamiento adquiere, en alquiler, una casa en la Plaza de los Remedios para instalar las oficinas municipales, casa que años más tarde ocuparía Telégrafos[7].

El siguiente paso sería proceder a la demolición de la vieja Casa y posterior venta del solar y materiales por medio de subasta pública, estableciéndose para ello un pliego de condiciones que hasta que no fuese ratificado por el Gobernador Civil de Almería, no podría llevarse a cabo. La peritación tasó el solar en seis mil quinientas pesetas y las paredes de piedra, maderas, rejas y demás materiales en mil pesetas[8].

La cantidad obtenida en la subasta se utilizaría para poner en marcha la edificación de la nueva Casa Ayuntamiento.

Visita de Julio Amado a Serón

En pleno  proceso de subasta pública del viejo Consistorio y la decisión de construir una nueva Casa Ayuntamiento, Serón recibe la visita del diputado D. Julio Amado, candidato a Cortes  por el Distrito de Purchena. La visita se produjo el 7 de abril de 1916 y fue recogida, con todo lujo de detalles, por el periódico La Correspondencia Militar[9], cuyo gerente y propietario era el propio Sr. Amado. Las crónicas se enviaron desde la estación telegráfica de Serón. Recojo algunas frases de tal acontecimiento.

Llovía más que nunca. Barrenos de dinamita, anunciadores de la llegada el diputado se sucedían en las concavidades de la sierra minera, música, cohetes, vivas continuados. El Sr. Amado descendió del carruaje y, no obstante la pertinaz lluvia, siguió a pie la rápida pendiente que da acceso al pueblo. Las calles eran un lodazal y las gentes chapoteaban en el barro. En la entrada al Casino se agolpaba el pueblo entero. A la una en punto comenzó el banquete servido por el hotel Simón, de Almería”.

“En la presidencia, junto a D. Julio Amado, tomaron  asiento, D. Pablo Bailina, comerciante de Serón;  D. Luís Nin de Cardona, rico propietario;  D. Emilio Rodríguez, abogado y juez municipal; D. Gaspar Nin de Cardona… Enfrente de esta mesa había otra presidida por el alcalde de Serón D. Antonio Cano,  a su izquierda el comerciante y primer teniente de alcalde D. José Anaya…”

“En la mesa de enlace de las dos presidencias tomaron puesto los propietarios D. Virginio Navarro y D. Francisco P. Verdonces, el secretario del Ayuntamiento D. Ezequiel Daza, D. Antonio Pozo Domene, empleado,  D. Luis Nin de Cardona y Ramirez, profesor de Instrucción Pública, D. Luís Carbonell, secretario del Ayuntamiento de Alcóntar y D. Higinio Pi Miñana, notario”. 

Terminados los discursos,  la expedición se dirigió a la Estación y “como el coche no pudo pasar el rio[10], marcharon a pie donde se tributó al Sr. Amado, al subir al tren, una ovación estruendosa”.

Esta visita era la tercera o cuarta que Julio Amado realizaba a Serón. Normalmente y desde 1911, cada vez que realizaba una excursión política por el distrito de Purchena lo solía terminar en Serón. Su relación con el alcalde y jefe de los liberales, D. Antonio Cano,  ue muy estrecha. El Sr. Amado falleció[11] el 14 de enero de 1936 en Málaga, siendo director de “La Unión Mercantil”.

La subasta pública

Tuvo que transcurrir  un año desde que se acordase la venta del solar hasta que se pudiese hacer la subasta pública. La autorización que el Gobernador Civil de Almería concede al  Ayuntamiento para enajenar el viejo Consistorio se produce el 8 de junio de 1916. La subasta se celebra el 27 de julio en las oficinas municipales, llevándose a cabo por el sistema de pliegos cerrados y bajo la Presidencia del Sr. Alcalde, auxiliado por los concejales D. Pedro Bailina y Font y D. Rafael Martínez Cano, actuando como notario público D. Higinio Pi Miñana, tres testigos y el Secretario de la Corporación, D. Ezequiel Daza.  

El resultado de la subasta aparece en el acta de 6 de agosto de 1916:

“En el acto de la subasta celebrada el pasado 27 de julio se presentaron dos pliegos, uno suscrito por D. Juan Herrera García ofreciendo diez mil pesetas y otro por D. Alfredo Pérez Domene haciéndolo por quince mil, por lo que fue adjudicado el remate, provisionalmente, en favor de D. Alfredo Pérez Domene”.

Algunos días  después, D. Alfredo Pérez Domene  cede sus derechos a su hermano D. José Antonio Pérez Domene, conocido como el “Tio José Antonio”. Una resolución del Sr. Gobernador, de fecha 16 de octubre, adjudicaría definitivamente el remate a D. José Antonio Pérez Domene como mejor licitador en la subasta[12].

Edificación de la Nueva Casa Capitular

Como con el dinero de la subasta no se podría hacer frente a la compra del solar y construcción de la nueva Casa, el Ayuntamiento, en sesión de 9 de julio de 1916, decide elaborar el Padrón de Prestación Personal para Obras Públicas[13] al que le facultaba  el artículo 74, regla 3ª, de la Ley Municipal.

Las bases para la edificación de la nueva Casa Capitular así como la forma y sistema en que han de ejecutarse las obras se establecen el 20 de agosto de 1916. En la sesión se decide prescindir de Concurso y que la ejecución sea por el sistema de Administración. Se argumentó para ello la premura del tiempo y la carencia, en el Municipio, de un local adecuado para instalar las oficinas municipales. Encargado de la dirección de las obras fue  nombrando  D. Antonio Plaza Herrerías[14] quien cobraría cuatro pesetas por día.  El horario de trabajo así como los precios de los jornales también quedaron establecidos:

“La jornada de trabajo será  de 6 de la mañana a 6 de la tarde con los descansos naturales para almuerzo y comida. Se establece en dos pesetas el precio del jornal de un obrero y el de albañiles y oficiales el que rija en la localidad”. 

Se facultó al Alcalde para la adquisición del solar y para que encargase a persona competente la formación del plano y proyecto del presupuesto.

Los terrenos se compraron[15] al matrimonio formado por Dª Julia Jiménez Gibaja y D. Pedro Sola Martínez. La compra tuvo que formalizarse sobre el mes de septiembre de 1916,  pues en sesión celebrada por el Ayuntamiento el 26  de noviembre, éste aprueba los gastos  que D. Virginio Navarro Rodríguez ha sufragado como anticipo de los derechos de escritura de los terrenos ocupados en la Plaza Pública y Casa Ayuntamiento.

En noviembre, el terreno estaba allanado y la plaza cubierta de grava y arena[16]. Por este trabajo D. Juan Borja Martínez recibe la cantidad de quinientas cincuenta pesetas. En la sesión de 12 de noviembre: “… A D. Francisco de Paula y Verdonces se le abonan 750 pesetas por la adquisición en árboles y asientos para la Plaza Pública  y jornales invertidos en su plantación y colocación, respectivamente”. La construcción de la Casa Consistorial tuvo que iniciarse sobre final de 1916. Ni en el archivo municipal ni en el de la Diputación de Almería he encontrado documentos relativos a los planos y proyecto de presupuesto[17].

Para terminar el edificio en el menor tiempo posible, se tuvieron que realizar anticipos personales. Así lo indica la Junta Municipal de Asociados[18] en el acta de su reunión de agosto de 1917, donde se reconoce una deuda de cinco mil setecientas sesenta y dos pesetas con ochenta y cinco céntimos, que tendrá que llevarse al presupuesto de 1918, y que corresponde a anticipos de aportaciones personales en relación a la construcción de la Casa Ayuntamiento.

La nueva Casa Consistorial estaba terminada y funcionando a final de 1917. Esto lo atestigua la ausencia de referencias a la nueva Casa, por parte de la Corporación, en los primeros meses de 1918. La primera referencia aparece en el acta de la sesión de 5 de mayo[19]. Se trata de una petición  de arrendamiento de los bajos de la nueva Casa Consistorial por el industrial D. Juan Pérez Borja. El arrendamiento será por un año al precio de trescientas pesetas.  Las oficinas municipales, el archivo, Sala Capitular y despacho de la Alcaldía estaban en planta de arriba y abajo, en la habitación de la derecha, al entrar, la academia de música o banda municipal. Durante este año, la banda municipal pasó arriba. En esta misma sesión se reconoce a D. Alfredo Pérez Domene la cantidad de quinientas pesetas por la pintura de las puertas y ventanas del nuevo Ayuntamiento.

Aunque en enero de 1919 se acuerda instalar una fuente pública y un pilar o abrevadero en la plaza de Julio Amado, encargando el trabajo, por dos mil quinientas pesetas, a D. Manuel Jiménez Rodríguez, puedo decir que dos años después, a principios de 1921, aún no estaba funcionando.

Reconocimiento público del Consistorio a  D. Antonio Cano

El 31 de agosto de 1919, actuando de alcalde accidental D. José Anaya y a propuesta del Regidor Síndico, D.  Pedro Bailina, la Corporación hace un reconocimiento público a la labor de D. Antonio Cano al frente del  Consistorio. Entre otras cosas se le reconoce el haber conseguido para Serón:

i)      La construcción de una excelente Casa-Escuela para la Graduada de Niñas[20] e inaugurada el 17 de mayo de 1919. El propio alcalde adelantó cinco mil setecientas cincuenta  pesetas para que se terminara.

ii)     Magnífica Casa Capitular en la Plaza de Julio Amado sin gasto alguno para los fondos municipales. La plaza, de gran extensión, con asientos de mármoles y árboles, faltando colocar una fuente de agua “saltadora”.

iii)    Sin gravar los fondos municipales ha colocado una nueva tubería de cemento para la conducción de las aguas potables desde la fuente Liar  a Serón.

Como muestra de gratitud “la Corporación acuerda otorgarle la facultad exclusiva, durante 10 años,  de ocupar la Plaza de Julio Amado para colocar mesas y asientos, servir café, helados y demás artículos del ambigú.”

Distintos nombres de la actual Plaza Nueva

Durante la edificación de la Casa se conocía como plaza del “Rastrojo”. El primer nombre oficial que tuvo, unido a la terminación del edificio, es el de plaza de “Julio Amado”. Este nombre perduró hasta octubre de 1923, fecha en la que se constituye en Serón un nuevo Ayuntamiento forzado por el comienzo de la dictadura de Primo de Rivera. En estos días se produce el levantamiento  de la lápida de Julio Amado en la Plaza de su nombre. En la sesión de 21 de octubre, la nueva Corporación, presidida por D. Francisco Jiménez Fernández,  acuerda no mostrarse como parte en el sumario que se instruye por tal hecho. En ese momento interviene el Capitán Delegado del Gobernador, D. Rafael Santa Pan y Ballester[21], recordando los antecedentes históricos de la conquista de este pueblo, y propone al Ayuntamiento que, en lo sucesivo, la Plaza sea designada con el nombre de plaza “Reyes Católicos”. Este nombre duró un año.

En octubre de 1924, siendo alcalde D. Enrique Nin de Cardona y Ramírez, los efectos de unas intensas lluvias terminan por derribar la casa escuela de Los Herreros. En el Ayuntamiento se recibe un telegrama de D. Ramón Vázquez Usabiaga en el que indica que regala al Ayuntamiento su casa en la Manaca a condición de que sea destinada, exclusivamente, para Escuela Pública. En la sesión extraordinaria de 30 de octubre de 1924,  la Corporación acepta la donación y, además de agradecer el gesto, se decide poner en la fachada de la casa una lápida conmemorativa de tan laudable rasgo; que se le declare Hijo adoptivos de Serón y se le dé el nombre de “Ramón Vázquez” a la Plaza  que se denomina “Reyes Católicos”, por ser la mejor de esta población.

Al comienzo de la  2ª República y en las  primeras sesiones del mes de mayo de 1931, el Ayuntamiento republicano acordó cambiar el nombre de algunas calles y plazas. Así la plaza de Ramón Vázquez se llamó entonces de “Fermín Galán”. Se quería de esta manera, ensalzar la figura de este mártir de la República. La calle Real pasaría a llamarse calle “Pablo Iglesias”.

El 30 de marzo de 1939, en el acta de Constitución del Ayuntamiento Falange de Serón, y en homenaje al asesinado D. Pedro Garrido Torreblanca (21-7-1936), secretario Local de Falange Española, la plaza pasó a llamarse plaza “Pedro Garrido”. Finalmente, fue en 1984 cuando pasa a llamarse “Plaza Nueva”, siendo alcalde D. Francisco Borja.



[1] Acta de sesiones del Ayuntamiento, 19/09/1920.

[2] Acta de sesiones, 20/08/ 1916.

[3] Revista Al-cantillo, nº 50, Abril 2013. “La llegada del agua potable”. Francisco José Cuadrado Pérez.

[4] Así se deduce del acta de sesiones de 21 de mayo de 1911.

[5] Acta de sesiones, 27/06/1915.

[6] La Comisión de Ornato era la encargada de establecer las ordenanzas municipales que debían regular las condiciones estéticas de las fachadas de casas y edificios, salvaguardando los intereses públicos.

[7] Revista Al-cantillo, nº 50, Abril 2013. “La llegada del agua potable”. Francisco José Cuadrado Pérez.

[8] Acta de sesiones, 04/07/1915.

[9]  La Correspondencia Militar, edición de 8 de abril de 1916.

[10] El actual puente de la Estación, sobre el rio Almanzora, no se construiría hasta 1930.

[11] ABC, edición de Andalucía: 15/01/1936.

[12] Actas de sesiones, 22/10/1916.

[13] Los ayuntamientos tenían la facultad de acudir a la prestación personal para la ejecución de obras públicas.  En nuestro caso se utilizó para la edificación de la nueva Casa Consistorial. La prestación personal consistía en pagar en trabajo, es decir, realizar ciertas tareas durante un número de jornales o pagar una cuota en metálico. Para este fin se elaboró  un padrón con todos los contribuyentes sujetos a la prestación, siguiendo los preceptos contenidos en el Reglamento de 16 de mayo de 1905.  Este sistema se usaría en 1929 cuando se construye el muro de contención de la plaza Nueva.

[14] Este señor fue Director, durante varios años,  de la Banda de Música de Serón.

[15] Revista Al-cantillo, nº 50, Abril 2013. “La llegada del agua potable”. Francisco José Cuadrado Pérez.

[16] Acta de sesiones, 26/11/ 1916.

[17] El Ayuntamiento estaba obligado a remitirlos al Gobierno Civil para su ratificación.

[18] Acta de sesiones de la Junta Municipal de Asociados, 20/08/1917.

[19] Acta de sesiones, 05/05/1918.

[20] Por los cristales se le abonó a Alfredo Pérez Domene la cantidad de 450 pesetas.

[21] El 19 de julio de 1936 fue nombrado Gobernador Civil de Salamanca, siendo Coronel de Infantería.

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

AGOSTO 2013

PARAJE JÓRVILA

En esta ocasión dedicaremos esta sección a un paraje muy especial por muchas razones. Jórvila es una de las típicas cortijadas de la sierra. Como en todas ellas se aprovechaban los riscos para ubicar las casas y poder aprovechar las zonas de buena tierra para plantar los huertos y árboles frutales. Sin embargo haremos mención a este entorno natural no por su vestigios de asentamientos pasados o su historia minera, sino por ser uno de los espacios deportivos en el medio natural más emblemáticos de nuestro municipio, ya que aquí está ubicada una de las  tres escuelas de escalada deportiva de Serón. Las otras dos son El Gancho de la Cuerna y La Virgen de la Cabeza.

Para la gente ajena a esta disciplina deportiva, aclararemos que una escuela de escalada es una pared de roca (en otros lugares puede ser de hielo) habilitado para la práctica de este deporte. Escalar consiste en realizar ascensos sobre paredes de muy fuerte pendiente o verticales (depende del nivel de dificultad) valiéndose de la fuerza física y mental propia. En la escalada hay alturas que implican un peligro considerable y con el objetivo de tener seguridad se utiliza equipo de protección para los escaladores, consistente en dotar a los distintos recorridos o vías con anclajes fijos como parabolts, buriles, etc., que permitirán al deportista asegurarse con una cuerda a ellos, evitando así caídas desde altura y, por tanto, permitiendo al escalador centrarse en la parte  más deportiva y técnica (y divertida) de la escalada. A pesar de todas las medidas de seguridad escalar es un deporte de riesgo y, lamentablemente, suceden accidentes fatales, por lo que siempre debe uno practicar la escalada con personas experimentadas pues es un deporte que requiere  materiales y técnicas muy especializadas. Para principiantes quizá sea mejor iniciarse en bulder, que es una modalidad que consiste en escalar bloques de roca o pequeñas paredes de pocos metros de altura, sin la necesidad de los materiales de protección  convencionales de la escalada.

En España y otros países europeos empleamos el sistema de graduación francés de dificultad en roca. Empezando en el número 1 y terminando actualmente en el número 9. Es una graduación abierta con posibilidades de progresión. El V (5) es el grado en donde empezarán las dificultades de escalada para un escalador medio. A estos grados le podemos añadir el símbolo + o – con el fin de detallar la dificultad. Con el 6, 7, 8, 9 le añadiremos las letras a, b y c acompañadas de los símbolos + y – detallando con así mucho mas la graduación. Cuanto mayor sea el grado, mayor diferencia de los subgrados.

Jórvila cuenta con dos sectores que suman 11 vías de escalada en roca de geología caliza, de aproximadamente 20 metros de altura, con una dificultad comprendida  entre V+ y 6c+, por lo que ofrece posibilidades deportivas tanto a principiantes como a escaladores más experimentados.

Para mayor información sobre actividades deportivas en general y en concreto escalada y espeleología, se puede contactar con el Club de Montaña Menas, de Serón a través de su Facebook (Menas Serón Montaña) o a través de alguno de sus socios.

Diviértete en Jórvila pero recuerda: escalar en roca es un deporte muy gratificante pero que requiere mucho esfuerzo, tanto físico como mental; pone a prueba a menudo la fortaleza del escalador, su resistencia, su agilidad y equilibrio, junto con su control mental; puede ser un deporte peligroso y es muy importante (vital)  conocer las técnicas de escalada apropiadas y usar equipo especializado y en muy buenas condiciones para poder escalar las rutas de forma segura. Y, por último, siempre ve acompañado de una persona experta.

MAITE ACOSTA CHITO

AGOSTO 2013

LA HISTORIA Y LA REPUTACIÓN CONSAGRADA DEL “JAMÓN DE SERÓN”

Más de 150 años de tradición y 5 generaciones de empresarios jamoneros acreditan la notoriedad del municipio de Serón en relación a la elaboración y comercialización de su producto más preciado: el jamón.

La cría doméstica del cerdo, la matanza y la elaboración de los jamones y embutidos hacia el consumo familiar, ha sido una práctica tradicional en el término municipal de Serón, y general en el Valle del río Almanzora desde el s. XVI hasta la actualidad, debido a la práctica de consumo de productos del cerdo impuesta por los Reyes Católicos a la población tras la reconquista de Almería y Granada a los musulmanes, con objeto de reconvertir los mismos al cristianismo e imponer las tradiciones castellanas de los cristianos viejos. Las Ordenanzas del Concejo de Serón, siglo XVI, cuya copia se encuentra en el Archivo Nacional de Simancas (Valladolid), describen, para el cabildo de Serón, las prácticas permitidas y prohibidas en la cría del cerdo y las matanzas del mismo. Estas Ordenanzas municipales han perdurado hasta el siglo XIX, y con ellas la práctica de curación doméstica del jamón para el autoconsumo y comercio local.

Sin embargo, la aparición como sector industrial manufacturero del Jamón en Serón parte de mediados del s. XIX, favorecido por las buenas condiciones climáticas existentes en el municipio para la curación del jamón, con la fundación de las dos primeras empresas familiares de elaboración y distribución de jamones  en  Granada y otros puntos de Almería: José Martínez Ruiz (1840) y Rogelio Martínez Cano (1880). Hacia la década de 1930 se consolidaron tres empresarios jamoneros en Serón, cinco en la década de 1950, hasta llegar a diez empresas en la década de 1970, la mayor parte de las cuales perduran en la actualidad.

Empresas jamoneras históricas de Serón conservan etiquetas y chapas litografiadas con la mención “Jamón de Serón”, que fue utilizada  en la comercialización del producto desde mediados del s. XX. Así, hacia 1940, consistía en un sello de plomo con el que precintaban los cordones de esparto que portaban los jamones, con la indicación de peso y  la dirección del secadero escritos a pluma. El sello de plomo tenía estampado a una cara la insignia del secadero y en la otra cara “SERON”. Hacia la década de 1950, las empresas jamoneras de Serón utilizaban placas metálicas ó etiquetas de papel en las que figuraba el nombre de la empresa junto a la mención “Serón”.

En 1967 se utilizó  por primera vez la mención “Jamón de Serón” junto al diseño de la Sierra de Los Filabres en las vitolas de los jamones. Desde entonces, ha sido utilizada la mención “Jamón de Serón” y el distintivo del municipio de Serón junto a la Sierra de los Filabres por todos los secaderos de este municipio en el etiquetado, documentación comercial y material publicitario que se ha conservado hasta nuestros días.

En las décadas de 1940 y 1950, el mercado incipiente del producto fue Andalucía Oriental. Documentos comerciales de esa época atestigua el transporte de jamones de Serón en cajas de madera con el precinto de plomo, a través del ferrocarril, a  Almería, Granada y Málaga. Sin embargo, el verdadero desarrollo industrial y expansión comercial del producto tuvo lugar hacia las décadas de 1960 y 1970, distribuyéndose el mismo por todo el Levante español, Cataluña, Murcia y Andalucía oriental, y  consolidándose en la década de 1980 como una de las principales zonas elaboradoras de jamones en España.

El mercado internacional comenzó hacia el año 2000. En el año 2001 uno de los secaderos de Serón, fue la primera empresa española que comercializó jamón en Japón, gracias al acuerdo de importación con el grupo alimentario nipón “Yonekyu Corporation”. En la actualidad el mercado fuera de España se encuentra en  Francia, Italia, Bélgica, Suecia, Alemania y Japón.

Las condiciones particulares del municipio de Serón para la elaboración de los jamones: factores naturales y humanos

Factores naturales

En la cuenca del Almanzora donde está encuadrado el término municipal de “Serón”, predominan los climas desérticos y esteparios, y puede considerarse como la cuenca más árida de todo el Continente Europeo.

El clima desértico de Serón, se explica por su encuadre geográfico general dentro de la Península Ibérica, dentro de la cuenca hidrográfica del río Almanzora (provincia de Almería), a su vez situada en el lado meridional de la fachada levantina ibérica, que se considera la región subdesértica del sureste español, que se caracteriza por presentar un índice aridez comprendido entre 0.2 a 0.5, poseer además un exceso de energía solar, con un promedio de 3000 horas anuales, y una escasez de agua, con un promedio inferior a 400 mm al año. Este clima árido, es consecuencia de la disposición de la zona en el sureste español, y sucede por la interposición del relieve de las Sierras Subbéticas de Andalucía Oriental, que actúan de parapeto frente a las borrascas atlánticas responsables de las lluvias, que atraviesan la Península Ibérica en sentido Oeste-Este.

Por otro lado, el matiz estepario del clima de Serón, se debe a su encuadre geográfico específico dentro del Valle del Río Almanzora, ubicado en la cabecera del valle y en disposición sobre la ladera norte de la Sierra de los Filabres, entre 800 y 900 m de altitud, beneficiándose de un entorno natural de vegetación mediterránea de media montaña y microclima específico, que se caracteriza por un ambiente seco con humedad relativa ambiental reducida  (H.R. media en verano 55 %, y 70% en invierno), bajas temperaturas medias durante el invierno (4,6 -5,5 ºC), pero sin heladas frecuentes, y veranos frescos con una temperatura media inferior a 23 ºC. Normalmente esta zona se ve afectada por grandes oscilaciones térmicas inter e intraestacionales (18-19 ºC). Por último, y muy importante para el proceso de secado-maduración natural de los productos cárnicos, vientos constantes, suaves y secos durante todo el año, de componente noroeste, con una velocidad de 5-7 m/s y también un alto nivel de insolación, con un promedio anual por encima de 3.000 horas.

La combinación de todos estos factores naturales, originan unas condiciones climáticas muy favorables para el proceso de secado-maduración natural del jamón.

Factores humanos

Las características del jamón tradicional de Serón, grande y graso, tienen su origen en las matanzas domiciliarias que existían en el municipio de Serón entre las décadas de 1930 a 1950, con cerdos con más de 1 año de edad, época de la Guerra Civil española y de la postguerra, cuando el hambre era la tónica habitual entre la población del Valle del río Almanzora, que demandaba jamones grandes y muy grasos para cubrir las exigencias energéticas de una dieta insuficiente, y que por otra parte eran utilizados en las matanzas domiciliarias para ser cambiados al peso por tocino curado en sal común en los secadores de Serón, producto muy  buscado por entonces debido a la deficiencia de sal entre la población. La práctica de elaboración tradicional del producto con un gran espesor graso, por encima de 2,5 cm en un jamón con piel y de 2 cm en un jamón con el corte en “V”, ha perdurado hasta la actualidad, manteniéndose en todos los secaderos de Serón la labor de selección de la materia prima con estas características para elaborar el genuino “Jamón de Serón”. Esta práctica de elaboración ha sido fundamental para desarrollar un producto con características físico-químicas y organolépticas específicas en el “Jamón de Serón” gracias a la infiltración parcial de componentes grasos en la fracción magra.

Por otro lado, la práctica de salazón tradicional de la materia prima, aplicando menos de 1 día de sal/Kg de jamón, se debe a una interacción entre las condiciones microclimáticas favorables de Serón que permite esta dosificación mínima de sal, pero también por la escasez de sal común entre la población y producto muy caro para los secaderos de Serón durante la guerra civil española y posguerra (1930-1950), que obligan a la salazón del jamón con el máximo aprovechamiento de sal y una mínima dosificación. Esta práctica de elaboración ha permanecido hasta la actualidad y ha permitido desarrollar un jamón de sabor dulce y con bajo contenido en sal.

¿Qué es la I.G.P.?

La Indicación Geográfica Protegida “Jamón de Serón” es el nombre utilizado para designar al producto estrella, que tiene un origen geográfico determinado y cuya calidad o reputación se debe a dicho lugar. Las características específicas del producto,  son debidas tanto a factores naturales y humanos vinculados al municipio de Serón en el que se elabora tradicionalmente este producto, y relacionan al producto y el lugar de origen, elementos asociativos en los que se basa cualquier Denominación de Origen e Indicación Geográfica Protegida.

En España, existe únicamente una Indicación Geográfica Protegida del Jamón del cerdo blanco, siendo la Indicación Geográfica de Trevélez; certificación avalada por la Comisión Europea, cuyo objetivo es designar la denominación del jamón cuya producción, transformación y elaboración posee un origen geográfico determinado, y cuya calidad o reputación se debe a dicho lugar.

Características del producto I.G.P. Jamón de Serón

Es un jamón obtenido a partir de los perniles del cerdo (machos castrados y hembras) procedente de alguna de las siguientes razas o cruces entre ellas: Duroc, Large White, Landrace, Blanco Belga, Pietrain y Chato Murciano, y elaborado a través de  un proceso natural de secado y maduración.

Las características específicas del Jamón de Serón relacionadas con el proceso de elaboración se pueden resumir en:

–       El jamón tradicional de Serón se considera grande y graso. Los pesos mínimos establecidos en sangre del jamón, incluyendo la piel, son de 11,00 Kg ó 12,50 Kg para un periodo de curación superior a 16 meses ó 20 meses respectivamente. El espesor de tocino tiene que ser en un jamón con piel, de 2,5 cm., y del jamón con corte en “V” de 2 cm.

–       El jamón es obtenido a través de un largo periodo de  curación, superior a 16 meses ó 20 meses, según sea el peso de los perniles de partida 11 Kg ó 12,5 Kg respectivamente. De este periodo, al menos 12 meses, debe abarcar el proceso de secado-maduración natural bajo las condiciones ambientales de Serón. El producto final presenta una merma mínima del 35%.

–       El “Jamón de Serón” se caracteriza por presentar un sabor dulce y un bajo contenido salino. El contenido salino del jamón expresado como cloruro sódico es del 8%.

–       El “Jamón de Serón” presenta una gran intensidad aromática. La grasa del jamón se encuentra parcialmente infiltrada en la masa muscular, a partir de la cual se desarrollan los aromas típicos durante el proceso secado-maduración natural del jamón. Esta es una característica particular del producto, que definen los maestros jamoneros de Serón como “jamón caliente”. La fracción grasa presenta una consistencia untuosa, brillante, coloración blanca amarillenta y aroma intenso, y la fracción magra presenta aroma de medio a intenso.

Categorías:

S-XVI – peso mínimo de expedición es de 7 kg. Curación mínima 16 meses.

S-XX – peso mínimo de expedición es de 8 kg. Curación mínima 20 meses.

Asimismo, la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, publicó en el B.O.J.A. de fecha 03/10/2012 la decisión favorable de la Junta de Andalucía para la tramitación del Registro Comunitario del Jamón de Serón como Indicaciones Geográficas Protegida a través del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, cuyo procedimiento requiere la publicación en el DOUE (Diario Oficial de la Unión Europea) y periodo de 6 meses de exposición pública a nivel comunitario, tras el cual se publica el Registro en firme de dicha IGP. La publicación comunitaria se espera para principios del próximo verano 2013.

La creación del Consejo Regulador y su importancia para la defensa del Sector Jamonero de Serón

Tras la publicación del registro de la I.G.P. Jamón de Serón en la Comisión Europea, la Asociación promotora de ésta Indicación Geográfica elaborará el correspondiente reglamento de funcionamiento del Consejo Regulador, y tras su publicación en el B.O.J.A. quedará constituido oficialmente, ostentando todas las competencias respecto a la defensa y uso del nombre JAMÓN DE SERÓN. La promoción del producto acogido a ésta I.G.P., así como la autorización del uso del nombre en producto certificado por una entidad de control, que posiblemente será externa y que se materializará en el uso de las vitolas y contra-etiquetas numeradas con el distintivo Jamón de Serón, será el aval de garantía que distinguirá el consumidor de este tradicional producto Almeriense.

El Pleno del Consejo Regulador, se compone de los siguientes miembros:

  • Empresas miembros de la I.G.P. Jamón de Serón.
  • Secretario General.
  • Representante de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.

Tras el reconocimiento del Consejo Regulador de la I.G.P., éste podrá solicitar ayudas a la consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente en materia de Promoción Agroalimentaria, permitiendo cofinanciar las campañas publicitarias y promocionales de la Indicación Geográfica Protegida siendo acordadas en el seno del Consejo. Por otra parte, éste Consejo podrá acceder a programas de investigación y desarrollo en condiciones preferenciales a distintas convocatorias que realice tanto la Junta de Andalucía como el CDTI – Unidad Autónoma del Ministerio de Economía y Competitividad para promoción del desarrollo industrial y tecnológico a nivel de España.

LA LLEGADA DEL AGUA POTABLE A SERÓN

En 1949 el Ayuntamiento de Serón publicó una Memoria de Gestión Municipal que comprendía los años de 1940 al 1948, ambos inclusive. Y en el que además “se recoge los datos importantes que pudieron salir ilesos de la destrucción llevada a cabo en el archivo municipal, durante el periodo comprendido entre los años de 1936 al 1939”.

El alcalde que presidía la Corporación Municipal era D. Francisco Domene Martínez (toma de posesión 23 de febrero de 1942). El Secretario del Ayuntamiento era D. Juan Bono Díaz (toma de posesión 12 de julio de 1942), y es el que en este año de 1949 redacta dicha Memoria.

En la página 23 de esta Memoria hay un apartado que se titula: “Abastecimiento de agua”, D. Juan Bono Díaz diría:

“No ha sido Serón de los más retrasados en cumplir esta primordial obligación, pues entre los años de 1926 al 1930 se llevaron a efecto las obras que lo dotan de tan precioso elemento.

“…al final del presente trabajo se publican, por su importancia y carácter histórico, los documentos que pudieron salvarse de la destrucción del archivo municipal, llevado a cabo durante la guerra de 1936-1939…”

Estos documentos aparecen bajo el título llamado “Antecedentes sobre la instalación del agua potable”, en su página 95.

Hoy vemos normal  tener agua potable. Sabemos que el agua que bebemos sale directamente de la fuente de Liar. De allí desemboca en un depósito para tratarla (se potabiliza), y una vez tratada llega a nuestros hogares. Pero el agua de la Fuente de Líar, que es aprovechada para consumo en los hogares y sigue regando los pagos de La Huerta, Olivar, Eli, Canales y Alconaiza desde tiempos inmemoriales, no siempre llegó a la población en las condiciones de salubridad que disfrutamos hoy.

Los antiguos que canalizaron la Fuente de Líar lo hicieron de una forma natural y sencilla excavando las acequias directamente en la tierra. Esta forma de traer el agua, al carecer de recubrimientos de cemento, madera o plomo, provocaba pérdidas por las numerosas filtraciones, pero era el método más efectivo de potabilización de la época: mediante la filtración natural.

En Serón, la calidad del agua disminuía debido a que no llegaba directamente de la Fuente de Liar, sino que pasaba por dos obstáculos artificiales.

Uno de ellos fue el Camino de Almería, transitado desde hace siglos por las diferentes culturas que han habitado Serón. Este camino comunicaba el pueblo de Serón con Almería, Gérgal, las diferentes pedanías y el menero del hierro de Menas. Este camino pasaba (y pasa) por encima del curso de agua de la Fuente de Líar y sirvió desde siempre de abrevadero para personas y animales al estar su cauce descubierto.

Para encontrarlo hoy habría que desviarse por el camino que conduce a la Casa Rural L’aqaba (antes molino de “Juan Dios”) e ir siguiéndolo arroyo arriba hasta toparnos con la carretera  actual.

Los molinos harineros fueron otro obstáculo artificial. Éstos se situaban en el curso natural del arroyo y llenaban  sus cubos aprovechando el desnivel natural del terreno para que el salto de agua (entre 5 y 10 metros) sirviera de fuerza motriz para rotar los mecanismos que movían las piedras para moler el grano. Tras el paso del agua por los molinos (dos de ellos se convertirían más tarde en fábricas de hilados e hidroeléctrica) volvía a encauzarse por las acequias[1].

El aumento de población a finales del siglo XIX y, sobre todo, a principios del siglo XX, con el gran número de trabajadores que demandaban las minas, hizo que el tránsito diario por el camino de Almería y cauce del arrollo aumentase en proporciones nunca vistas. Esta circunstancia, junto con el paso del agua por los artes de los molinos e hidroeléctrica, da una ligera idea del estado de salubridad en que llegaban finalmente las aguas a Serón aunque por las numerosas filtraciones llegasen “claras”.

Una década de tentativas, 1900-1910

No podemos dudar de que los mandatarios de Serón a principios del siglo XX tenían una idea más o menos clara de lo que querían para el pueblo en cuanto a la salubridad de sus aguas: conducción desde la Fuente Líar mediante tuberías hasta un depósito, y desde ahí hacia las fuentes situadas en puntos estratégicos del pueblo. Un anhelo viejo y caro, demasiado caro para el pueblo de Serón de la época. Por este motivo, las diferentes corporaciones que se sucedieron en el Ayuntamiento durante la primera década intentaron ahorrarse este gasto exigiéndoselo a dos empresas privadas emergentes.

La Sociedad Levantina

En 1904, tras la petición al Ayuntamiento de Serón por parte de D. Juan Martínez Cánovas, en representación de la Sociedad Levantina,  con sede en Águilas, de aprovechar las aguas de la Fuente de Líar como motor para la instalación de una fábrica de luz eléctrica, hubo un fugaz atisbo, casi cierto, de que la posibilidad de canalizar las aguas mediante tuberías desde la misma Fuente de Líar hasta el pueblo se hiciese realidad.

La Corporación del Ayuntamiento que presidía por entonces D. Enrique Nin de Cardona y Navarro no dudó al imponer a la mencionada Sociedad Mercantil la condición de que habría que desviar una tubería desde la misma Fuente de Líar hasta un depósito que habría de construir la misma Sociedad Mercantil; y de aquí hacer una conducción mediante tuberías que llevara el agua al pueblo. Además,  debía construir cuatro fuentes públicas: en la Plaza de Arriba, en la de Abajo[2], Puerta de la iglesia y Placeta de los Gitanos o de Juan Pérez.

Atendiendo las reclamaciones de la Comunidad de regantes de la Fuente de Líar, el Ayuntamiento puso, también, la condición de que la acequia que salía de la misma fuente destinada al riego y empuje de los artes de los molinos, y futura fábrica de luz eléctrica, debía ser reparada con cemento para así evitar filtraciones[3].

Como sabemos, aquél intento quedó truncado el 25 de octubre de ese mismo año, dado que es en este día cuando se cumplían los seis meses de plazo concedidos por el Ayuntamiento de Serón a la Sociedad Levantina para comenzar las obras. Obras que nunca se llevaron a cabo, posiblemente por el costo excesivo de las obras de canalización, depósito de agua y fuentes públicas[4].

La Hidroeléctrica Seronense SA

Dos de los principales actores dentro de la política municipal desde 1900 hasta 1910 fueron D. Enrique Nin de Cardona y Navarro (Partido Conservador), y D. Emilio Rodríguez Esteban (Partido liberal), quienes actuaron como alcaldes rivales sucediéndose en el cargo durante estos años[5]. Esta rivalidad entre ambos hizo que el tren del encauzamiento de las aguas desde  la Fuente de Líar hasta el pueblo pasase directamente, de nuevo, de largo.

En agosto de 1909 la fábrica de hilados[6] de D. Emilio Rodríguez queda arruinada tras sufrir un incendio. El 19 de septiembre convoca en el Ayuntamiento, como Alcalde que era, a los cinco concejales de su confianza en una sesión extraordinaria para aprobar su proyecto de aprovechar las aguas que discurren por el Arroyo de Líar como fuerza motriz para generar electricidad en una hidroeléctrica que pretende construir sobre las ruinas de su vieja fábrica de hilados quemada. El proyecto, que no menciona ninguna condición referente al encauzamiento del agua de la Fuente de Líar, es aprobado sin la firma del Secretario, D. Antonio López Morales. El 10 de diciembre pide el permiso oportuno a Obras Públicas presentando el proyecto preceptivo. Y en enero es publicado en el BOP, lo que abre el periodo legal de reclamaciones.

Desde la oposición, D. Enrique Nin de Cardona y Navarro reacciona tarde, ya que el 23 de febrero de 1910 había caducado el periodo de reclamaciones ante Gobernación Civil. Él, junto con cinco vecinos propietarios de tierras aguas abajo de la pretendida fábrica de electricidad, hizo la suya en marzo para forzar a D. Emilio Rodríguez a que se hiciese cargo de la construcción del entubado de las aguas desde la misma Fuente de Líar y en las mismas condiciones que se le impusieron a la Sociedad Levantina en 1904. Las reclamaciones se basaron en la salubridad de las aguas, que quedarían, aludían, ensuciadas tras pasar por las turbinas de la hidroeléctrica. Y por otro lado en la privacidad, en parte, de las mismas al pasar éstas por el molino-fábrica de D. Enrique Nin.

El 17 de agosto de 1910, en una sesión del Ayuntamiento presidida por el Alcalde interino Liberal, D. Antonio Cano, ocho concejales (la Corporación se componía de 13) del partido de Nin de Cardona votan a favor de los cinco vecinos propietarios que se oponían a la construcción de la hidroeléctrica y anulan el permiso concedido a D. Emilio Rodríguez el año anterior aduciendo que los cinco concejales que lo aprobaron fueron coaccionados y que el acta no llevaba la firma del Secretario.

En abril del año siguiente se llegó a movilizar a gran parte de la población en una manifestación que recorrió las calles de Serón pidiendo el entubado de las aguas desde la misma Fuente de Líar hasta un depósito que habría de construirse para abastecer al pueblo[7].

Todo quedó en nada debido a que el Gobernador Civil de Almería dictaminó a favor de D. Emilio Rodríguez Esteban.

La hidroeléctrica que se fundaría el 13 de marzo de 1912 con el nombre de La Hidroeléctrica Seronense SA actuaría como un obstáculo artificial más de la misma manera que lo habían hecho, y hacían, los otros molinos entre la Fuente de Líar y el consumo de agua en el pueblo por las personas[8].

Quedaba así truncado otro intento de traer el agua potable en condiciones óptimas de salubridad al pueblo de Serón desde la misma Fuente de Líar.

Un largo camino, 1910-1920

Tras la manifestación en abril de 1911, D. Emilio Rodríguez Esteban se informó sobre los perjuicios que podría ocasionarle el proyecto de traer el agua potable directamente de la Fuente de Líar hasta el pueblo, puesto que la ley de aguas en su artículo 160 daba preferencia al abasto del municipio.

En el informe que manejó el técnico por él requerido, calculó, para unos 4000 habitantes en el casco urbano del pueblo, un consumo máximo de 50 litros por habitante en cada 24 horas. Lo cual supondría unos 200.000 litros en las 24 horas, correspondiendo a cada segundo dos litros y treinta y una centésimas. Este cálculo podría ser el doble por asignar a cada habitante 100 litros por abusos, filtraciones y otras causas. En cualquier caso, puntualiza el técnico, esta disminución no afectaría en nada a los 258 litros por segundo concedidos a la Hidroeléctrica.

El proyecto (se apunta en el informe) lo habría de hacer el Ayuntamiento, y como su coste pasaría en varios miles de pesetas las 2000, habría de ser anunciado en subasta pública, como prevenía la instrucción de 24 de enero de 1905. El técnico finaliza diciendo que tal proyecto sería ilusorio para el Ayuntamiento de Serón, ya que sola la tubería costaría a 7 peseteas el metro por término medio, y las obras muy costosas, elevando el presupuesto del proyecto a una cantidad que es casi seguro les haría desistir[9]. No obstante,  advierte  a D. Emilio de estar atento por si se presentara un proyecto que traspasara los límites de la ley.

Ciertamente, para el Ayuntamiento de Serón aquél proyecto resultaba faraónico. El presupuesto extra del que disponía en 1911 era de 800 pesetas[10], destinadas íntegramente al pago del alquiler del Cuartel de la Guardia Civil, situado por aquél entonces en la calle Olmo nº 10, casa propiedad de D. Emilio Rodríguez Esteban[11].

En septiembre de 1912 el Alcalde, D. Antonio Cano Martínez, pasa a ser uno de los accionistas de La Hidroeléctrica Seronense[12]. Este hecho no significó nada en cuanto a la imposibilidad de poder llevar a cabo el proyecto de potabilización de las aguas. Ya había quedado claro que la Hidroeléctrica no tenía por qué hacerse cargo de un proyecto que competía al Ayuntamiento de Serón por ser de interés general.

Pero la figura de D. Antonio Cano sí que influyó en el retraso de las obras para la obtención de tan preciado bien. De una parte, por su larga permanencia en la Alcaldía, la cual gobernaría hasta 1923, unas veces solo, y otras a través de testaferros, especialmente D. José Anaya Cabello[13]. Y  de otra, y sobre todo, por su manera de gobernar, más interesada en el lucro personal que en el bien general.

Una denuncia de la Sociedad de Labradores de Serón aparecía de esta forma en el diario El Radical (1913), dando crédito en cierta manera a esta apreciación:
“En Serón no hay escuela municipal. Había un edificio propiedad del ayuntamiento, que servía de escuela. So pretexto de que estaba ruinosa, fue desalojado y destechado. A poco era un almacén de madera al servicio y uso particular del alcalde; después el solar ganó en categoría, salió a subasta, fue vendido y hoy se alza en el lugar de la antigua escuela un hermoso casino que resulta ser propiedad del alcalde (…) Donde antaño hubo una casa propiedad del Ayuntamiento hoy hay una especie de palacio propiedad del alcalde; donde se hizo un pequeño templo destinado a la enseñanza de los niños, hoy luce un casino, que suponemos será como todos los casinos nacionales, un apeadero de gente desocupada y una casa de juego (…) Aunque en la transformación de la escuela en casino no mediara filtración ni irregularidad alguna, el hecho es vergonzoso. Que las clases directoras de Serón hayan visto con indiferencia hundirse una escuela y haya tenido entusiasmo para levantar en su solar un casino, dejando desamparada la función docente, es un caso nuevo y desolador como ninguno”[14].

D. Antonio Cano también protagonizó el cambio de ubicación del Ayuntamiento de Serón que, originalmente y desde tiempos inmemoriales, estuvo situado en la actual Plaza de la Constitución o del Medio. El local, que también servía como Pósito, estaba en ruinas a mediados de esta década, y la corporación presidida por el mencionado alcalde decide vender el local a D. José Antonio Pérez Domene (el “Tío José Antonio”), quien lo derruye para construir su vivienda y una panadería-horno. Para la construcción del nuevo Ayuntamiento se compran los terrenos al matrimonio formado por Doña Julia Jiménez Gibaja (Doña Julia “del Serval”) y D. Pedro Sola Martínez, propietarios de la llamada, durante muchos años, “Plaza del Rastrojo”[15].

Entre la venta del local y la construcción del nuevo Ayuntamiento, la sede de la corporación local estuvo situada en la Plaza de los Remedios, como también lo estuvo el Pósito. Este último durante bastantes años[16].

Estos y otros  gastos (a D. Antonio Cano se le llegó a acusar de haber extraviado 20.000 ptas. del Pósito)  impidieron hacer las inversiones necesarias para potabilizar el agua.

Serón tenía servicio ferroviario, luz eléctrica, telégrafo, gastaba dinero en hacerse un nuevo Ayuntamiento, pero aún no disponía de recursos para pagar las obras que permitieran potabilizar sus aguas.

La entrada en escena de la 1ª Guerra Mundial tampoco ayudó en este sentido, ya que  las minas eran propiedad de ciudadanos extranjeros, y revirtió directamente en el escaso y mal pagado trabajo. En Serón se vivieron momentos tensos durante toda la década, pero especialmente en la huelga de 1919[17].

El sueño se cumple, 1920-1930

En 1921  la Corporación municipal que presidía por entonces D. José Anaya Cabello, testaferro de D. Antonio Cano, hizo un proyecto para el encauzamiento de las aguas desde la Fuente de Líar al pueblo de Serón. Este proyecto fue publicado en BOP el 8 de junio de ese año.

D. Emilio Jiménez Fernández, en representación de La Hidroeléctrica Seronense SA, presentaría la reclamación oportuna, ya que el proyecto del Ayuntamiento contemplaba la retirada de 9 litros por segundo de la misma Fuente para el abasto del pueblo. Y considerando que esta cantidad era excesiva y perjudicaría el normal funcionamiento de la Hidroeléctrica, presenta otro proyecto alternativo con una retirada de 4 litros por segundo. Ambos proyectos incluían una ubicación diferente del depósito de agua y diferentes materiales para las tuberías de encauzamiento[18].

Se inicia así otro litigio, que duraría dos años, entre La Hidroeléctrica Seronense SA y el Ayuntamiento de Serón. Aunque esta vez las cosas son muy diferentes, dado que ahora no se trata de que sea la Hidroeléctrica quien pague el proyecto y las obras (será el Ayuntamiento quien lo haga), sino de la cantidad de litros por segundo retirados de la Fuente de Líar, de cuyas aguas se aprovechaba la Hidroeléctrica en su totalidad[19].

El 27 de septiembre de 1923, finalmente, y tras ser estudiadas las diferentes propuestas y alegaciones presentadas por el  Ayuntamiento e Hidroeléctrica, el Gobernador Civil de Almería, aprobó  el proyecto por su presupuesto de contrata de 73.686,11 ptas[20] con lo que se abre entonces un periodo de reclamaciones que terminaría con el dictamen final de la Dirección General de Obras Públicas el 20 de enero de 1925[21].

Las principales reclamaciones presentadas ante el Gobernador Civil de Almería al proyecto de La Hidroeléctrica Seronense SA fueron:

-De D. Pedro Sola Martínez[22], que dijo que el depósito era pequeño y el lugar inadecuado por estar situado por debajo del nivel de las casas del Barrio Bacares, y pide se emplace en el Cerro del Calvario tal como propone el proyecto del Ayuntamiento.

-De D. Diego Jiménez Cano, Sres. Rodríguez Borja y Jiménez Rodríguez, que dijeron que en el proyecto que comprende la construcción de una tubería que  pasando por la Calle Real termina en la Plaza de Abajo, quedan sin abastecer el Barrio Hondo, Calle de la Umbría y Puerta de la Iglesia, y piden que se modifique el proyecto a fin de que se instalen fuentes públicas en dichos lugares.

La Hidroeléctrica Seronense SA por su parte, propuso la retirada de 4,5 litros de agua (en vez de los 4 litros que proponía en un principio) por segundo desde la misma Fuente de Liar, dando el visto bueno a la ubicación del depósito que proponía el Ayuntamiento y estando de acuerdo en que se aumentase su capacidad a 500 metros cúbicos (Obras Públicas denegaría este aumento de capacidad), ya que también se quería dotar al pueblo de un sistema anti incendios.

Más tarde, el 17 de Noviembre de 1.926 se adjudicó la subasta de estas obras a D. Manuel González Corona por la cantidad de 68.992,77 ptas. Comenzando así las obras. Después de que el 30 de noviembre de 1927 se aprobara un proyecto reformado, denominado de Replanteo Definitivo, esta cantidad ascendería a 76.617,82 pts. [23].

Los alcaldes más representativos de este periodo fueron D. Enrique Nin de Cardona Ramírez (1924-1928) y D. José Anaya Cabello (1928-1930). Periodo en el que se inician y terminan las obras de abastecimiento de agua potable de Serón.

La situación del agua de consumo humano con anterioridad

Antes de que empezasen las obras, las gentes de Serón bebían el agua recogida directamente de la salida de las turbinas de la Hidroeléctrica Seronense SA. Aún hoy se pueden observar los restos que quedan de los tubos de barro que servían para este fin. El sistema para partir el agua para consumo humano y para el riego era muy sencillo, idéntico al utilizado en la Hidroeléctrica para retirar el sobrante que entraba en sus tubos en la parte superior[24].

El agua, así canalizada y soterrada, llegaba a las fuentes públicas del pueblo y a los pocos  domicilios particulares que  podían pagar las obras de instalación, que generalmente pertenecían a las clases sociales más pudientes.

Mercedes Pérez López (95 años), vecina de Serón nacida en 1917, recuerda muy bien esta circunstancia: “Sólo los ricos tenían agua en las casas. Los demás teníamos que recoger el agua en cántaros en las fuentes del pueblo. Había una fuente en la Arquilla, a esa nunca subí a por agua. ¡La cantidad de gente que había en la Arquilla! Luego estaba el pilar de la Plaza Arriba, que entonces estaba a la otra parte, el de la Umbría, el de la Plaza de en Medio, el del Barrio Hondo, el de la Plaza del Rastrojo, en la Puerta de la iglesia había otro…”.

Aún así, debido a que el agua venía directamente de la Hidroeléctrica, recuerda que: “cuando el agua venía turbia de más íbamos al pilar de la Plaza de Arriba, porque allí salía un poco más clara, pero yo prefería ir, cuando podía, a una Fuente natural que salía en la punta arriba de la Ramblilla. Allí pincharon en el terraplén un tubo y salía el agua más limpia que en ningún sitio”.

Con el sistema de alcantarillado pasaba exactamente lo mismo. Quien podía pagarlo lo tenía. Mercedes recuerda a este respecto una anécdota de una persona pudiente en las inmediaciones de la Plaza de Arriba: “Con todo el dinero que tenía y lo rácano que era… salían al pilar de la Plaza de Arriba a por agua, y sus necesidades las hacían en un agujero que caía en la acequia que pasaba debajo de su casa, como todos los demás que no podían pagarse las obras…”. Oyendo sus testimonios podemos estar seguros de que los campos estaban bien abonados[25].

Mercedes también nos cuenta que: “Lo que hacía mucha gente era dejar reposar el agua en cubos hasta que lo turbio se quedara abajo, y luego iban cogiendo el agua de arriba, más clara, con cazos”.

Dentro del contexto histórico que le tocó vivir, Mercedes  conserva  intactos en su memoria los sucesos que se produjeron durante la llamada “Huelga de la Cebada”  aunque no fue testigo presencial  de los famosos hechos ocurridos en la Plaza de En Medio. Recuerda perfectamente cuándo “Juanico de Anselmo” instó a los manifestantes a rajar los sacos que subían a los cotos mineros o la salida al balcón del General de Brigada  D. José Rodríguez Falero para apaciguar los ánimos de la Guardia Civil que tenían la intención de disolver a los manifestantes a tiros. La viveza de estos recuerdos aun hoy le permite poder recitar de memoria las palabras que pronunció el General desde el balcón de su casa[26].

De lo que sí fue testigo es de unos hechos ocurridos un poco antes y dentro de las manifestaciones de la misma huelga y que ella recuerda como la Huelga de Los Canos. Tenía apenas cinco años en 1923: “En aquellos años vivíamos en el Chanco  porque mi padre trabajaba en el cargadero de la Estación de Los Canos. Por aquél entonces ya había tenido el accidente, le cayó encima una vagoneta cargada de mineral y cayó a la tolva rodando por todo el hierro, los huesos se les hicieron mistos…Entonces no había seguros, ni jubilaciones, ni nada de lo que hay ahora, aquél accidente fue su muerte en vida; muchos dolores, las manos y los pies hinchados, y así mucho tiempo hasta que ya no pudo ni salir de la casa… y sin trabajo no había dinero…”

“Yo era muy chica, tendría cinco años, y estaba en la puerta de la casa viendo a toda aquella gente andando por las vías del tren, con carteles y dando voces. Entonces la Guardia Civil empezó a pegar tiros y fue cuando mi madre me metió en la casa…Pero como todos los chiquillos son curiosos, yo me asomé a la ventana para ver lo que pasaba. Los vecinos salieron corriendo a ayudar a una mujer a la que le había llegado uno de los tiros que le dio en la barriga. Creo que al final no se murió. Y no me acuerdo de cómo se llamaba… Mataron a dos hombres, que ahora no me acuerdo cómo se llamaban. Y los tuvieron allí hasta que bajó un carro tirado por bestias, los echaron dentro y (¿?), y (¿?)[27]  fueron todo el camino arriba encima de ellos, dando saltos encima de los muertos e insultándoles…”

1923 fue un año de manifestaciones, huelgas, hambre, carencias materiales y cambios políticos. Al final del mismo vendría el golpe de Estado de Primo de Rivera y la rápida sucesión de corporaciones locales en el Ayuntamiento.

En abril de 1924 se creó Unión Patriótica, el partido único del nuevo régimen dictatorial, al que se unen rápidamente todos los componentes de la vida política de Serón, tanto conservadores como liberales[28].

El 14 de octubre de 1925 se crearía el Somatén de Serón, cuyas funciones (mantenimiento del orden público, principalmente) se desarrollaron desde septiembre de 1923 a 1929.

El final de la década traería consigo la culminación del tan ansiado proyecto de potabilizar las aguas de la Fuente de Liar, la creación de numerosas escuelas rurales y numerosos proyectos de obras públicas culminados durante el periodo republicano.

Las obras

 

En el proyecto aprobado y llevado a cabo se tomó como referencia el número de 5.400 habitantes para el casco urbano, siendo finalmente la cantidad de cuatro litros y medio por segundo (64 litros por persona y día) los que se sacarían de la Fuente de Líar por considerarlos suficientes para este número de habitantes sin que La Hidroeléctrica Seronense  SA se viese perjudicada[29].

Las obras  comprendieron, desde su inicio desde la Fuente de Líar hasta llegar al depósito, y  de aquí bajando por la calle Bacares, cuesta Baíllo, siguiendo por la calle Real hasta el Cantillo, y de allí hasta su término en la calle Gadil. En todo este trayecto las obras incluyeron:

-Una Caseta de toma en la misma Fuente.

-El recubrimiento del canal.

-Depósito de 150 metros cúbicos, situado en el Cerro del Calvario[30], y caseta de maniobras con sus accesorios.

-Dos arquetas de pérdidas de carga y ocho para llaves de descargas y ventosas, más una final de la tubería.

-Conducción por tubería de ochenta milímetros de diámetro interior entre la caseta de toma y módulo y el depósito regulador, y de cien milímetros entre el depósito regulador y el final de la conducción en el pueblo.

-Y cinco llaves y cuatro ventosas instaladas en las correspondientes arquetas.

-Las tuberías instaladas fueron de fundición[31].

En las obras no se incluyeron las fuentes, que debía construir el Ayuntamiento a su cargo. Por las cinco llaves instaladas después del depósito y el recorrido de la tubería podemos suponer cuáles fueron las cinco primeras fuentes (Arquilla, Plaza de Arriba, Calle Real, Plaza de la Constitución, Plaza de Abajo). Las fuentes, como se ha recordado antes, ya existían.

Tampoco incluía los grifos a domicilios particulares. Éstos tenían el precio de 100 pts (en 1949), y, aunque se podía poner el número de ellos que el particular estimase oportuno, el diámetro en la entrada de la llave de paso no podía exceder los 12 milímetros de diámetro[32].

Las condiciones de pago indicaban que el Ayuntamiento debía de contribuir con el 10% del gasto de las obras durante su ejecución, y el 40% restante en el plazo de 20 años. Las  obras finalmente acabarían costando 77.557,03 pts. [33].

 

El 16 de agosto de 1930, fueron entregadas las obras al Ayuntamiento.

 

Acta de entrega de obras de abastecimiento de aguas potables del Ayuntamiento

En la Villa de Serón a dieciséis de Agosto de mil novecientos treinta, reunidos en la Sala Capitular del Ayuntamiento D. Eduardo Franquelo Carrasco, Ingeniero Jefe de la División Hidráulica del Sur de España, D. Francisco Ruiz Fernández, Ingeniero Encargado de las referidas obras, D. José Herrerías Torreblanca, Primer Teniente de Alcalde en funciones de Alcalde, D. Jesús Martínez Loaísa y D. Juan Cano Requena, concejales del precitado Ayuntamiento y D. Leandro Fernández Castany, Secretario del mismo, Delegados por acuerdo Municipal para concurrir al acto que se realiza de conformidad con lo dispuesto en el apartado 30 de la R. O. De 11 de Junio de 1.925, hace entrega el primero a los demás Sres. mencionados de la Municipalidad Local, de las obras de abastecimiento de aguas construidas por el Estado…”[34]

 

El 31 de octubre de 1930 el ayuntamiento de Serón pide permiso  a la División Hidráulica del Sur para realizar obras en la caseta de toma de agua de la Fuente de Liar debido al menor caudal de agua que sale de ella quizá debido a las obras de canalización.

El 12 de agosto de 1931 el Ayuntamiento informaba al mismo organismo que durante las obras, en la que participaban “bastantes obreros”, se había dado en roca viva y que por tanto se esperaba obtener un mayor caudal[35].

En la actualidad los problemas son de otro tipo, pero siguen existiendo. Nuestra agua es demasiado caliza, lo que origina que cañerías, grifos y calentadores se atasquen y pierdan su vida útil antes de tiempo. Otro de los problemas derivados del exceso de cal es el gasto extra de agua que se hace a través de los grifos desprovistos de la rejilla difusora, pensada para optimizar el gasto de agua en los hogares, y que suele ser el primer elemento del grifo en estropearse.

La solución para prevenir estos problemas, hasta ahora, por parte de las familias es la adquisición y montaje de descalcificadoras en los domicilios particulares. Tal vez en un futuro no muy lejano se podrían acometer las reformas necesarias para la adquisición y montaje de una descalcificadora a la salida del depósito general. Lo cual vendría en beneficio general de los vecinos de Serón.

 

Francisco José Cuadrado Pérez

 

AGRADECIMIENTOS:

-A D. Emilio Torre-Marín Jiménez, fallecido el año pasado 2012, sin cuya aportación desinteresada de la documentación histórica perteneciente a su familia no habría sido posible la redacción detallada de buena parte de la Historia de Serón. Por ende, a toda su familia, especialmente a su nieto Miguel Ángel Guiard Torre-Marín, quien se ha prestado gustoso en esta labor desinteresada.

-A Doña Mercedes Pérez López, mi tía por línea materna, que a sus de 95 años de edad aún sube escaleras, se hace la comida, friega los platos… y guarda dentro de sí tanta historia vivida. No cabe en este artículo todo lo que recuerda que vivió en esta época, ni los cientos de anécdotas que espero poder escribir algún día. Gracias, tía.

-A D. Juan Sola, más conocido como “Juan Dios”, que tan amablemente y con tanta paciencia me ha atendido cuando he querido resucitar viejas historias.

BIBLIOGRAFÍA

-Archivo de La Hidroeléctrica Seronense SA.

-Revista Al-Cantillo, nº 12. Agosto de 2000. “La electricidad y el Progreso de Serón”. Valeriano Sánchez Ramos.

-Revista Al-Cantillo, nº 18. Agosto de 2002. “Sorpresa para mí y fraude para los lectores de Al-Cantillo”. Emilio Torre-Marín Jiménez.

-“Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”. Ayuntamiento de Serón. 1949.

-BOP 8 de junio de 1921

-Revista Al-Cantillo nº 49. Diciembre de 2012. “Centenario de la llegada de la luz eléctrica a Serón”. Francisco José Cuadrado Pérez, Florencio Castaño Iglesias.

Revista Al-Cantillo nº 45. “Agua que mueve molinos”. Oficina de asesoramiento al regante, Juan Antonio Lorenzo Cazorla, Antonio Sola Berruezo.

-Revista Almansura, nº 1, 2007. “La mujer del minero: condiciones de vida y protesta popular de la mujer en Las Menas, 1900-1930”. Juan Torreblanca Martínez.

-Revista Almansura nº 2, 2008. “La Dictadura de Primo de Rivera en el municipio de Serón. 1ª parte. La estructura política municipal”. Juan Torreblanca Martínez.

-Municipios y provincias: Historia de la Organización Territorial de España. 2003. Enrique Orduña Rebollo.

-Los Orígenes del Banco de Crédito Local o la necesidad de una herramienta financiera dinamizadora. Dr. J. Víctor Arroyo Martín. Publicación web, pdf, 17 páginas.

-La Escuela Tradicional en el Valle del Almanzora. 2004. Juan Torreblanca Martínez, Lorenza Martínez Porcel, Margarita Morales Molina, María Gracia Pozo Oller.

-Libro de Apeo de Serón.

-Archivo personal de Emilio Torre-Marín Jiménez.

-Testimonios orales: Mercedes Pérez López y Juan Sola (“Juan Dios”).

-“La vida de una vida” Biografía de María Martínez Sorroche. Capítulo “La huelga de la Cebada, 1923”.

-Página web Serón.tv.



[1] En 1909 la situación de los molinos desde la Fuente de Liar hasta la “Fábrica de la luz” era esta: un molino harinero propiedad de D. Juan Mateo Llorente (en la actualidad conocido como molino de “Los Garullas”, propiedad de D. Rafael Martínez Loaisa, con una antigüedad anterior a la Repoblación. Su primer propietario conocido fue Diego Torres). Un molino harinero y fábrica de hilados propiedad de D. Francisco Domene Corbalán (“los Tocinas”, hoy propiedad de los herederos de D. José Mesas Pérez). Después de atravesar el Camino de Almería se encontraba un molino y fábrica de harina propiedad de D. Enrique Nin de Cardona y Navarro (arruinado). En 1921 consta como propietario el Sr. Garric, quien lo vendería a Antonio Sola Rubio (Antonio “Dios”).  Este mismo señor había comprado con anterioridad el de “los Tocinas”, e instala la maquinaria de hilados de aquél en el nuevo comprado (1947-1949). Entre éste y el siguiente existen dos cubos que atestiguan la existencia de dos molinos harineros en otra época. Y finalmente “la fábrica de la luz” (anterior molino y posterior Fábrica de Hilados propiedad de D. Emilio Rodríguez Esteban) propiedad de Sevillana de Electricidad. En Archivo de la Hidroeléctrica Seronense (en adelante AHS), Revista Al-Cantillo nº 45. “Agua que mueve molinos”. Oficina de asesoramiento al regante, Juan Antonio Lorenzo Cazorla, Antonio Sola Berruezo. Testimonio oral de Juan Sola.  Libro de Apeo de Serón.

[2] La Plaza de Abajo, en 1904, era la actual Plaza del Medio, o Plaza de la Constitución, ya que la actual Plaza Nueva no existía. En AHS.

[3] Revista Al-Cantillo, nº 12. Agosto de 2000. “La electricidad y el Progreso de Serón”. Valeriano Sánchez Ramos. El 24 de marzo de 1904, en sesión municipal, el Alcalde Enrique Nin informa a la Corporación de la propuesta del señor D. Juan Martínez Cánovas. En sesión del 10 de abril, el Ayuntamiento y la Comunidad de regantes de la Fuente de Líar, acordaron imponer dichas condiciones.

[4] Revista Al-Cantillo nº 49, diciembre 2012. “Centenario de la llegada de la luz eléctrica a Serón, 1912-2012. Francisco José Cuadrado Pérez, Florencio Castaño Iglesias.

[5] D. Emilio Rodríguez Esteban fue Alcalde en 1908, 1909 y primera mitad de 1910. Anteriormente había actuado como Secretario accidental en 1875. Y en 1902 formaba parte de la Junta Local de Instrucción Pública.

[6] La fábrica de hilados estuvo funcionando desde 1895. Hasta este año fue un molino harinero cuya antigüedad se remontaba hasta los tiempos de la Repoblación de 1572. Sus últimos propietarios, hasta que lo compra  D. Emilio Rodríguez, fueron  Antonio y Emilio Cazorla. En AHS.

[7] AHS. Carta personal entre D. Emilio Rodríguez y su abogado. La movilización de la mayoría del pueblo se hizo posible debido a la precariedad laboral de la época y a las dificultades económicas existentes. El objetivo principal de la manifestación fue contra los impuestos, entre ellos el de consumos, que gravaba bienes de primera necesidad (comida, bebida, combustible). Aquí, la sola  idea de tener que pagar más impuestos para el entubamiento del agua enardeció a los vecinos. Este tipo de manifestaciones se dieron en 1908, abril de 1911, y abril de 1916, en Revista Almansura nº 1.2007.  La mujer del minero: condiciones de vida y protesta popular de la mujer en Las Menas, 1900-1930. Juan Torreblanca Martínez.

[8] AHS. Copias de autos del Ayuntamiento de Serón. Resolución del Gobernador Civil de Almería.

[9] AHS. Cita del informe técnico encargado por D. Emilio Rodríguez.

[10] Ibiden. Carta personal de D. Emilio Rodríguez con su abogado. D. Emilio Rodríguez quiere saber si el presupuesto del Ayuntamiento le permitiría afrontar el proyecto de entubamiento desde la Fuente de Líar.

[11] Revista Al-Cantillo nº 48. Agosto 2012. La Guardia Civil en Serón. Florencio Castaño Iglesias. Sin duda, el pago de este alquiler ayudó muchísimo a la financiación del nuevo proyecto de D. Emilio de construir una Hidroeléctrica en su antigua fábrica de Hilados, arruinada por un incendio. Aunque recordemos que no era su única fuente de ingresos, D. Emilio poseía otra fábrica de tejidos (Doña Julia) y una almazara.

[12] AHS. Sesión de accionistas de 9 de septiembre de 1912.

[13] Revista Almansura nº 2, 2008. “La Dictadura de Primo de Rivera en el municipio de Serón. 1ª parte. La estructura política municipal”. Juan Torreblanca Martínez.

[14] La Escuela Tradicional en el Valle del Almanzora. 2004. Juan Torreblanca Martínez, Lorenza Martínez Porcel, Margarita Morales Molina, María Gracia Pozo Oller. El alcalde era D. Antonio Cano. El casino volvería a ser años más tarde La Escuela Graduada de Niñas, y vivienda de sus maestras.

La escuela, entonces, se trasladó a la calle Olmo, cuya ubicación es hoy día un solar pavimentado propiedad del Ayuntamiento.

[15] Testimonios orales. Mercedes Pérez López, Juan Sola.

[16] Los datos precisos en cuanto a fechas, ubicaciones exactas y actas de sesiones del ayuntamiento aparecerán en un próximo artículo.

[17]Revista Almansura, nº 1, 2007. La mujer del minero: condiciones de vida y protesta popular de la mujer en Las Menas, 1900-1930. Juan Torreblanca Martínez. Los motines y huelgas fueron frecuentes durante toda la década dándose en abril de 1911, febrero de 1913, abril de 1916, septiembre de 1919.

[18] AHS. La reclamación presentada en el Ayuntamiento está fechada el 30 de junio de 1921.

[19] AHS. La cantidad concedida inicialmente fueron 258 litros por segundo, aunque suponía casi la totalidad del caudal que salía de la Fuente de Líar, ya que entre filtraciones y presas, el caudal del agua a veces no llegaba a esos 258 litros. En 1921 la Hidroeléctrica llevó el acueducto hasta el molino que fuera de Enrique Nin de Cardona y Navarro, salvando así la presa construida aguas abajo, y que en estas fechas pertenecía a D. Ricardo Garric. Hoy “Casa Rural L‘aqaba, más conocido como “molino de Juan Dios”

[20] En esta fecha no existía el Banco Local de Crédito, éste se crearía el 25 de julio de 1925. Los dos más importantes de la época eran el Banco Central (público) y el Banco Hipotecario de España (privado), aunque existían un gran número de ellos. Entre las bases del segundo, especializado en créditos locales, estaba en el artículo segundo de sus estatutos sociales hacer “préstamos a provincias, ayuntamientos y corporaciones… para contratar empréstitos… con la expresa condición de que el reembolso del capital y el pago de intereses esté garantizado con un recargo o impuesto especial o recurso permanente consignado en el respectivo presupuesto”. Es decir, la garantía pasaba por una asunción hipotecaria de conjunto del municipio o entidad administrativa de la que se tratara”. En “Los Orígenes del Banco de Crédito Local o la necesidad de una herramienta financiera dinamizadora”. Dr. J. Víctor Arroyo Martín. Publicación web, pdf.

[21]Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”. Ayuntamiento de Serón. 1949, pp. 95. Oficio de la Dirección General de Obras Públicas. Hay que recordar que al iniciarse este proceso el alcalde, aunque por poco tiempo (05 de octubre de 1923 a 13 de enero de 1924) fue Francisco Jiménez Fernández, segundo al mando de la Hidroeléctrica Seronense SA.

[22]  Pedro Sola Martínez, médico de profesión y republicano convencido. Formó parte de la segunda corporación municipal de Serón  presidida por el General de Brigada D. José Ramírez Falero como segundo Teniente de Alcalde, tras el Golpe de Estado de Primo de Rivera. Los ex acaldes del Antiguo Régimen (entre ellos  D. Antonio Cano) tacharían de comunistas a los miembros de esta primera corporación. Durante la crisis de los años 30 formó parte de la Comisión que trató de buscar soluciones visitando al Ministro de Trabajo para la concesión de Obras Públicas como la carretera de Alcóntar, etc.

[23]Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”, pp 105. Oficio del Director General de Obras Hidráulicas de fecha 30 de enero de 1932.

[24] Ver Revista Al-Cantillo nº 49. Diciembre 2012. “Centenario de la llegada de la luz eléctrica a Serón”. Francisco José Cuadrado Pérez, Florencio Castaño Iglesias.

[25] El destino final de las aguas fecales de todas las casas en esta época eran las acequias de riego. Las casas situadas sobre las mismas (casas situadas en los bordes exteriores) tenían una ventaja económica a la hora de hacer las obras de conducción desde el lavabo hasta la acequia. Para las clases menos pudientes que vivían en casas alejadas de las acequias (núcleo interior del pueblo) la solución era la misma de tiempos remotos: las cuadras de los animales de que disponían todas las viviendas.

[26] Testimonio oral de Mercedes Pérez López. Biografía de María Martínez Sorroche.

[27] Mercedes recuerda perfectamente los nombres de estas dos personas, aunque no estimo oportuno hacerlos públicos por lo desagradable de los hechos.

[28] Archivo personal de Emilio Torre-Marín Jiménez.

[29] Ibiden nota 13.

[30]Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”. Ayuntamiento. Esta ubicación fue la sugerida por el ayuntamiento en su proyecto. El de la Hidroeléctrica lo situaba más abajo del Barrio Bacares.

[31]Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”, pp. 104 .Acta de entrega de las obras de abastecimiento de aguas potables al Ayuntamiento.

[32]Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”, pp. 24. Ordenanzas para el abastecimiento de aguas potables.

[33] “Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”pp 105. Oficio del Director General de Obras Hidráulicas de fecha 30 de enero de 1932. Sobre un importe líquido de 74.762,82 pts., dada la baja subasta, el Estado corrió con el 90% del costo (67.286,54 pts.) y el Ayuntamiento de Serón con el 10% (7.476,28 pts.), debiendo pagar éste último en 20 años el 40% del coste total de la obra.

[34]  “Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”, pp 104 .Acta de entrega de las obras de abastecimiento de aguas potables al Ayuntamiento.

[35]Memoria de Gestión Municipal. 1940-1948”.

LA LLEGADA DEL TELÉGRAFO A SERÓN

En el pasado, el telégrafo fue el primer medio de comunicación con el que podíamos comunicar con todo el mundo de forma rápida. Ahora, con la tecnología a nuestro alcance, podemos tener una comunicación directa, incluso con imagen y sonido, al instante.

Hoy los mensajes los enviamos nosotros mismos pero antes, para enviar telegramas, era necesario acudir a la “oficina del telégrafo” para que el telegrafista tradujera nuestro texto al alfabeto Morse[1] y luego lo transmitiese usando un manipulador telegráfico.

En España el telégrafo eléctrico se empezó a utilizar hacia  1855, después de la Ley de 22 de abril que promulgó Isabel II, convocando a construir una Red Telegráfica en todo el territorio español. En 1856  se crea el Cuerpo de Telégrafos encargándose de todo el tema de la telegrafía.

En Serón,  el desarrollo importante del sector minero precipitó la necesidad de enviar mensajes con gran rapidez. Fue el 12 de marzo de 1911, cuando el alcalde D. Antonio Cano Martínez manifiesta a la Corporación que “…en vista a la progresiva importancia que el movimiento minero viene prestando a esta población, se hace de todo punto indispensable la existencia de una estación Telegráfica que responda a la necesidad que se tiene de ella…”.  Es en la sesión del día 29 de marzo, donde el Ayuntamiento acuerda solicitar a la Dirección General de Correos y Telégrafos (DGCT)  una estación telegráfica del Estado en el municipio, comprometiéndose  a proporcionar una casa para oficinas y vivienda para el telegrafista, así como el mobiliario necesario. En la petición se indica las características de la casa que albergará la estación. Esta casa, propiedad de D. Francisco de Paula Verdonces  Esteban[2], estaba situada en la calle Gadil[3], a la altura del cruce con la  calle Juan de Austria, en la zona   que ocuparía después  la empresa   “Jamones Framaga”.

Ante una  información no oficial que le llega al alcalde, según la cual la concesión de la estación se va a retrasar por falta de presupuesto en el Gobierno de la Nación, la Corporación apuesta fuerte por traer el telégrafo a Serón y en sesión de 23 de julio,  acuerda solicitar a la DGCT una estación telegráfica Municipal.  Esta variante implica que el Ayuntamiento se compromete a sufragar los gastos de la instalación y mantenimiento de la línea, pagar al personal y facilitar casa para la oficina.  Sin embargo, el  Ayuntamiento se ve obligado a desistir de esta petición al comprobar que este tipo de estaciones no se pueden intercalar entre los conductores establecidos que pasan por Serón. Si se quería seguir adelante se tendría que crear toda una línea hasta Purchena, lo cual resultaba muy costoso.

Afortunadamente,  el 9 de septiembre de 1911 se recibe oficio[4] nº 18.608 de la DGCT donde se concede a Serón una estación telegráfica de Estado de carácter limitado y para toda clase de servicio[5]. En la concesión tuvo que influir el diputado a Cortes, D. Julio Amado pues uno de los compromisos que adquirió con  los pueblos del Distrito de Purchena  cuando salió elegido  en 1910, fue el de impulsar la creación de estaciones telegráficas.

En el presupuesto de 1912 aparecen consignadas las cantidades para adquirir mobiliario y pagar el alquiler de la casa.  En abril de 1912 se terminan las obras de adaptación de la casa y se traza la línea hasta la pequeña estación de Los Zoilos.  La puesta en marcha del telégrafo  tuvo que esperar hasta que llegara la luz eléctrica a Serón.  Una vez que el Ayuntamiento firma, el 29 de diciembre de 1912, contrato de alumbrado público con La Hidroeléctrica Seronense, donde se incluye la casa del telégrafo, se puede decir que  Serón tenía ya una estación telegráfica del Estado.  La fecha del  cinco de enero de 1913  es la que considero como punto de inicio  de las transmisiones vía telegráfica desde Serón. Este día es cuando el Ayuntamiento formaliza contrato definitivo de arrendamiento con D. José Domech Sánchez, dueño, en ese momento, de la casa.  Se hizo por diez años a razón de 2 pesetas diarias[6]. El primer repartidor de la estación telegráfica fue D. Luís Pozo Domene.

En noviembre de 1923, la estación se traslada a una casa de la Calle Real, 103 (numeración de la época), propiedad de D. Virginio Navarro Rodríguez[7], siendo el oficial de telégrafos D. Manuel Villalba Onteniente[8].  Esta casa[9] es  hoy  de los herederos de D. José Mesas Pérez, al lado de la que fue de D. José Bono, muy cerca del caño.

En 1924,  la “casa del telégrafo” de la calle Gadil era propiedad de  Dª  Juana Gea Sánchez quien la arrienda  al Ayuntamiento para  que instale en ella un hospital de urgencia.

El 30 de junio de 1926, la Corporación decide cambiar la ubicación de la estación telegráfica y formaliza  contrato de arrendamiento de una casa, situada en la Plaza de los Remedios, propiedad de D. Joaquín Cano Herrerías.  En esta plaza ya existía, desde principios de 1923, una Estafeta de Correos[10]. Fue sobre el año 1979, ya unificados los cuerpos de Correos y Telégrafos,  cuando las oficinas se trasladan a su actual sede, teniendo Serón una oficina auxiliar de Correos y Telégrafos.

En la foto de la plaza de los Remedios, gentileza de la familia Torre-Marín, se puede observar, al fondo y a la izquierda, la oficina de Correos con el buzón en la pared y el cartero uniformado. Sobre el balcón de Correos aparece un rótulo que dice: “Caja Postal de Ahorros”. La puerta que se encuentra abierta corresponde a la oficina de Telégrafos con el rótulo en grande.  Una de las personas sería D. Manuel Villalba Onteniente, jefe de Telégrafos en esa época y otra debería ser D. Antonio Guerrero Molina,  administrador de Correos. Se observa también que los cables de la luz  entraban por la izquierda de la plaza y por el balcón de la casa de telégrafos pasaban a la oficina.

Es curioso constatar que precisamente fue el Cuerpo de Telégrafos uno de los organismos que primero ofrecieron la posibilidad de ejercer una actividad profesional a las mujeres españolas. Yo conocí, sobre los años 60, a una mujer llamada Francisca al frente de la oficina de telégrafos de Albanchez (Almería).

En 1978 se produce la unificación de los cuerpos de Correos y Telégrafos, siendo, D. Luís Villalba Pérez  el primer jefe de Correos y Telégrafos en Serón.  Este mismo año  es trasladado a la oficina de Serón D. José Corbalán, después de pasar cinco años en la oficina de Aldaya-Alacuás (Valencia).

Agradecimientos:

A Francisco Cuadrado por su ayuda en la localización de las distintas “casas del telégrafo” en Serón.

A Miguel Ángel Guiard por su amabilidad al cederme, para este trabajo, la foto de la Plaza de los Remedios.

Florencio Castaño Iglesias

ABRIL 2013



[1] Alfabeto que sustituye cada letra o número por una combinación de puntos, rayas y espacios. En Serón se estuvo utilizando hasta 1980-82.

[2] Fue concejal en 1906, inspector de la guardia municipal hasta el 16 de septiembre de 1923, fecha en la que pasa a ser oficial del Ayuntamiento permaneciendo hasta 1930.

[3] Testimonio de Francisco Cuadrado.

[4] Libro de Acta de Sesiones. Sesión de 17 de septiembre de 1911.

[5] La estación tenía un horario reducido y un sólo funcionario. El horario durante la semana era de 9 a 12 y de 16 a 19 h.; los domingos de 10 a 12h.

[6] Libro de Actas  de Sesiones. Sesión de 5 de enero de  1913

[7] Primer teniente de alcalde de Serón en los años 1914-1915.

[8] Anuario de Andalucía de 1932.

[9] Testimonio de Francisco Cuadrado.

[10] La Estafeta de Correos  se establece en Serón a principios de1923. En el acta de sesiones de 25 de junio de 1922,  el Ayuntamiento se dirige al Administrador Principal de Correos de Almería, solicitándola y obligándose a pagar el alquiler de la casa que ocupe la oficina.