LA CASA CONSISTORIAL DE SERÓN
El salón de plenos y actos públicos del Ayuntamiento no siempre ha sido utilizado como Sala Capitular. Desde el uno de octubre de 1920 hasta el treinta y uno de marzo de 1921, la sala noble se convirtió en un café público regentado por D. Tomás Fuentes Rubio. Este señor lo arrendó[1] por cincuenta pesetas mensuales mientras realizaba obras en su bar de la calle Real. La Corporación lo aceptó por su carácter temporal y porque vendría bien obtener un dinero que permitiese comprar parte del mobiliario necesario. Por ejemplo, el estrado para el salón de sesiones se compra el 28 de noviembre de 1920. Durante este periodo, en los bajos de la Casa se estableció el archivo y las oficinas, habilitándose para sala de sesiones la primera habitación de la planta baja, entrando a la derecha (actual Secretaría).
Dejando a un lado esta anécdota, puedo decir que desde final de 1917 los seronenses disponen de una Casa Ayuntamiento y una magnífica “Plaza Nueva” que ha recibido, a lo largo del tiempo, distintos nombres. Hasta la decisión[2] formal, por parte del Consistorio, de construir el actual edificio, el Ayuntamiento Viejo estuvo ubicado[3] en la antigua Plaza de la Constitución, actual Plaza de Enmedio, ocupando el edificio que hoy alberga, en sus bajos, una zapatería y una farmacia. La Casa, de dos plantas, se abría en pórtico a la plaza; la planta de arriba[4] albergaba la Sala Capitular, la oficina municipal, el archivo y el despacho de la alcaldía.
En este trabajo recojo el proceso de subasta pública para la enajenación de la vieja Casa Consistorial, algunos datos sobre la construcción del actual Ayuntamiento y los distintos nombres que ha recibido la Plaza Nueva.
La primera referencia al mal estado de la Sala Capitular aparece al comienzo del acta de la sesión de 13 de marzo de 1904, siendo alcalde D. Enrique Nin de Cardona y Navarro, donde se indica: “… reunidos en la Casa Pósito habilitada de Sala Capitular por estar en ruinas la que desde antiguo utiliza la Corporación…”.
La siguiente referencia al mal estado de las oficinas de la secretaría municipal la tenemos en el acta de 21 de mayo de 1911, siendo alcalde D. Antonio Cano Martínez, donde se acuerda habilitar la planta baja del edificio para instalar las oficinas junto con el archivo de documentos, deteriorado por la humedad. Del acta entresacamos:
“De esta forma se embellecería también la fachada, eliminando el foco de inmundicias en que algunas personan vienen convirtiendo los pórticos”.
En junio de 1912 todavía se continuaba con las obras de adaptación en la planta baja. La idea que la Corporación tenía, en ese momento, era el de acometer la reedificación de la Casa cuando la situación de la caja lo permitiese.
Expediente de ruina
Hay que esperar a junio de 1915 para que la Corporación, presidida por D. Antonio Cano, decida la demolición del viejo Consistorio, iniciándose así el proceso para la construcción de una nueva Casa de Ayuntamiento. Es el Regidor Síndico, D. Emilio Martínez Ruíz, el encargado de plantear a la Corporación el mal estado de la Casa Capitular, con un estado ruinoso de urgente peligro de derrumbe, con grandes grietas y desnivel que se observa en todas sus paredes[5]. En esta sesión estaban presentes el primer teniente de alcalde, D. Virgilio Navarro y los concejales D. José Anaya Cabello y D. Pedro Bailina Font, siendo secretario D. Ezequiel Daza. A la vista del informe detallado de los peritos prácticos de la localidad, D. José Gea Cano, D. Manuel Giménez Rodríguez y D. Juan Giménez Cano, el expediente de ruina de la Casa se aprueba en la sesión de 4 de julio de 1915. Este informe fue verificado por la Comisión Permanente de Ornato[6].
Tras la declaración de ruina, el Ayuntamiento adquiere, en alquiler, una casa en la Plaza de los Remedios para instalar las oficinas municipales, casa que años más tarde ocuparía Telégrafos[7].
El siguiente paso sería proceder a la demolición de la vieja Casa y posterior venta del solar y materiales por medio de subasta pública, estableciéndose para ello un pliego de condiciones que hasta que no fuese ratificado por el Gobernador Civil de Almería, no podría llevarse a cabo. La peritación tasó el solar en seis mil quinientas pesetas y las paredes de piedra, maderas, rejas y demás materiales en mil pesetas[8].
La cantidad obtenida en la subasta se utilizaría para poner en marcha la edificación de la nueva Casa Ayuntamiento.
Visita de Julio Amado a Serón
En pleno proceso de subasta pública del viejo Consistorio y la decisión de construir una nueva Casa Ayuntamiento, Serón recibe la visita del diputado D. Julio Amado, candidato a Cortes por el Distrito de Purchena. La visita se produjo el 7 de abril de 1916 y fue recogida, con todo lujo de detalles, por el periódico La Correspondencia Militar[9], cuyo gerente y propietario era el propio Sr. Amado. Las crónicas se enviaron desde la estación telegráfica de Serón. Recojo algunas frases de tal acontecimiento.
“Llovía más que nunca. Barrenos de dinamita, anunciadores de la llegada el diputado se sucedían en las concavidades de la sierra minera, música, cohetes, vivas continuados. El Sr. Amado descendió del carruaje y, no obstante la pertinaz lluvia, siguió a pie la rápida pendiente que da acceso al pueblo. Las calles eran un lodazal y las gentes chapoteaban en el barro. En la entrada al Casino se agolpaba el pueblo entero. A la una en punto comenzó el banquete servido por el hotel Simón, de Almería”.
“En la presidencia, junto a D. Julio Amado, tomaron asiento, D. Pablo Bailina, comerciante de Serón; D. Luís Nin de Cardona, rico propietario; D. Emilio Rodríguez, abogado y juez municipal; D. Gaspar Nin de Cardona… Enfrente de esta mesa había otra presidida por el alcalde de Serón D. Antonio Cano, a su izquierda el comerciante y primer teniente de alcalde D. José Anaya…”
“En la mesa de enlace de las dos presidencias tomaron puesto los propietarios D. Virginio Navarro y D. Francisco P. Verdonces, el secretario del Ayuntamiento D. Ezequiel Daza, D. Antonio Pozo Domene, empleado, D. Luis Nin de Cardona y Ramirez, profesor de Instrucción Pública, D. Luís Carbonell, secretario del Ayuntamiento de Alcóntar y D. Higinio Pi Miñana, notario”.
Terminados los discursos, la expedición se dirigió a la Estación y “como el coche no pudo pasar el rio[10], marcharon a pie donde se tributó al Sr. Amado, al subir al tren, una ovación estruendosa”.
Esta visita era la tercera o cuarta que Julio Amado realizaba a Serón. Normalmente y desde 1911, cada vez que realizaba una excursión política por el distrito de Purchena lo solía terminar en Serón. Su relación con el alcalde y jefe de los liberales, D. Antonio Cano, ue muy estrecha. El Sr. Amado falleció[11] el 14 de enero de 1936 en Málaga, siendo director de “La Unión Mercantil”.
La subasta pública
Tuvo que transcurrir un año desde que se acordase la venta del solar hasta que se pudiese hacer la subasta pública. La autorización que el Gobernador Civil de Almería concede al Ayuntamiento para enajenar el viejo Consistorio se produce el 8 de junio de 1916. La subasta se celebra el 27 de julio en las oficinas municipales, llevándose a cabo por el sistema de pliegos cerrados y bajo la Presidencia del Sr. Alcalde, auxiliado por los concejales D. Pedro Bailina y Font y D. Rafael Martínez Cano, actuando como notario público D. Higinio Pi Miñana, tres testigos y el Secretario de la Corporación, D. Ezequiel Daza.
El resultado de la subasta aparece en el acta de 6 de agosto de 1916:
“En el acto de la subasta celebrada el pasado 27 de julio se presentaron dos pliegos, uno suscrito por D. Juan Herrera García ofreciendo diez mil pesetas y otro por D. Alfredo Pérez Domene haciéndolo por quince mil, por lo que fue adjudicado el remate, provisionalmente, en favor de D. Alfredo Pérez Domene”.
Algunos días después, D. Alfredo Pérez Domene cede sus derechos a su hermano D. José Antonio Pérez Domene, conocido como el “Tio José Antonio”. Una resolución del Sr. Gobernador, de fecha 16 de octubre, adjudicaría definitivamente el remate a D. José Antonio Pérez Domene como mejor licitador en la subasta[12].
Edificación de la Nueva Casa Capitular
Como con el dinero de la subasta no se podría hacer frente a la compra del solar y construcción de la nueva Casa, el Ayuntamiento, en sesión de 9 de julio de 1916, decide elaborar el Padrón de Prestación Personal para Obras Públicas[13] al que le facultaba el artículo 74, regla 3ª, de la Ley Municipal.
Las bases para la edificación de la nueva Casa Capitular así como la forma y sistema en que han de ejecutarse las obras se establecen el 20 de agosto de 1916. En la sesión se decide prescindir de Concurso y que la ejecución sea por el sistema de Administración. Se argumentó para ello la premura del tiempo y la carencia, en el Municipio, de un local adecuado para instalar las oficinas municipales. Encargado de la dirección de las obras fue nombrando D. Antonio Plaza Herrerías[14] quien cobraría cuatro pesetas por día. El horario de trabajo así como los precios de los jornales también quedaron establecidos:
“La jornada de trabajo será de 6 de la mañana a 6 de la tarde con los descansos naturales para almuerzo y comida. Se establece en dos pesetas el precio del jornal de un obrero y el de albañiles y oficiales el que rija en la localidad”.
Se facultó al Alcalde para la adquisición del solar y para que encargase a persona competente la formación del plano y proyecto del presupuesto.
Los terrenos se compraron[15] al matrimonio formado por Dª Julia Jiménez Gibaja y D. Pedro Sola Martínez. La compra tuvo que formalizarse sobre el mes de septiembre de 1916, pues en sesión celebrada por el Ayuntamiento el 26 de noviembre, éste aprueba los gastos que D. Virginio Navarro Rodríguez ha sufragado como anticipo de los derechos de escritura de los terrenos ocupados en la Plaza Pública y Casa Ayuntamiento.
En noviembre, el terreno estaba allanado y la plaza cubierta de grava y arena[16]. Por este trabajo D. Juan Borja Martínez recibe la cantidad de quinientas cincuenta pesetas. En la sesión de 12 de noviembre: “… A D. Francisco de Paula y Verdonces se le abonan 750 pesetas por la adquisición en árboles y asientos para la Plaza Pública y jornales invertidos en su plantación y colocación, respectivamente”. La construcción de la Casa Consistorial tuvo que iniciarse sobre final de 1916. Ni en el archivo municipal ni en el de la Diputación de Almería he encontrado documentos relativos a los planos y proyecto de presupuesto[17].
Para terminar el edificio en el menor tiempo posible, se tuvieron que realizar anticipos personales. Así lo indica la Junta Municipal de Asociados[18] en el acta de su reunión de agosto de 1917, donde se reconoce una deuda de cinco mil setecientas sesenta y dos pesetas con ochenta y cinco céntimos, que tendrá que llevarse al presupuesto de 1918, y que corresponde a anticipos de aportaciones personales en relación a la construcción de la Casa Ayuntamiento.
La nueva Casa Consistorial estaba terminada y funcionando a final de 1917. Esto lo atestigua la ausencia de referencias a la nueva Casa, por parte de la Corporación, en los primeros meses de 1918. La primera referencia aparece en el acta de la sesión de 5 de mayo[19]. Se trata de una petición de arrendamiento de los bajos de la nueva Casa Consistorial por el industrial D. Juan Pérez Borja. El arrendamiento será por un año al precio de trescientas pesetas. Las oficinas municipales, el archivo, Sala Capitular y despacho de la Alcaldía estaban en planta de arriba y abajo, en la habitación de la derecha, al entrar, la academia de música o banda municipal. Durante este año, la banda municipal pasó arriba. En esta misma sesión se reconoce a D. Alfredo Pérez Domene la cantidad de quinientas pesetas por la pintura de las puertas y ventanas del nuevo Ayuntamiento.
Aunque en enero de 1919 se acuerda instalar una fuente pública y un pilar o abrevadero en la plaza de Julio Amado, encargando el trabajo, por dos mil quinientas pesetas, a D. Manuel Jiménez Rodríguez, puedo decir que dos años después, a principios de 1921, aún no estaba funcionando.
Reconocimiento público del Consistorio a D. Antonio Cano
El 31 de agosto de 1919, actuando de alcalde accidental D. José Anaya y a propuesta del Regidor Síndico, D. Pedro Bailina, la Corporación hace un reconocimiento público a la labor de D. Antonio Cano al frente del Consistorio. Entre otras cosas se le reconoce el haber conseguido para Serón:
i) La construcción de una excelente Casa-Escuela para la Graduada de Niñas[20] e inaugurada el 17 de mayo de 1919. El propio alcalde adelantó cinco mil setecientas cincuenta pesetas para que se terminara.
ii) Magnífica Casa Capitular en la Plaza de Julio Amado sin gasto alguno para los fondos municipales. La plaza, de gran extensión, con asientos de mármoles y árboles, faltando colocar una fuente de agua “saltadora”.
iii) Sin gravar los fondos municipales ha colocado una nueva tubería de cemento para la conducción de las aguas potables desde la fuente Liar a Serón.
Como muestra de gratitud “la Corporación acuerda otorgarle la facultad exclusiva, durante 10 años, de ocupar la Plaza de Julio Amado para colocar mesas y asientos, servir café, helados y demás artículos del ambigú.”
Distintos nombres de la actual Plaza Nueva
Durante la edificación de la Casa se conocía como plaza del “Rastrojo”. El primer nombre oficial que tuvo, unido a la terminación del edificio, es el de plaza de “Julio Amado”. Este nombre perduró hasta octubre de 1923, fecha en la que se constituye en Serón un nuevo Ayuntamiento forzado por el comienzo de la dictadura de Primo de Rivera. En estos días se produce el levantamiento de la lápida de Julio Amado en la Plaza de su nombre. En la sesión de 21 de octubre, la nueva Corporación, presidida por D. Francisco Jiménez Fernández, acuerda no mostrarse como parte en el sumario que se instruye por tal hecho. En ese momento interviene el Capitán Delegado del Gobernador, D. Rafael Santa Pan y Ballester[21], recordando los antecedentes históricos de la conquista de este pueblo, y propone al Ayuntamiento que, en lo sucesivo, la Plaza sea designada con el nombre de plaza “Reyes Católicos”. Este nombre duró un año.
En octubre de 1924, siendo alcalde D. Enrique Nin de Cardona y Ramírez, los efectos de unas intensas lluvias terminan por derribar la casa escuela de Los Herreros. En el Ayuntamiento se recibe un telegrama de D. Ramón Vázquez Usabiaga en el que indica que regala al Ayuntamiento su casa en la Manaca a condición de que sea destinada, exclusivamente, para Escuela Pública. En la sesión extraordinaria de 30 de octubre de 1924, la Corporación acepta la donación y, además de agradecer el gesto, se decide poner en la fachada de la casa una lápida conmemorativa de tan laudable rasgo; que se le declare Hijo adoptivos de Serón y se le dé el nombre de “Ramón Vázquez” a la Plaza que se denomina “Reyes Católicos”, por ser la mejor de esta población.
Al comienzo de la 2ª República y en las primeras sesiones del mes de mayo de 1931, el Ayuntamiento republicano acordó cambiar el nombre de algunas calles y plazas. Así la plaza de Ramón Vázquez se llamó entonces de “Fermín Galán”. Se quería de esta manera, ensalzar la figura de este mártir de la República. La calle Real pasaría a llamarse calle “Pablo Iglesias”.
El 30 de marzo de 1939, en el acta de Constitución del Ayuntamiento Falange de Serón, y en homenaje al asesinado D. Pedro Garrido Torreblanca (21-7-1936), secretario Local de Falange Española, la plaza pasó a llamarse plaza “Pedro Garrido”. Finalmente, fue en 1984 cuando pasa a llamarse “Plaza Nueva”, siendo alcalde D. Francisco Borja.
[1] Acta de sesiones del Ayuntamiento, 19/09/1920.
[2] Acta de sesiones, 20/08/ 1916.
[3] Revista Al-cantillo, nº 50, Abril 2013. “La llegada del agua potable”. Francisco José Cuadrado Pérez.
[4] Así se deduce del acta de sesiones de 21 de mayo de 1911.
[5] Acta de sesiones, 27/06/1915.
[6] La Comisión de Ornato era la encargada de establecer las ordenanzas municipales que debían regular las condiciones estéticas de las fachadas de casas y edificios, salvaguardando los intereses públicos.
[7] Revista Al-cantillo, nº 50, Abril 2013. “La llegada del agua potable”. Francisco José Cuadrado Pérez.
[8] Acta de sesiones, 04/07/1915.
[9] La Correspondencia Militar, edición de 8 de abril de 1916.
[10] El actual puente de la Estación, sobre el rio Almanzora, no se construiría hasta 1930.
[11] ABC, edición de Andalucía: 15/01/1936.
[12] Actas de sesiones, 22/10/1916.
[13] Los ayuntamientos tenían la facultad de acudir a la prestación personal para la ejecución de obras públicas. En nuestro caso se utilizó para la edificación de la nueva Casa Consistorial. La prestación personal consistía en pagar en trabajo, es decir, realizar ciertas tareas durante un número de jornales o pagar una cuota en metálico. Para este fin se elaboró un padrón con todos los contribuyentes sujetos a la prestación, siguiendo los preceptos contenidos en el Reglamento de 16 de mayo de 1905. Este sistema se usaría en 1929 cuando se construye el muro de contención de la plaza Nueva.
[14] Este señor fue Director, durante varios años, de la Banda de Música de Serón.
[15] Revista Al-cantillo, nº 50, Abril 2013. “La llegada del agua potable”. Francisco José Cuadrado Pérez.
[16] Acta de sesiones, 26/11/ 1916.
[17] El Ayuntamiento estaba obligado a remitirlos al Gobierno Civil para su ratificación.
[18] Acta de sesiones de la Junta Municipal de Asociados, 20/08/1917.
[19] Acta de sesiones, 05/05/1918.
[20] Por los cristales se le abonó a Alfredo Pérez Domene la cantidad de 450 pesetas.
[21] El 19 de julio de 1936 fue nombrado Gobernador Civil de Salamanca, siendo Coronel de Infantería.
FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS
AGOSTO 2013
