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SEGREGACIÓN DE ALCÓNTAR DEL MUNICIPIO DE SERÓN

En la segunda mitad del siglo XIX y al amparo de La Ley Municipal de 20 de agosto de 1870 y la Real Orden de 26 de febrero de 1885, muchas aldeas y villas, agregadas a otros tantos municipios, verán una oportunidad para que, justificando determinadas exigencias, puedan convertirse en municipios constitucionales con Ayuntamiento propio, segregándose del municipio matriz.

A final de 1887 y al abrigo de estos preceptos, los vecinos de las Diputaciones de Alcóntar, Sahuco (actual, Sáuco), Aldeire y parte de los vecinos de las Diputaciones de la Manaca y el Hijate, solicitan, ante la Diputación Provincial de Almería  (encargada de resolver y tutelar la formación de nuevos Ayuntamientos), la segregación del  municipio de Serón.

El artículo 5 de la Ley Municipal indicaba que “la segregación de parte de un término para constituir un Municipio independiente puede hacerse mediante acuerdo de la mayoría de los vecinos interesados y sin perjudicar intereses legítimos de otros pueblos”. La Real Orden de 26 de febrero de 1885 determina los documentos que deben ser adjuntados a todo expediente de segregación, y que, en nuestro caso, fueron los siguientes:

  1. Instancia suscrita por todos los vecinos que pidan la segregación. Debía ir acompañada por una certificación del Secretario del Ayuntamiento de Serón, en aquél entonces, D. Fermín Cobos Cano y visada por el alcalde, D. Antonio Corral Domene, donde  se hacía constar la vecindad de los firmantes.
  2. Certificación del Secretario del Ayuntamiento, visada por el alcalde, del número total de vecinos de Serón.
  3. Igual certificación respecto de la parte del término de Serón que se quiere segregar.
  4. Informes del Ayuntamiento de Serón  y de todos los pueblos limítrofes.
  5. Un croquis del terreno a segregar.

Aunque la solicitud como tal no se conserva (así me lo aseguran en los distintos archivos provinciales de Almería), en ella los vecinos debían argumentar las razones para la formación del nuevo Ayuntamiento con capitalidad en Alcóntar. Una de las razones tuvo que ser la distancia a Serón y la dificultad para que los concejales asistan a los plenos, especialmente en invierno, donde los caminos de acceso se ponen intransitables. Se argumentaría también la existencia de una iglesia parroquial (siglo XVIII)  y cementerio en Alcóntar  que evitaría molestias, en caso de incomunicación, a aquellas personas que para realizar el oficio religioso tuviesen que desplazarse hasta Serón.

El 14 de junio de 1888,  la Diputación Provincial de Almería inicia la tutela para la creación del nuevo  Municipio de Alcóntar, nombrando un Ayuntamiento interino que realice todo el proceso hasta que se lleven a cabo, finalmente, elecciones municipales.  El Ayuntamiento se constituye el día 17, siendo presidido por el alcalde interino D. José Mesas Molina, actuando como secretario D. Justo Oliver y Oliver.  El resto de los señores del Ayuntamiento fueron: D. Antonio Domene Domene Sánchez (primer teniente de alcalde), D. José Blanque Domene (segundo teniente de alcalde), D. José Antonio García García (procurador síndico), D. Francisco Castaño Domene, menor (procurador síndico suplente), D. Manuel Pérez Yélamos (primer concejal), D. Antonio Loaisa Lozano (segundo concejal) y D. Diego Herrero Yélamos (tercer concejal).

El 9 de noviembre, la Comisión de Fomento de la Diputación Provincial de Almería, formada por los diputados D. Francisco Flores Grima, D. Aureliano Requena y D. Emilio Gómez, emite informe favorable para que se segregue, del término de Serón, la parte correspondiente de las diputaciones a que alega el recurso.   A la vista de este informe, y en sesión de 10 de noviembre de 1888, la Diputación, presidida por  el Gobernador Civil D. Justo Tovar y Tovar, acuerda aprobar la segregación del término de Alcóntar del Municipio de Serón.  Al mismo tiempo insta a que se aplique el artículo 6 de la Ley Municipal: “los interesados señalarán las nuevas demarcaciones de terrenos y practicarán la división de bienes, aprovechamientos, usos públicos, sin perjuicio de los derechos de propiedad  y servidumbres públicas y privadas existentes”.

El acta de la reunión aparece firmada por el Sr. Tovar y los diputados Sr. Cassinello y Sr. Requena.

En las sesiones de 23 y 24 de diciembre de 1888, el Ayuntamiento de Alcóntar ratifica al Sr. Mesas Molina como alcalde, nombrando distintas comisiones. Entre ellas, se constituye  la Comisión de Hacienda, encargada de elaborar el proyecto de Presupuesto de Alcóntar para el bienio 1888-1889, y la Comisión de Deslinde formada por el propio alcalde y los concejales  D. Antonio Domene  Domene  Sánchez y D. José Antonio García  García.

Paralelamente, el Ayuntamiento de Serón, en sesión de 2 de mayo de 1889, faculta a su hombre de confianza, D. Antonio Herrerías Herrerías, para que se desplace a las oficinas provinciales de Almería e inste a la Diputación para que “en evitación de perjuicios y entorpecimientos ulteriores, tenga efecto, cuanto antes, la designación fija de límites entre la jurisdicción de Serón y la que ha de pertenecer a Alcóntar”.

El proceso de deslinde y amojonamiento se lleva a cabo los días 17, 18 y 19 de junio, siendo supervisado por  D. José  María Muñoz y Calderón, persona designada por la Diputación.  El 27 de junio, el Gobernador Civil  aprueba, definitivamente, el deslinde entre las nuevas jurisdicciones.

Al proceso de segregación aún le quedaban flecos pendientes por resolver, entre ellos, el reparto de la riqueza, aspecto complicado para poner de acuerdos a ambos municipios.  Ante la renuncia, el 22 de julio de 1889, del secretario Sr. Oliver, el Ayuntamiento  de Alcóntar nombra, como secretario interino, a D. Pedro Martínez López, persona que abandona el cargo diecisiete días después, concretamente el 9 de agosto. Estaba claro que se necesitaba un secretario con experiencia, buen asesor y con el compromiso de estar varios años en el Municipio. En mi opinión,  el alcalde José Mesas Molina hizo un buen fichaje al proponer como Secretario a D. Fermín Cobos Cano, persona que hasta final de mayo había ejercido en Serón.

Como el Ayuntamiento de Serón se retrasaba en pasar, al Ayuntamiento de Alcóntar, los antecedentes estadísticos referentes a Alcóntar junto con el cupo de consumos y la parte proporcional del repartimiento de inmuebles, el 23 de septiembre se comisiona al secretario, Sr. Cobos, para que se desplace a Almería y realice las gestiones oportunas tanto en la Diputación como ante el Sr. Delegado de Hacienda. En su ausencia, la labor de secretario la realizaría su hijo, D. Fermín Cobos López, que actuaba como oficial de la Secretaría. Sin las certificaciones correspondientes del Ayuntamiento de Serón, el nuevo Municipio de Alcóntar no podía formalizar el apéndice de amillaramiento (catálogo de los bienes y rentas de los contribuyentes) y, por tanto, no podían recaudar nada. Este proceso se cerraría bien entrado 1890.

Coincidiendo con  proceso de segregación, el Gobierno de España publica el Real Decreto de 30 de agosto de 1889 por el que se insta a todos los municipios a hacer la actualización de sus líneas divisorias  junto con la ratificación o  fijación de mojones. Para ello, cada Ayuntamiento debía constituir comisiones de seguimiento y verificación, enviando  el acta final tanto al Gobernador Civil como al Delegado de Hacienda de la provincia respectiva.

El recién creado municipio de Alcóntar constituye su comisión el 7 de octubre de ese mismo año, quedando formada por el alcalde  José Mesas Molina, el secretario Fermín Cobos Cano, los concejales Antonio Domene Domene y Manuel Blanque Requena y los peritos-vecinos  Manuel Corral López y Francisco Lozano Lorente,  conocedores de los puntos en que radican los límites de éste término jurisdiccional.

La comisión empieza a actuar el 21 de octubre, a las 9 de la mañana, en la zona de Los Santos, quedando citadas las comisiones de Serón y la de Alcóntar a las 9 de la mañana para ratifican el mojón divisorio de Gérgal, Serón y Alcóntar.  Ese mismo día la comisión de Alcóntar  baja hasta el río de Aldeire, pasando después por la Hoya del Cerrico Clavero, Cortijo Martín, Cerro de los Corzos hasta terminar en el Collado Hermosa.  El proceso de renovación de mojones se completa los días 22, 23 y 24 de octubre, enviando el acta definitiva el 4 de diciembre de 1889.

Sobre 1900-1901, otros anejos de Serón manifestaron al Gobernador Civil su deseo de separarse de Serón para agregarse a Alcóntar. Así lo cuenta El Regional, diario independiente de Almería, en su edición del jueves 19 de junio de 1902: …los vecinos de los anejos Huélago y Angosto, solicitaron del Sr. Gobernador el separarse de nuestro pueblo y agregarse al próximo de Alcóntar. Fueron desatendidos…

Referencias:

  1. Actas de sesiones del Ayuntamiento de Alcóntar.
  2. Actas de sesiones del Ayuntamiento de Serón.
  3. Archivo Histórico Provincial de Almería (deslinde y amojonamiento de Alcóntar, 1889).
  4. Archivo  Provincial de la Diputación de Almería (segregación de Alcóntar, acta sesión 10-11-1888).

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

DICIEMBRE 2012

CENTENARIO DE LA LLEGADA DE LA LUZ ELÉCTRICA A SERÓN

Durante el año que se nos va se han cumplido cien años de la llegada a Serón de la luz eléctrica. La persona que lo hizo posible fue D. Emilio Rodríguez Esteban (1849‐1916), quien constituye, en marzo de 1912, la sociedad anónima  La Hidroeléctrica Seronense con el objetivo de producir electricidad para abastecer a Serón y Las Menas.

También supuso que el Ayuntamiento pudiera poner en funcionamiento la Estación Telegráfica del Estado que tenía concedida desde el 9 de septiembre de 1911 por la Dirección General de Correos y Telégrafos[1].

Antes de la llegada de la luz eléctrica a Serón, el alumbrado público se realizaba mediante gas. En 1909 la concesión mediante este alumbrado la tenía D. Diego Herrerías Jiménez, por la que cobraba del Ayuntamiento la cantidad de 150 ptas por trimestre[2].

Las primeras centrales hidroeléctricas en España fueron instaladas en molinos harineros o en industrias textiles que desde mediados del XIX aprovechaban como fuerza motriz la corriente de agua de la acequia de alguna fuente o río. Hacia principios del siglo XX, se intentó aprovechar esta técnica para generar corriente eléctrica, en cantidades suficientes, para abastecer a pueblos y ciudades, mejorando la calidad de vida de sus habitantes. Los ingredientes para obtener electricidad, en nuestro caso, fueron el “salto de agua” de la Fuente Liar, turbinas y generadores. El principio es simple: El movimiento del agua que fluye o cae sobre la turbina, produce una energía cinética que trasladada al generador se convierte en energía eléctrica. Realizado este proceso, el agua se devuelve al río  o se canaliza para el riego de la vega.

En 1904, hubo un intento de traer la luz eléctrica a Serón por parte del D. Juan Martínez Canovas, director de la Sociedad Eléctrica Levantina, con sede en Águilas (Murcia). El 13 de marzo, el Ayuntamiento le concede el derecho de aprovechar las aguas de la Fuente Liar para la instalación de una fábrica de electricidad. En abril se establecen las bases para la concesión, donde se reflejan, entre otras, la protección de la fuente, en tanto y en cuanto, no sólo se utiliza para el riego sino también para abastecimiento del municipio. En este sentido, cualquier alteración del cauce podría afectar a la fuente. Entre estas bases estaban la que establecía lagratuidad del alumbrado público al municipio y la que dejaba sin efecto la concesión si en elplazo de seis meses las obras no habían comenzado[3]. Por este último motivo, el Ayuntamiento declara caducada la concesión el 25 de octubre de 1904.

Este mismo señor ya había presentado un escrito en el ayuntamiento de Huércal Overa a principios de 1903 pidiendo establecer una fábrica eléctrica para suministrar fluido para el alumbrado público y privado del pueblo. Propuesta que también quedó en nada.

Huércal Overa habría de esperar hasta 1905, cuando los vecinos Ambrosio Mena y José Ballesta Fernández, tomando en arrendamiento un salto de agua de la Sociedad Asunción, crean la sociedad anónima Hidroeléctrica Huercalense y empiezan a generar electricidad [4].

El trabajo que sigue expone la vida de La Hidroeléctrica Seronense SA desde su concepción en 1909 hasta su cierre definitivo en 1976.

EL PROYECTO Y LOS INCONVENIENTES PARA SU REALIZACIÓN

En agosto de 1909 la fábrica de hilados de lana “San Emilio”, propiedad de D. Emilio Rodríguez, situada en el paraje de La Cerrada en el Arroyo de Líar o de Las Minas, queda destruida por un incendio. De esta forma terminaban 14 años desde su fundación en 1895 sobre el molino harinero de tiempos de la Repoblación, asolado por una riada[5].

Nace entonces la idea de una fábrica hidroeléctrica.

El 19 de septiembre de 1909, en sesión extraordinaria celebrada en el Ayuntamiento de Serón, cinco concejales de los trece de que se componía el mismo, , votan favorablemente la propuesta de D. Emilio Rodríguez Estéban, a la sazón Alcalde[6] y quien levanta el acta, consistente en la derivación de las aguas del Arroyo de Líar con destino a fuerza motriz para producir energía eléctrica por medio de una presa situada aguas abajo de la fábrica de harinas de D. Enrique Nin de Cardona y Navarro , y conduciéndolas mediante un canal  provocando un salto de agua a su fábrica,  generando  suficiente fluido para abastecer de luz eléctrica a Serón y Las Menas[7].

El 4 de octubre de 1909 Enrique Nin de Cardona Navarro manifiesta a Obras Públicas que quiere aprovechar las aguas del Arroyo de Líar para poner en producción la fábrica de harinas en ruinas de su propiedad.  Con esta excusa intenta oponerse a la construcción de la Hidroeléctrica, argumentando la privacidad de parte del agua, ya que pasa obligatoriamente por su molino-fábrica[8].

El 10 de diciembre de 1909 D. Emilio Rodríguez Estéban pide permiso a Obras Públicas presentando el Proyecto pertinente realizado por el Ingeniero Industrial D. José Rodríguez Pardo en noviembre de ese año. En el proyecto se incluía una Presa situada 120 metros aguas abajo del molino-fábrica de D. Enrique Nin de Cardona con objeto de aprovechar 258 litros de agua por segundo de la Fuente de Líar. Un Acueducto para  desviar el curso del agua a la ladera izquierda hasta alcanzar una Caseta Reguladora ,con un depósito de 79 cm de altura, situada a 79,44 metros en vertical sobre los diez que ya tenía la antigua fábrica. Y un Salto de agua desde dicha caseta reguladora protegido con tubos de hierro que bajaba hasta la turbina[9].

En marzo de 1910 D. Emilio Rodríguez, como alcalde interino que era, expone el edicto en el ayuntamiento hasta el 4 de abril del mismo año (30 días preceptivos) para información de los vecinos, sin que se presentase reclamación alguna[10].

El 17 de agosto de 1910, en sesión extraordinaria presidida por el entonces alcalde D. Antonio Cano Martínez[11] y con los votos favorables de los concejales D. Amatorio Gallego, D. José Cano Rubio, D. Cipriano Yélamos Martínez, D. José Antonio Martínez Corral, Manuel Fernández Blázquez, José Gea Fernández, Antonio Castaño Corral y D. Sebastián Vargas (ocho de los trece concejales de la Corporación) deniegan el anterior permiso concedido a D. Emilio para construir la fábrica eléctrica basándose en la oposición que manifiestan los propietarios D. José Antonio Martínez Corral, D. José Herrerías Torreblanca, D. José Molina Martínez, D. Juan Cano Requena y D. Cipriano Yélamos Martínez, quienes piensan que el paso del agua por las máquinas de la futura Hidroeléctrica traería graves problemas de salud a la población de Serón[12]. Alegando además, que el anterior permiso fue concedido debido a las  coacciones por parte del anterior Alcalde, D. Emilio Rodríguez, a los cinco concejales que lo firmaron, ya que ni tan siquiera fue firmado por el Secretario del Ayuntamiento, D. Antonio López Morales[13].

La resolución del Gobernador Civil

Así las cosas, el asunto pasó a manos del Gobernador civil, D. Antonio López Pacheco, quien dictaminó que las discrepancias eran debidas a rencillas políticas entre dos bandos opuestos. Uno representado por D. Emilio Rodríguez y sus cinco concejales y el otro representado por D. Enrique Nin con sus ocho concejales[14].

En cuanto a la salubridad de las aguas, principal objeción de los vecinos firmantes (los propietarios mencionados anteriormente), el Gobernador Civil estuvo de acuerdo con el lógico planteamiento que esgrimió D. Emilio en su defensa, pues el agua de la Fuente de Líar atravesaba el camino de la Sierra que iba hacia las minas, Gérgal y Almería con un gran tránsito de personas y animales, abasteciéndose todos en ese punto y con lo que eso suponía para la suciedad de las mismas. Por lo tanto, no podría ser peor el paso del agua por la maquinaria de la Hidroeléctrica, situada un kilómetro más abajo, ya que en todos los puntos de España donde se podía, el encauzamiento del agua potable se hacía mediante tuberías de hierro.

La reclamación de Enrique Nin de Cardona Navarro fue desestimada por no ajustarse a las prescripciones de la Instrucción en cuanto a los tiempos de reclamación, ya que el plazo para la misma espiró el 23 de febrero. Y por otro lado por estar la fábrica de harinas de su propiedad en ruinas desde que la comprara y sin producción en todo el tiempo que fue suya. Además, quedó claro que la titularidad de las aguas eran públicas, ya que el agua después de pasar de molino en molino iba al arrollo y de ahí volvía a la acequia principal para beneficio del riego y consumo de la población de Serón.

Finalmente, el 1 de abril de 1911 el Gobernador Civil informa a D. Emilio Rodríguez que tiene la autorización para desarrollar su proyecto. Unos días más tarde, el 24 de abril, saldría en BOP la resolución argumentada viendo todas las partes, por parte del Gobernador.

El plazo para la ejecución de las obras sería finalmente de un año para su comienzo, y de dos y medio para su finalización[15].

Entre el 14 y 20 de julio de 1911 son informados de la resolución del Gobernador, oficialmente por el Secretario del ayuntamiento de Serón, los vecinos que interpusieron reclamación. Para estas fechas D. Enrique Nin de Cardona Navarro ya había fallecido (antes de mayo), por lo que dicha notificación se hizo a sus herederos[16].

Manifestación Popular

En el mes de abril de 1911 hubo una manifestación por las calles de Serón exigiendo que las aguas se encauzaran desde la Fuente de Líar hasta el pueblo mediante tubería. Esta fue una de las condiciones exigidas a D. Juan Martínez Canovas en su intento de instalar una hidroeléctrica en Serón en 1904.

No así a la de D. Emilio Rodríguez, por lo que para que tal proyecto se llevase a cabo el Ayuntamiento debería realizar un estudio en el que debería fijar la cantidad de litros que cada habitante habría de necesitar. El demasiado costo de este proyecto, que sobrepasaba en varios miles las 2.000 ptas, hizo imposible su realización en estos años por parte del Ayuntamiento.

El agua encauzada mediante tuberías, el depósito y las fuentes deberían esperar algunos años más[17].

CONSTITUCIÓN DE LA HIDROELÉCTRICA. Los primeros Accionistas y Presidentes

En Serón, el 13 de marzo de 1912, ante el notario D. Higinio Pi Miñana, los señores D. Emilio Rodríguez Estéban, D. Francisco Giménez Dumas, D. Francisco Giménez Fernández, D. José Jiménez Fernández, D. Emilio Jiménez Fernández, D. José Antonio Pérez Domene, D. Alfredo Martínez Pérez, D. Domingo Garrido Camenforte, D. Antonio Requena Cuellar y D. Miguel García López constituyen la Compañía Civil Anónima por acciones llamada “La Hidroeléctrica Seronense SA”, con sede en la calle Real nº  22. Su primer presidente fue D. Emilio Rodríguez Estéban[18].

La Compañía nació con un capital social de 200.000 ptas, divididas en 1.000 acciones de 200 pts cada una. Para llegar a este capital se hicieron 3 emisiones, la primera de ellas:

-1ª serie de 700 acciones (30/08/1912): 140.000 ptas.

Tras esta primera serie se sumaron a la Compañía, el 9 de septiembre, los accionistas D. Antonio Cano Martínez, D. Enrique Martínez Martínez, D. Juan Fernández León, D. Ángel Sánchez Navarro, D. José Dobet y Font, D. Rogelio Martínez Cano, D. Juan Giménez Cano, D. Juan Plazas Herrerías, D. Luis Pérez Domene, D. Juan Garrido Domene   y D. Ricardo Herrerías[19].

Se emitirían otras dos series:

-2ª serie de 200 acciones (03/03/1913):   40.000 ptas

-3ª serie de 100 acciones (02/08/1913):   20.000 ptas

Tras el fallecimiento de D. Emilio Rodríguez Estéban en 1916, el nuevo presidente pasa a ser su yerno, D. Emilio Jiménez Fernández. Como homenaje “In Memoriam”, se colocó una lápida en la fachada de la fábrica que dice: “D. Emilio Rodríguez Esteban falleció en Serón el 17 de enero de 1916. La Sociedad Hidro- Eléctrica le dedica este recuerdo en conmemoración a haber sido el fundador de la misma”[20].

Los Presidentes que les seguirían serían: Francisco Jiménez Fernández, Ángel Torre-Marín Nin de Cardona y , finalmente, Emilio Torre-Marín Jiménez.

AUTORIZACIÓN DEL TENDIDO DE ALTA Y BAJA TENSIÓN

El Ayuntamiento solicita autorización al Gobernador Civil de Almería para que el proceso de adjudicación se realizase sin los formalismos de subasta y concurso, quien accede a esa adjudicación[21].

En sesión de 28 de julio de 1912, el Ayuntamiento le concede autorización para la instalación del tendido de líneas de alta y baja tensión, cediéndole al mismo tiempo una parcela de 12 m2,en la calle Bacares, para construir un transformador[22].

Las líneas de Alta Tensión

De la Central hidroeléctrica partían dos líneas de alta tensión: una de ellas terminaba en el transformador que había en el final de la calle Bacares, situado a la izquierda conforme subimos, y justo antes de la última casa que hay hoy (en la época no estaba) pegada al pequeño camino que da acceso a los huertos[23].

La otra línea de alta tensión iba a suministrar fuerza motriz a las minas. Desde los postes 90 y 104 de esta línea se derivaban otras dos trifilares, destinadas a conducir energía y utilizarla, después de transformada a 120 voltios, como fuerza motriz de las minas de D. Juan Shuarce la primera, y en Las Menas la segunda[24].

Las líneas de Baja Tensión. El Alumbrado Público

En octubre, se le permite cruzar la carretera de Serón‐Bacares por cable eléctrico subterráneo. En esta fecha empiezan a realizarse las primeras pruebas de alumbrado eléctrico con éxito. Podría decirse que a final de octubre de 1912 ya había luz eléctrica en Serón[25].

En otra sesión de 29 de diciembre de 1912, el Ayuntamiento le adjudica la concesión del alumbrado público eléctrico. Entre las 17 cláusulas que establecía el pliego de condiciones para formalizar el contrato aparecen:

1. “El Ayuntamiento concede a la sociedad La Hidroeléctrica Seronense, el derecho

exclusivo del alumbrado público por medio de la electricidad, en el término municipal,

durante un periodo de diez años”.

2. “El alumbrado público comprenderá cien lámparas de diez y seis y diez bujías de

filamento metálico, que serán colocadas en los sitios que el Ayuntamiento designe.

Dentro de dicho número se incluyen las que se instalen dentro de la Casa

Ayuntamiento, Casa estación telegráfica y la Casa de la academia de música, así como

las que necesite la banda municipal durante las veladas en las plazas”.

3. “La duración del alumbrado eléctrico será desde el anochecer hasta el amanecer,

durante todas las épocas del año”.

4. “El Ayuntamiento se obliga a pagar a la Sociedad, como precio del alumbrado que ha

de suministrar, la cantidad de dos mil quinientas pesetas en cada uno de los años del

acuerdo. El alumbrado extraordinario en época de fiestas será objeto de un contrato

especial.”

5. “Como gracia especial, el Gerente, en nombre de la Sociedad, no cobrará nada por el

consumo eléctrico correspondiente al año de 1912”[26].

El contrato fue ratificado por la Junta Municipal de Asociados el 2 de abril de 1913[27].

La noticia de este acuerdo es recogido, el 17 de enero de 1913, por la Crónica Meridional.

LA FÁBRICA. La Maquinaria y Empleados. Los últimos años hasta el Cierre.

La Maquinaria

La maquinaria de la fábrica era, inicialmente, alemana y desde la Estación de Serón fue

trasladada en carretas tiradas por un par de bueyes. Subieron por la calle Bacares y camino

de Almería hasta la casa rural “L’Aqaba (antes el molino de Juan “Dios”), las carretas siguieron por el camino paralelo que se construyó junto al nuevo acueducto hasta llegar a la caseta del salto de agua de la fábrica. Y utilizando un torno con cuerdas, se descendió hasta la fábrica[28].

Para el funcionamiento de la maquinaria se construyó en la parte más alta del salto una caseta para partir el agua mediante dos válvulas. Una de ellas, abierta, conducía a un depósito  de 79 cm de altura[29] protegido con rejillas que impedían el paso de la maleza y que iba directamente a través de los tubos de hierro a la turbina principal  de la fábrica. La otra cortaba el suministro a la acequia principal de riego, actuando entonces un sencillo sistema que hacía que el sobrante de agua para la fábrica pasase a la acequia de riego y se incorporara así al caudal de agua que salía de la fábrica a la acequia principal. También era un sencillo sistema de seguridad en caso de avería[30].

Inicialmente, la Central Hidroeléctrica contó con un generador de corriente alterna trifásica, marca SIEMENS, con una turbina de sistema FRANCIS, capaz de generar una potencia de 135 Kilowatios a una tensión de 5000 voltios. Este primer generador no dio muy buen resultado por ser el caudal de agua menor del que se había previsto. Posteriormente se cambiaría por una turbina AVERLY, zaragozana, de 130 Kilowatios que funcionó en óptimas condiciones. Para esta segunda turbina se abrieron cuatro toberas, que dependiendo del caudal de agua podían funcionar solo con dos.

Más tarde se instaló otra tobera que salía de la principal, necesaria en una época en la que venía poca agua, que desembocaba en una nueva turbina de chorro libre[31]. El nuevo generador de esta turbina, marca Woyck, desarrollaba 48 Kilowatios de potencia. Por la inscripción que hay en la nueva máquina que se instaló justo delante de la principal podemos aventurar cuál sería la época en que hubo menos agua. En ella se puede leer:

Nº 9798, J.M. VOITH, HEIDENHEIM. 1926

La máquina instalada al lado de la AVERLY era una ” Escher Wyss”, que llegó desde la fábrica suiza de la Compañía Escher‐Wyss, ubicada en Zurich. La función de esta máquina era mantener las revoluciones de la Woyck.[32].

Los Empleados

A la fábrica se la dotó de una vivienda, en su parte superior izquierda, con tres dormitorios y una cocina para los empleados[33].

En la Central, los empleados disponían de dos líneas de teléfono conectadas con Serón y Menas. Así eran avisados rápidamente de cualquier avería. Los aparatos receptores tenían timbres de aviso, ya que el ruido que producían las máquinas era muy fuerte, como un zumbido parejo y monótono[34].

Una de las funciones que desempeñaron los hombres que trabajaron allí fue básicamente la de mantener las máquinas funcionando cuidando de su mantenimiento. Así como la de mantener la entrada del Salto de agua limpia de ramaje u otros materiales que pudieran obstruir la entrada del agua en el tubo de bajada.

Otras funciones consistieron en el tendido de las líneas de Alta y Baja Tensión y su mantenimiento. El pueblo de Serón sería el que más trabajo proporcionó a los instaladores de Baja Tensión, y sobre todo a los empleados que hacían las instalaciones eléctricas en domicilios particulares. La cara más conocida de la empresa fue D. José Lorenzo Jiménez (José “el de la luz”), ya que fue el que se dedicó más prolongadamente a esta última labor, siguiendo con las instalaciones en domicilios incluso después del cierre de la hidroeléctrica.

Otro de los empleados que trabajó en la hidroeléctrica entre los años 40 y 50 fue D. Emilio Domene Cruz   (“Malojo”).

Manuel Arredondo Mesas (“Manolico el de Anselmo”), Epifanio Domene Corcesa (“Marconi”)

Antonio Pérez Pérez, Emilio Jiménez Rodríguez, Francisco Jiménez Rodríguez,  José Martínez Camenforte (Pepe “el de Justa”) y Ángel Torre-Marín Jiménez son otros empleados que aparecían en nómina hacia 1958[35].

Las iniciales de los nombres de algunos de estos trabajadores aparecen cinceladas en las rocas cercanas a la hidroeléctrica. Si se retiran las hiedras que los cubren se distinguen perfectamente: “EJF”, “EG”, y hasta una cadena labrada en la piedra. D. Emilio Torre-Marín creía recordar que el autor de esta última fue “Manolico el de Anselmo”[36].

Los últimos años hasta el Cierre.

El 25 de marzo de 1923, el Ayuntamiento renueva la concesión de alumbrado público con La Hidroeléctrica Seronense, manteniéndose las mismas condiciones con la modificación de que

la conservación y reparación del material eléctrico, en diez años, corran a cargo del Ayuntamiento. La Sociedad recibirá la cantidad de 1500 pesetas al año[37].

Hacia 1961 el suministro de electricidad que producía Hidroeléctrica Seronense era insuficiente para el creciente número de abonados y mayor número de industrias. Así, ese año se firmó un contrato con Sevillana para que aportase la electricidad de más que las nuevas necesidades del pueblo demandaban.

Los contratos se fueron sucediendo hasta 1974, año en que Sevillana de Electricidad decide no suministrar más fluido eléctrico a La Hidroeléctrica Seronense.  A partir de este momento se puede decir que La Hidroeléctrica Seronense tenía los días contados[38].

En 1976 Sevillana de Electricidad se fusiona con la Hidroeléctrica el Chorro  obteniendo, al mismo tiempo, la autorización del Ministerio de Industria para establecer en Serón instalaciones eléctricas[39].

Los accionistas, “el 9 de agosto de 1976  en Junta General Extraordinaria  acuerdan la disolución y venta de la Hidro-Eléctrica Seronense SA. La venta se haría efectiva  el 1 de octubre del mismo año a favor de Sevillana de Electricidad” por un valor de un millón quinientas mil pesetas, siendo el último presidente del consejo de administración D. Emilio Torre‐Marín Jiménez, fallecido recientemente[40].

Finalizaban así 64 años de suministro eléctrico generado con recursos naturales de Serón, creado por hijos de Serón, y que hoy podríamos catalogar como energía ecológica y sostenible.

 

FRANCISCO JOSÉ CUADRADO PÉREZ

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

 DICIEMBRE 2012

 

 

 

 

AGRADECIMIENTOS: Este artículo se ha podido hacer gracias a la colaboración de Miguel Ángel Guiard Torre-Marín, quien ha facilitado toda la documentación disponible en los Archivos de La Hidroeléctrica Seronense, propiedad de su familia.

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

-Archivo de La Hidroeléctrica Seronense SA. Este Archivo es propiedad de la familia Torre-Marín.

-Libro de Actas del Ayuntamiento de Serón.

-BOP de 18 de enero de 1910. BOP de 24 de abril de 1911. BOP 30 de enero de 1976.

-Periódico Crónica Meridional. 17 de enero de 1913.

-Revista Al-Cantillo, nº 12. Agosto de 2000. “La electricidad y el Progreso de Serón”. Valeriano Sánchez Ramos.

-Revista Al-Cantillo, nº 18. Agosto de 2002. “Sorpresa para mí y fraude para los lectores de Al-Cantillo”. Emilio Torre-Marín Jiménez.

-Revista de Humanidades y Ciencias Sociales del IEA, 16 (1998). “El ciclo de la Electricidad en Almería, Siglos XIX y XX”. Donato Gómez Díaz, José Miguel Martínez López.

-Página web Seron.tv. Historia. “Emilio Rodríguez Estéban”. Miguel Ángel Guiard Torre-Marín.

-Video documental realizado por D. Emilio Torre-Marín Jiménez y su hijo José Ángel el 16 de marzo de 1996 en “La Fábrica de la Luz”.

-Revista Almansura, nº 1, 2007. “La mujer del minero: condiciones de vida y protesta popular de la mujer en Las Menas, 1900-1930”. Juan Torreblanca Martínez.

Revista Alamansura nº 2, 2008. “La Dictadura de Primo de Rivera en el municipio de Serón. 1ª parte. La estructura política municipal”. Juan Torreblanca Martínez

 



[1] Acta de sesiones, 17/09/1911

[2] Acta de sesiones, 31/12/1908

[3] Revista Al-Cantillo, nº 12. Agosto de 2000. “La electricidad y el Progreso de Serón”. Valeriano Sánchez Ramos.

[4] Revista de Humanidades y Ciencias Sociales del IEA, 16 (1998), pp. 63. “El ciclo de la Electricidad en Almería, Siglos XIX y XX”. Donato Gómez Díaz, José Miguel Martínez López.

[5] Documentos presentados ante el Gobernador Civil de Almería, en Archivo de La Hidroeléctrica Seronense. (En adelante A.H.S.). Las escrituras (documento nº 3) que presenta D. Emilio Rodríguez demuestran la antigüedad del molino. Este Archivo, aunque ordenado, no presenta una clasificación del material que contiene por lo que las referencias a Planos, Cartas personales, Escrituras, etc, obedece a una clasificación personal.

[6] Actas de sesiones del Ayuntamiento. Emilio Rodríguez Esteban actuó de secretario accidental del Ayuntamiento en 1875. También lo hizo en 1898, siendo alcalde D. Epifanio del Pozo y Santiago. Aparece también en 1902 formando parte de la Junta Local de Instrucción Pública. De alcalde, en 1908, 1909 y primera mitad de 1910.

[7] Documentación remitida por el Ayuntamiento de Serón al Gobierno Civil de Almería, en copia traslado a D. Emilio Rodríguez Estéban por el Gobernador, en A.H.S.. BOP de 24 de abril de 1911.

[8] Iden.

[9] Copia del permiso mandado a Obras Públicas por D. Emilio Rodríguez. Proyecto realizado por el Ingeniero Industrial D. José Rodríguez Pardo, en A.H.S.. BOP de 18 de enero de 1910. Los 79 cm del depósito eran los que regulaban la entrada de los 258 litros de agua por segundo que podía absorber el tubo. El agua sobrante pasaba a la acequia principal de riego.

[10] Copia documentación adjunta presentada al Gobernador Civil de Almería en A.H.S. BOP de 24 de abril de 1911.

[11] . En la sesión de agosto, D. Antonio Cano actúa de Alcalde interino representando al Partido Liberal, viéndose obligado a firmar el acta por los ocho concejales contrarios, ya que eran mayoría.

[12] Copia de acta del Ayuntamiento trasladada a D. Emilio Rodríguez Estéban, en A.H.S.

[13] Respuesta del Gobernador Civil a D. Emilio Rodríguez Estéban, en A.H.S. BOP de 24 de abril de 1911.

[14] D. Enrique Nin de Cardona y Navarro formaba parte del Partido Conservador. D. Antonio Cano Martínez formaba parte del Partido Liberal, en Revista Almansura nº 2, 2008. “La Dictadura de Primo de Rivera en el municipio de Serón. 1ª parte. La estructura política municipal”. Juan Torreblanca Martínez

[15] A.H.S. Carta personal de D. Emilio y su abogado. En un principio el plazo para el comienzo de las obras era de seis meses, pero el Gobernador concede un año viendo los argumentos esgrimidos por D. Emilio Rodríguez.

[16]A.H.S. Notificación del Ayuntamiento. D. Trinidad Nin de Cardona Ramírez es el hijo informado en calidad de heredero.

[17] Carta personal de D. Emilio Rodríguez Estéban con su abogado, D. Francisco García Peinado, en A.H.S. También en Revista Almansura nº1. 2007. La mujer del minero: condiciones de vida y protesta popular de la mujer en Las Menas, 1900-1930. Juan Torreblanca Martínez.  La manifestación además incluía otras protestas contra la subida de  impuestos, o la de consumos. La vida del seronense de la época era muy precaria.

[18] Escritura de constitución de La Hidroeléctrica Seronense SA, en A.H.S.

[19] Junta de Accionistas de 9 de septiembre de 1912, en A.H.S.

[20] Revista Al-Cantillo, nº 18. Agosto de 2002. “Sorpresa para mí y fraude para los lectores de Al-Cantillo”. Emilio Torre-Marín Jiménez.

[21] Acta de sesiones, 29/12/1912. El Gobernador accede a esta petición el 04/10/1912

[22] Acta de sesiones, 28/07/1912.

[23] A.H.S. Planos.

[24]  Copia del acta de inspección realizada el 17 de febrero de 1914 por el Ingeniero Jefe de Obras Públicas D. Ignacio Toll y su Ayudante, D. Deodato Donoso, en A.H.S.

[25] Acta de sesiones, 06/10/1912

[26] Acta de sesiones, 29/12/1912

[27] Acta de sesiones, 25/03/1923

[28] Testimonio oral.

[29] A.H.S. Planos. Esta altura aseguraba la entrada del agua por el ancho del tubo de hierro, diseñado para absorber los 258 litros de agua por segundo de la concesión.

[30] Proyecto realizado por el Ingeniero Industrial D. José Rodríguez Pardo, en A.H.S. Video documental realizado por D. Emilio Torre-Marín Jiménez y su hijo José Ángel el 16 de marzo de 1996.

[31] Iden nota al pie nº 16

[32] Ibiden. Se ha optado por poner la marca Woyck por ser como se nombra en las escrituras de compra-venta. Aunque, como vemos en la inscripción pone VOITH.

[33] A.HS. Planos: en un principio se la quiso dotar con seis dormitorios y dos cocinas.

[34] Plano original de la hidroeléctrica, en A.H.S. Video documental realizado por D. Emilio Torre-Marín Jiménez y su hijo José Ángel el 16 de marzo de 1996.

[35] Nóminas, en A.H.S.

[36] Video documental realizado por D. Emilio Torre-Marín Jiménez y su hijo José Ángel el 16 de marzo de 1996.

[37] Acta de sesiones, 25/03/1923.

[38] Contrato con Sevillana de Electricidad, en A.H.S. Revista Al-Cantillo, nº 18. Agosto de 2002. “Sorpresa para mí y fraude para los lectores de Al-Cantillo”. Emilio Torre-Marín Jiménez

[39] BOP de 30 de enero de 1976. Resolución de la Dirección General de la Energía.

[40] Actas de accionistas, en A.H.S. Escritura de compra-venta a favor de Sevillana de Electricidad, en A.H.S. Cita, en Revista Al-Cantillo, nº 18. Agosto de 2002. “Sorpresa para mí y fraude para los lectores de Al-Cantillo”. Emilio Torre-Marín Jiménez.

LA GUARDIA CIVIL EN SERÓN

Más de 150 años de servicios al pueblo

 

La mayoría de los acuartelamientos de la Guardia Civil disponen de viviendas para los componentes del Cuerpo y sus familias, y por este motivo se denominan casas cuartel. Afortunadamente, hoy día, Serón cuenta con un moderno Cuartel,  inaugurado el 10 de marzo de 2011 y situado en la calle Eras, junto al IES “Sierra de los Filabres”. Para el municipio ha sido un logro importante pues estas instalaciones van a asegurar la permanencia de la Guardia Civil en el pueblo.

Sin embargo, como en casi todas las poblaciones, la Guardia Civil ha habitado casas particulares cuyos   alquileres abonaba el Ayuntamiento. En este artículo pretendo realizar una breve descripción histórica de la Guardia Civil y del camino recorrido por la Benemérita en nuestro pueblo, tratando de ubicar alguna de estas casas.

La Guardia Civil fue fundada en 1844, durante el reinado de Isabel II de Borbón. Su creación fue debida a la necesidad del Estado de contar con un Cuerpo de seguridad pública, en todo el territorio nacional, que hiciera frente a la creciente inseguridad motivada por la acción de los bandoleros en el campo y caminos del país, después de la Guerra de la Independencia.

Fue el  II Duque de Ahumada, D. Francisco Javier Girón y Ezpeleta, hombre de confianza del General Narváez, quien se encargó de organizar y poner en marcha el nuevo Cuerpo, dotándolo de una severa reglamentación y de la famosa Cartilla del Guardia Civil,  documento que recoge tanto reglas morales, como de urbanidad, protocolo, modelo de escritos, denuncias, etc.

La fuerte disciplina, capacidad de sacrificio, espíritu benemérito y lealtad, son características que Ahumada consiguió inculcar, consiguiendo que la Guardia Civil haya sido muy eficaz en sus misiones, querida por el pueblo y respaldada siempre por los distintos gobiernos. Frases como “El honor es nuestra principal divisa” y “La Guardia Civil muere pero no se rinde” han definido perfectamente a la Benemérita. El servicio ha sido realizado siempre en “parejas”, las cuales eran las encargadas de recorrer y vigilar la demarcación de su Puesto, conociendo perfectamente el terreno y a sus gentes.

Desde el 8 de febrero de 1913, la Patrona de la Guardia Civil es la Virgen del Pilar.

Según consulta que he realizado al Archivo Histórico de la Guardia Civil, los documentos no precisan la fecha de creación del Puesto de Serón, pero sí aparecen publicados, en el Boletín Oficial de la Guardia Civil de 1859, servicios llevados a cabo por guardias de Serón. En concreto, el primero de ellos aparece el 16 de enero de 1859, donde  el cabo 2º y comandante del puesto,  José Ferrón, acompañado de los guardias Domingo Pascual, Juan Padilla y Gabriel Rubio, intervienen en el incendio de la casa de Victorio González,  vecino de Serón.

Teniendo en cuenta que la implantación de la Guardia Civil, en las distintas provincias, fue gradual y que los primeros puestos que se crearon en  la Cuenca del Almanzora fueron los de Purchena, Albox y Cuevas (sobre 1847-1850), ampliándose, posteriormente, a Tíjola (sobre 1851) y Vera (sobre 1855), mi conjetura es la que contempla los años 18571858 como probables a la creación del Puesto de Serón.

La misión de la Guardia Civil, desde un principio, fue la de proteger a las personas y propiedades dentro del pueblo y en sus distintas barriadas. Con la puesta en marcha de la explotación minera de Las Menas y la llegada del ferrocarril, intensifica la vigilancia de caminos, barriadas, línea férrea y control de los explosivos usados en la minas.

 

Casas-Cuartel en Serón

La primera casa cuartel de la que tengo constancia  es la  Casona de la calle Real, actual número 26, más conocida como casa   “Malojos”.  Tiene tres plantas, cada una con un aseo y una amplia terraza.  Los detenidos  eran introducidos al Cuartel por  detrás de la casa, concretamente por un callejón al que se accede desde la  calle Juan de Austria, existiendo en el subsuelo una cueva que fue, durante mucho tiempo, calabozo o prisión. Años más tarde la cueva fue tapiada. Esta casa fue comprada,  posteriormente,  por D. Emilio Domene Cruz, de apodo “Malojo”.

El segundo acuartelamiento se produjo en 1896, siendo alcalde D. Epifanio del Pozo y Santiago. La casa era  propiedad de D. Emilio Rodríguez Esteban y estaba situada en la calle Olmo, nº 10. Según consta en el contrato de arrendamiento, la Guardia Civil ocupaba parte de la planta baja y la mayor parte de la primera y segunda planta. Una habitación del primer piso era el “cuarto de puertas”, ocupada, permanentemente, por un guardia civil, con vistas a la calle Real. La casa disponía de habitaciones suficientes para los guardias, con dos azoteas, una en cada piso, una cocina general con fogones en cada piso  y  una cuadra para cuatro caballos.

Aclarar aquí que sobre el solar de esta casa se construiría, años más tarde, el edificio que alberga, actualmente, la Cámara Agraria Local, la Asociación de Mujeres “Virgen de los Remedios” y la Escuela de Adultos.

Como datos reseñables de la primera década del siglo XX, en relación a esta casa cuartel, indicar que el Sr. Rodríguez,  en sesión de 14 de julio de 1904, solicita al Ayuntamiento le sea incrementado el alquiler anual de la casa en 135 pesetas,  puesto que al aumentar el número de guardias, había tenido que ceder, a la Guardia Civil , varias habitaciones de la casa. Este aumento es aprobado y es abonado el 23 de noviembre de 1905. Como al parecer, el Ayuntamiento se retrasaba en los pagos, el Sr. Rodríguez presenta un escrito,  en marzo de 1906, reclamando todo lo que se le debe desde 1901 y al mismo tiempo dando por rescindido el contrato. En sesión de 22 de marzo de 1906, se decide practicar la oportuna liquidación y al mismo tiempo comunicar al Sr. Rodríguez que la Corporación no puede dar el contrato por rescindido, pues ni hay causa suficiente ni el Municipio  dispone de otra casa para dar alojamiento a los guardias y sus familias. Sobre 1910, el alquiler anual ascendía a 1.125 pesetas.

En julio de 1914, siendo alcalde D. Antonio Cano Martínez, se rescinde el contrato de alquiler, con el Sr. Rodríguez, por no reunir la casa las condiciones necesarias de seguridad, higiene y amplitud.

La Guardia Civil y sus familias se trasladan, en agosto de 1914, a una Casona en la calle Bacares,  propiedad de D. Francisco Fernández García. El contrato de arrendamiento se firma el 11 de agosto. Anteriormente, esta casa fue una “casa-fonda” para el  tránsito de personas, carruajes y caballerías hacia Las Menas.

También deseo reseñar que durante las distintas huelgas de obreros en Las Menas, llegaba a Serón la Guardia Civil de Caballería, la cual, durante su periodo de concentración, debía ser alojada en casas-cortijos, siendo la estancia abonada por el Ayuntamiento.

En 1932, la cantidad anual, en concepto de alquileres, que abona el Ayuntamiento asciende a 5.800 pesetas, distribuidas de la siguiente forma: Casa Cuartel: 1.250; casa de Telégrafos: 720; casa Hospital de Urgencia: 400; casa destinada a Matadero: 500; casas escuelas en barriadas y pueblo, junto con viviendas para maestros: 2.430; casa para lavadero público: 500.

La Corporación se plantea el construir edificios públicos y para ello hace gestiones con el Banco de Crédito Local de España que, en principio, no fructifican. Se  opta por  comprar algunas casas, por ejemplo, la Casa Cuartel  y la Casa de Telégrafos.  En esta época, el cuartel  necesita reformas,   los sucesivos escritos del Teniente de Línea, a lo largo de 1933,  así lo confirman. En ellos, se insta al Ayuntamiento a realizar obras para la habitabilidad y seguridad de las familias. La Corporación, una y otra vez, comunica al Teniente la imposibilidad de efectuar las obras por su elevado coste y por la situación económica del Ayuntamiento.

El 30 de diciembre de 1933, la Corporación acuerda aprobar el informe de la Comisión de Policía Urbana y Rural que dice lo siguiente:

 “Personados en la casa cuartel a la una de la mañana del día de hoy, hemos podido apreciar: 1º Que la casa en su totalidad se encuentra destrozada y por su anómala construcción, en peligro, sin que haya posibilidad de seguir habitándola. 2º Que las azoteas y retretes se han visto obligados a prohibir su uso y servicios por el peligro inminente que amenaza. 3º Que pensarse en su reparación ésta sería muy costosa. Por todo lo anterior, se propone trasladar el Cuartel a otra vivienda de manera provisional, mientras que se realicen las gestiones oportunas con los representantes en Cortes, para la constitución de un edificio que reúna las condiciones debidas”.

Durante  1934, siendo alcalde D. Juan Guirado Román,  se hacen gestiones para localizar alguna casa que reúna la condiciones e incluso se busca algún solar dónde construir un Cuartel nuevo, siempre y cuando se cuente con  subvención del Ministerio de Gobernación. El Ayuntamiento aportaría el solar y materiales. La construcción del nuevo  Cuartel no se lleva a cabo y sí se empiezan a realizar obras en el Cuartel. Son muchísimas las obras de reparación, habitabilidad  y adaptación que el Ayuntamiento ha tenido que realizar en los últimos 40 años.

En la ficha estadística siguiente, de diciembre de 1928, aparece  el Puesto de Serón  con un sargento y seis guardias primeros. Aparecen datos sobre los centros de enseñanza: dos escuelas del Estado para niños, una escuela graduada para niñas y  diez mixtas en los anejos. Aparece también la cantidad de 1.250 pesetas como alquiler anual que el Ayuntamiento abona por la casa cuartel.

Como después de la Guerra Civil no se encontró  contrato alguno que  estableciese las condiciones de relación entre la Guardia Civil y el Ayuntamiento de Serón, el Jefe de la Comandancia de Almería  insta al Consistorio para formalizar un Contrato. El 5 de febrero de 1940, el entonces alcalde D. Luís Sánchez Jiménez y D. Pedro García Jiménez, Brigada de la Guardia Civil y  Jefe de la Línea de Tíjola firman el documento en el que, básicamente, la  Corporación se compromete a proporcionar acuartelamiento gratuito a la fuerza de la Guardia Civil del Puesto de esta localidad, durante todo el tiempo que exista, a cuyo efecto, cede el edificio sito en calle Bacares, 41 (La Arquilla), el cual consta de siete pabellones para guardias casados, una habitación  para Sala de Armas y una cuadra con capacidad para cinco caballos. Entre otras cosas,  se acuerda la asistencia médico-farmacéutica para la fuerza y sus familias, obligándose la Corporación a consignar, anualmente, en el presupuesto, las cantidades que se precisen a éste fin y para la conservación y blanqueo anual del edificio.

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

AGOSTO 2012

EL CINE ESPAÑA

Un lugar de entretenimiento para los seronenses de la posguerra 

Estoy en la plaza del Ayuntamiento, frente a la actual Casa de la Cultura, en cuyos soportales está la sede del “Hogar del Pensionista”. Recuerdo que en su lugar, antes, existió el viejo cine del pueblo, el cine España, uno de los lugares más populares de encuentro y entretenimiento para toda la familia. ¡Cuántos domingos de mi infancia me senté en sus butacas! En mi mente quedan vivos los recuerdos de su magia. Porque ir al cine era mucho más que ver una película, era todo un ritual. La sesión comenzaba con el noticiero del NO-DO, obligatorio en aquellos tiempos, seguido de la película anunciada. Muchos paisanos recuerdan  “Escuela de Sirenas” y a su bella protagonista Esther Williams; las escenas en traje de baño estaban censuradas.

Antes de la guerra civil, también había cine en Serón, se llamaba Cine Villaespesa, en honor al poeta y dramaturgo almeriense D. Francisco Villaespesa, natural de Laujar de Andarax. En sesión del día 19 de julio de 1931, y ante la petición de D. Epifanio Fernández Pozo y D. Antonio Fernández Corral, dueños del Cine, la Corporación acuerda ceder gratuitamente y para la temporada de verano, los bancos propiedad del Ayuntamiento, comprometiéndose dichos señores a dar una función a beneficio de los obreros parados todos los sábados. Durante la guerra civil, aunque con menor regularidad, se siguió proyectando cine en la Ermita de la plaza de Arriba.

En agosto de 1939, el entonces alcalde de Serón, D. José Martínez Santiesteban, rehabilita el cine de la plaza y se le cambia el nombre. A partir de ese momento se llamaría “Cine España”, proyectándose películas de las distribuidoras: Atlantic-Films; Paramount-Films, S.A. y Radio Films, S.A.

A partir de diciembre de 1939, se firma un acuerdo con la distribuidora Cifesa (Compañía Industrial Films Española, S. A.). La programación de películas en el primer semestre de 1940 fue la siguiente:

Canto del Ruiseñor (04-02); Nobleza Baturra (24-03); El Gato Montés (07-04); Cura de Aldea (21-04); La Hermana San Sulpicio (02-05); Morena Clara (23-05); La Hija del Penal (30-06).

Las películas venían acompañadas de documentales propagandísticos del año de la victoria (1939). Entre estos documentales estaban:

Santander es España, Entierro del General Mola, Sevilla rescatada, Desfile de la Victoria en Valencia, Frente de Aragón, La gran victoria de Teruel. Concretamente, hacia finales de diciembre de 1939 se proyectó el documental Hacia la nueva España.

En el cine se bebían “gaseosas”. La taquilla de los años 50 estaba por dónde hoy entramos al bar y las películas se anunciaban por carteleras y también por la megafonía del cine, en las funciones anteriores.

Desde el 23-02-1942 al 02-01-1959 el alcalde de Serón fue  D. Francisco Domene Martínez, conocido como  “Paco Tocina”. Como relata el Sr. Ávila en  seron.tv, “el alcalde llegaba al Cine, visitaba la taquilla y, cuando se dirigía para ocupar su asiento, sacaba un pañuelo blanco del bolsillo superior de su americana y ésta era la señal para que comenzara la proyección”.

Entre los años 1945 y 1948, la concesión del cine la tuvieron D. José Jiménez Vergara (Pepe “el de Julio”) y D. Antonio Cano Gea (Antonio “Levita”). El precio de la entrada era de 2 pesetas. Las proyecciones tenían muchos cortes porque cada vez que se terminaba un rollo de película había que cambiarlo por el que seguía y, en esto, se tardaba varios minutos. La cinta se reventaba de vez en cuando y para hacer los ajustes había que cortar un pedacito de la cinta, volviendo a unirla con acetona. La gente se desesperaba y la mayoría se ponía a gritar y a silbar.

Las filas estaban formadas por varias sillas de anea, unidas por barras. Detrás de la pantalla había algunos asientos a precio más económico, era el “gallinero”. Naturalmente, los rótulos los veían al revés.  Las proyecciones las hacían Julio Jiménez, su hijo Pepe  y  el “Cuco”.

Con objeto de atraer a los vecinos, después de cada proyección, se apartaban las sillas y se montaba un baile de una hora aproximadamente, con música amenizaba por el clarinete y saxofón de Pepe “el de Julio”.

También había representaciones de compañías de teatro clásico, por ejemplo, la compañía ambulante Genoveva de Brabante y también revistas (payasos, prestidigitadores,  cantantes de copla,…). Tanto las películas como los artistas llegaban al pueblo en el tren (el “frutero”). Normalmente, un 70% de lo obtenido en taquilla era para la compañía y el resto  para el empresario del Cine. Sobre 1948, el cine se encontraba muy deteriorado, cayéndose parte del techo, por eso, dejaron de proyectarse películas durante algún tiempo.

Durante el año 1954, el cine se volvió a renovar y la concesión la tomaron los cuñados D. Antonio Carrillo Jiménez y D. Davíd Martínez.

Los días “señalados” se hacía baile, actuando, fundamentalmente la orquesta “Pepe” desde 1956. Estaba formada por Pepe “el de Julio”, D. Enrique Torreblanca Sorroche “Maqueque”, D. Epifanio Domene Corcera “Marconi”, D. Antonio Jiménez Herrerías “Antoñín” y Paco “el Currillo”. Últimamente se incorporarían dos nuevos músicos: D. Francisco Camacho que tocaba el contrabajo y D. Néstor Ávila la trompeta.

Tengo constancia de que durante la segunda quincena de septiembre de 1956, y con la dirección del maestro D. Miguel Zubeldia y su mujer “Doña Pepa”, se hizo una representación teatral donde participaron una gran cantidad de niños y niñas entre 6 y 11 años. La recaudación fue destinada a la Iglesia.

Quiero terminar indicando que todo el proceso de proyecciones y espectáculos, en el Cine, era controlado por la Delegación Provincial de Almería del Ministerio de Información y Turismo, vía un Inspector de espectáculos en Serón. Normalmente, esta labor la realizaba un oficial administrativo del Ayuntamiento que se encargaba de comunicar, a principio de cada mes, las películas proyectadas, velar por el cumplimiento de la normativa y comprobar que los empresarios pagaban las tasas establecidas.

El cine estuvo funcionando hasta, aproximadamente,  1975.

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

ABRIL 2012

NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS

Más de cuatro siglos en su ermita

Después de la expulsión de los moriscos de la cuenca del Almanzora, la villa de Serón se repuebla en 1572 con cristianos viejos y pobladores nuevos que llegan, fundamentalmente, de distintos territorios del marqués de Villena como es el caso de Velasco Carrillo Coello, natural de Alarcón (Cuenca), gobernador y alcaide de Serón. Nuevos vecinos son también el matrimonio  Diego de Aponse y Ana Sánchez, naturales de Santa Cruz de la Zarza (Toledo). Para la fábrica de las herrerías, en El Valle, el marqués se trae a dos vizcaínos, Andrés de Cabaleta y  León de Amigo, oficial y maestro de herrerías. De Valdemadera (La Rioja), obispado de Calahorra y territorio del conde de Aguilar, llega Xil Pablo Llorente que rápidamente adquiere los “molinos harineros de la ribera del agua de Liar”, fundando una Capellanía en 1609.

De las distintas declaraciones recogidas en el libro de Gil Albarracín[1] sabemos que hacia final del siglo XVI los vecinos de Serón levantan una pequeña ermita para celebrar los oficios religiosos ya que el templo parroquial se encuentra en ruinas, casi en el suelo. En enero de 1606 el vicario y beneficiado de Serón, Luís Aguilar de Oliver, firma un documento[2] ante Juan Bautista Guevara, escribano público de Serón, del cual se deduce que la ermita tuvo que erigirse en honor a la Virgen de los Remedios. El texto comienza de la siguiente forma: “Estando en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios en la villa de Serón, viernes a seis días del mes de enero de 1606…”

El nombre de la ermita vuelve a aparecer en el documento[1] de constitución de la capellanía de Xil Pablo donde se indica que “el capellán dirá un responso sobre mi sepultura en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios”.

En esta época Serón contaba con cuatro cofradías: Nuestra Señora de los Remedios, Nuestra Señora del Rosario, Santísimo Sacramento y Ánimas Benditas del Purgatorio. También existía gran devoción por San Marcos, celebrándose su fiesta en la ermita de la Virgen de los Remedios. Distintos testamentos recogen la donación de ciertas cantidades para la “obra” del Señor San Marcos, lo cual indica que hacia 1615 ya se pensaba en construirle una ermita propia.

En mi trabajo[2]Nuestra Señora de los Remedios. Patrona de Serón desde hace más de 250 años”, publicado el pasado diciembre en Al-Cantillo, indicaba, entre otras cosas,  que su festividad ha sido siempre el 15 de agosto y el rango de Patrona ya lo tenía en 1760. Un nuevo protocolo[3] del año 1725  que corresponde al testamento de Petronila Fernández, vecina de Serón, recoge entre sus voluntades “…se diga una misa rezada a Nuestra Sra. de los Remedios patrona de esta villa, la cual limosna se page de mis bienes cuando muera”. Esto me permite ampliar el tiempo de patronazgo y decir que la Virgen de los Remedios es la Patrona de Serón desde hace más de 290 años.

Así, pues, la ermita construida por los repobladores de Serón hacía final del XVI fue dedicada a Nuestra Señora de los Remedios, utilizándose como iglesia parroquial hasta 1633, fecha en la que se construye el actual templo.

Me propongo ahora documentar la ubicación de la ermita. En el citado trabajo de Al-Cantillo la situaba en las proximidades de San Marcos pero nuevos documentos encontrados en el Archivo Histórico Provincial de Almería (AHPA) correspondientes a los años 1615, 1618 y 1633 junto con algunos datos y reflexiones que me aporta Francisco J. Cuadrado Pérez, todos ellos vienen a desmentir esa posibilidad, ubicándola en las proximidades de la “puerta de Almería”, una puerta “fin de pueblo” que estaría, aproximadamente, entre el bar “la cochera” y la tienda. Esta puerta era la salida de la villa hacia los molinos harineros de la ribera del Bolonor y el camino de Almería. Por tanto, la ermita lleva más de cuatro siglos en la actual Plaza de Los Remedios.

Lo confirma el documento[4] de venta, fechado en 1615, donde Andrés de Aznar vende a Pedro López un trozo de tierra  “con seis morales que él tiene encima del camino que va a Almería, a espaldas de la ermita”.

Lo confirma también el documento[5] de venta, fechado en septiembre de 1618, donde el vecino de Serón, Gabriel Guerra, vende a Agustín Rodríguez una “casa de morada con un pedazo de huerto que tiene junto al mismo, en esta villa, linde la puerta, la plaza de la ermita y casa de Pedro Belez y el camino que va a Bononor.”

En otro documento[6] de 1633, ya aparece el nombre “plaza de Nuestra Señora de los Remedios”.  Corresponde a la venta de una casa que  Cristóbal de Quesada realiza a favor de Francisco López Valero, vecino  de la villa de Serón,  donde se describe: “…una casa de morada que él tiene en la plaza de Nuestra Señora de los Remedios que linda con casa de Pedro Baillo”. Más adelante  se indica que la casa está “a orilla de la plaza de la ermita de Nuestra Señora de los Remedios”.

Según Francisco Cuadrado, la actual plaza de Los Remedios fue un cementerio morisco, antes mudéjar y antes árabe, que fue dotado de una pequeña ermita para sacralizarlo.  Con la  ermita en este lugar, se resolvían dos problemas: el culto religioso y el de los enterramientos. No hay que olvidar que la tradición cristiana en España (hasta comienzos del siglo XIX)  era el de enterrar a los difuntos dentro de las iglesias y en sus revellines. En el caso de Serón, hacía final del XVI, su iglesia estaba caída y en su revellín no había más espacio para ello. La evidencia de estos enterramientos en la ermita se conoce por las obras que se llevaron a cabo entre 1970 y 1980, donde tanto en la plaza como dentro de la ermita aparecieron cientos de esqueletos.

Florencio Castaño Iglesias

MARZO, 2015



[1] AHPA, P-4127.

[2] Castaño Iglesias, F. “Nuestra Señora de los Remedios. Patrona de Serón desde hace más de 250 “,   Revista Al-Cantillo, nº 55 (2014).

[3] AHPA, P-4209,  f. 91v.

[4] AHPA, P-4132,  f. 178.

[5] AHPA, P-4134, f. 498.

[6] AHPA, P-4147, fs. 117-119.



[1] Gil Albarracín, “El Templo parroquial de Serón” (1995), p. 111-113

[2] AHPA, P-4123.