LA GUARDIA CIVIL EN SERÓN
Más de 150 años de servicios al pueblo
La mayoría de los acuartelamientos de la Guardia Civil disponen de viviendas para los componentes del Cuerpo y sus familias, y por este motivo se denominan casas cuartel. Afortunadamente, hoy día, Serón cuenta con un moderno Cuartel, inaugurado el 10 de marzo de 2011 y situado en la calle Eras, junto al IES “Sierra de los Filabres”. Para el municipio ha sido un logro importante pues estas instalaciones van a asegurar la permanencia de la Guardia Civil en el pueblo.
Sin embargo, como en casi todas las poblaciones, la Guardia Civil ha habitado casas particulares cuyos alquileres abonaba el Ayuntamiento. En este artículo pretendo realizar una breve descripción histórica de la Guardia Civil y del camino recorrido por la Benemérita en nuestro pueblo, tratando de ubicar alguna de estas casas.
La Guardia Civil fue fundada en 1844, durante el reinado de Isabel II de Borbón. Su creación fue debida a la necesidad del Estado de contar con un Cuerpo de seguridad pública, en todo el territorio nacional, que hiciera frente a la creciente inseguridad motivada por la acción de los bandoleros en el campo y caminos del país, después de la Guerra de la Independencia.
Fue el II Duque de Ahumada, D. Francisco Javier Girón y Ezpeleta, hombre de confianza del General Narváez, quien se encargó de organizar y poner en marcha el nuevo Cuerpo, dotándolo de una severa reglamentación y de la famosa Cartilla del Guardia Civil, documento que recoge tanto reglas morales, como de urbanidad, protocolo, modelo de escritos, denuncias, etc.
La fuerte disciplina, capacidad de sacrificio, espíritu benemérito y lealtad, son características que Ahumada consiguió inculcar, consiguiendo que la Guardia Civil haya sido muy eficaz en sus misiones, querida por el pueblo y respaldada siempre por los distintos gobiernos. Frases como “El honor es nuestra principal divisa” y “La Guardia Civil muere pero no se rinde” han definido perfectamente a la Benemérita. El servicio ha sido realizado siempre en “parejas”, las cuales eran las encargadas de recorrer y vigilar la demarcación de su Puesto, conociendo perfectamente el terreno y a sus gentes.
Desde el 8 de febrero de 1913, la Patrona de la Guardia Civil es la Virgen del Pilar.
Según consulta que he realizado al Archivo Histórico de la Guardia Civil, los documentos no precisan la fecha de creación del Puesto de Serón, pero sí aparecen publicados, en el Boletín Oficial de la Guardia Civil de 1859, servicios llevados a cabo por guardias de Serón. En concreto, el primero de ellos aparece el 16 de enero de 1859, donde el cabo 2º y comandante del puesto, José Ferrón, acompañado de los guardias Domingo Pascual, Juan Padilla y Gabriel Rubio, intervienen en el incendio de la casa de Victorio González, vecino de Serón.
Teniendo en cuenta que la implantación de la Guardia Civil, en las distintas provincias, fue gradual y que los primeros puestos que se crearon en la Cuenca del Almanzora fueron los de Purchena, Albox y Cuevas (sobre 1847-1850), ampliándose, posteriormente, a Tíjola (sobre 1851) y Vera (sobre 1855), mi conjetura es la que contempla los años 1857–1858 como probables a la creación del Puesto de Serón.
La misión de la Guardia Civil, desde un principio, fue la de proteger a las personas y propiedades dentro del pueblo y en sus distintas barriadas. Con la puesta en marcha de la explotación minera de Las Menas y la llegada del ferrocarril, intensifica la vigilancia de caminos, barriadas, línea férrea y control de los explosivos usados en la minas.
Casas-Cuartel en Serón
La primera casa cuartel de la que tengo constancia es la Casona de la calle Real, actual número 26, más conocida como casa “Malojos”. Tiene tres plantas, cada una con un aseo y una amplia terraza. Los detenidos eran introducidos al Cuartel por detrás de la casa, concretamente por un callejón al que se accede desde la calle Juan de Austria, existiendo en el subsuelo una cueva que fue, durante mucho tiempo, calabozo o prisión. Años más tarde la cueva fue tapiada. Esta casa fue comprada, posteriormente, por D. Emilio Domene Cruz, de apodo “Malojo”.
El segundo acuartelamiento se produjo en 1896, siendo alcalde D. Epifanio del Pozo y Santiago. La casa era propiedad de D. Emilio Rodríguez Esteban y estaba situada en la calle Olmo, nº 10. Según consta en el contrato de arrendamiento, la Guardia Civil ocupaba parte de la planta baja y la mayor parte de la primera y segunda planta. Una habitación del primer piso era el “cuarto de puertas”, ocupada, permanentemente, por un guardia civil, con vistas a la calle Real. La casa disponía de habitaciones suficientes para los guardias, con dos azoteas, una en cada piso, una cocina general con fogones en cada piso y una cuadra para cuatro caballos.
Aclarar aquí que sobre el solar de esta casa se construiría, años más tarde, el edificio que alberga, actualmente, la Cámara Agraria Local, la Asociación de Mujeres “Virgen de los Remedios” y la Escuela de Adultos.
Como datos reseñables de la primera década del siglo XX, en relación a esta casa cuartel, indicar que el Sr. Rodríguez, en sesión de 14 de julio de 1904, solicita al Ayuntamiento le sea incrementado el alquiler anual de la casa en 135 pesetas, puesto que al aumentar el número de guardias, había tenido que ceder, a la Guardia Civil , varias habitaciones de la casa. Este aumento es aprobado y es abonado el 23 de noviembre de 1905. Como al parecer, el Ayuntamiento se retrasaba en los pagos, el Sr. Rodríguez presenta un escrito, en marzo de 1906, reclamando todo lo que se le debe desde 1901 y al mismo tiempo dando por rescindido el contrato. En sesión de 22 de marzo de 1906, se decide practicar la oportuna liquidación y al mismo tiempo comunicar al Sr. Rodríguez que la Corporación no puede dar el contrato por rescindido, pues ni hay causa suficiente ni el Municipio dispone de otra casa para dar alojamiento a los guardias y sus familias. Sobre 1910, el alquiler anual ascendía a 1.125 pesetas.
En julio de 1914, siendo alcalde D. Antonio Cano Martínez, se rescinde el contrato de alquiler, con el Sr. Rodríguez, por no reunir la casa las condiciones necesarias de seguridad, higiene y amplitud.
La Guardia Civil y sus familias se trasladan, en agosto de 1914, a una Casona en la calle Bacares, propiedad de D. Francisco Fernández García. El contrato de arrendamiento se firma el 11 de agosto. Anteriormente, esta casa fue una “casa-fonda” para el tránsito de personas, carruajes y caballerías hacia Las Menas.
También deseo reseñar que durante las distintas huelgas de obreros en Las Menas, llegaba a Serón la Guardia Civil de Caballería, la cual, durante su periodo de concentración, debía ser alojada en casas-cortijos, siendo la estancia abonada por el Ayuntamiento.
En 1932, la cantidad anual, en concepto de alquileres, que abona el Ayuntamiento asciende a 5.800 pesetas, distribuidas de la siguiente forma: Casa Cuartel: 1.250; casa de Telégrafos: 720; casa Hospital de Urgencia: 400; casa destinada a Matadero: 500; casas escuelas en barriadas y pueblo, junto con viviendas para maestros: 2.430; casa para lavadero público: 500.
La Corporación se plantea el construir edificios públicos y para ello hace gestiones con el Banco de Crédito Local de España que, en principio, no fructifican. Se opta por comprar algunas casas, por ejemplo, la Casa Cuartel y la Casa de Telégrafos. En esta época, el cuartel necesita reformas, los sucesivos escritos del Teniente de Línea, a lo largo de 1933, así lo confirman. En ellos, se insta al Ayuntamiento a realizar obras para la habitabilidad y seguridad de las familias. La Corporación, una y otra vez, comunica al Teniente la imposibilidad de efectuar las obras por su elevado coste y por la situación económica del Ayuntamiento.
El 30 de diciembre de 1933, la Corporación acuerda aprobar el informe de la Comisión de Policía Urbana y Rural que dice lo siguiente:
“Personados en la casa cuartel a la una de la mañana del día de hoy, hemos podido apreciar: 1º Que la casa en su totalidad se encuentra destrozada y por su anómala construcción, en peligro, sin que haya posibilidad de seguir habitándola. 2º Que las azoteas y retretes se han visto obligados a prohibir su uso y servicios por el peligro inminente que amenaza. 3º Que pensarse en su reparación ésta sería muy costosa. Por todo lo anterior, se propone trasladar el Cuartel a otra vivienda de manera provisional, mientras que se realicen las gestiones oportunas con los representantes en Cortes, para la constitución de un edificio que reúna las condiciones debidas”.
Durante 1934, siendo alcalde D. Juan Guirado Román, se hacen gestiones para localizar alguna casa que reúna la condiciones e incluso se busca algún solar dónde construir un Cuartel nuevo, siempre y cuando se cuente con subvención del Ministerio de Gobernación. El Ayuntamiento aportaría el solar y materiales. La construcción del nuevo Cuartel no se lleva a cabo y sí se empiezan a realizar obras en el Cuartel. Son muchísimas las obras de reparación, habitabilidad y adaptación que el Ayuntamiento ha tenido que realizar en los últimos 40 años.
En la ficha estadística siguiente, de diciembre de 1928, aparece el Puesto de Serón con un sargento y seis guardias primeros. Aparecen datos sobre los centros de enseñanza: dos escuelas del Estado para niños, una escuela graduada para niñas y diez mixtas en los anejos. Aparece también la cantidad de 1.250 pesetas como alquiler anual que el Ayuntamiento abona por la casa cuartel.
Como después de la Guerra Civil no se encontró contrato alguno que estableciese las condiciones de relación entre la Guardia Civil y el Ayuntamiento de Serón, el Jefe de la Comandancia de Almería insta al Consistorio para formalizar un Contrato. El 5 de febrero de 1940, el entonces alcalde D. Luís Sánchez Jiménez y D. Pedro García Jiménez, Brigada de la Guardia Civil y Jefe de la Línea de Tíjola firman el documento en el que, básicamente, la Corporación se compromete a proporcionar acuartelamiento gratuito a la fuerza de la Guardia Civil del Puesto de esta localidad, durante todo el tiempo que exista, a cuyo efecto, cede el edificio sito en calle Bacares, 41 (La Arquilla), el cual consta de siete pabellones para guardias casados, una habitación para Sala de Armas y una cuadra con capacidad para cinco caballos. Entre otras cosas, se acuerda la asistencia médico-farmacéutica para la fuerza y sus familias, obligándose la Corporación a consignar, anualmente, en el presupuesto, las cantidades que se precisen a éste fin y para la conservación y blanqueo anual del edificio.
FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS
AGOSTO 2012
