Blog Turismo Serón

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Historia

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LA CUESTA “BAILLO”

Un apellido de herreros y ganaderos en el Serón del siglo XVII

Con el reparto de tierras y casas llevado a cabo en 1572,  Serón se repuebla con nuevos pobladores cristianos. De la provincia de Toledo llegan los hermanos Pedro y Juan Baillo, herreros de profesión. Pedro montó una fragua que pronto sería un referente en documentos públicos. En  el documento de venta[1] de 1615 se indica que:

Juan de Bernardino vende a Bartolomé Baillo un cuerpo de casa de morada, encima de la fragua de Pedro Baillo, herrero, padre del comprador que el tal Bernardino lo compró de su hermano Juan Baillo.  La fragua abajo, arriba linda con Juan de Membrive  y con la calle Real que baja de la iglesia”  (se refiere a la ermita).

La fragua estaría en la actual calle Real, a la altura de los números 116-118 donde se inicia la cuesta que sube a la ermita. 

Al mismo tiempo, Pedro y Juan empezarían a tener ganado, vendiendo ganado vacuno a marchantes de Cazorla y Úbeda (Jaén). La familia  empieza a multiplicarse y en la primera mitad del siglo XVII habían conseguido un gran reconocimiento social como herreros y ganaderos, estando muy implicados  en la vida de Serón.  Así, por ejemplo, en 1605, Juan era oficial del concejo de Serón y junto a Xil Pablo (propietario de los dos molinos harineros más productivos de la ribera del Bolonor), comprarían nuevas pesas para la Carnicería, tratando de evitar la “sisa” en la carne[2].  En 1635, Juan Baillo era uno de los sesenta y dos hermanos que componían la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen[3].

Pedro Baillo

Se casa en Serón con María de Córdoba, hija de una familia de ganaderos llegados también con la repoblación. Tienen cuatro hijos: Pedro, Juan, Bartolomé y María Baillo de Cordoba. Pedro  se casó en segundas con María Manzano, aportando esta una hija de su matrimonio anterior, Catalina Pérez. De la unión nace Alonso Baillo Manzano.

Al fallecer Pedro Baillo el viejo, la fragua pasa a los hijos mayores, Pedro y Juan, aunque es Juan, casado con Leonor de Vico (hija de Sebastián de Vico), el que se dedica más al negocio del ganado. Pedro Baillo de Córdoba se casó con su hermanastra Catalina Pérez y tenía una casa cerca de la ermita de la Virgen de los Remedios. La hija de estos, Catalina Baillo Pérez se casa con Alonso de Membrive, teniendo casa en la plaza mayor (plaza de Enmedio). La familia Baillo se va extendiendo y es tanto el prestigio e influencia que tienen que tanto Pedro como Juan y Bartolomé aparecen como albaceas en distintos testamentos.

Juan Baillo

Se casa con María de Ramos y tienen cuatro hijos: Juan, Francisco, Mariana y María Baillo Ramos.  Juan se instala en Baza y Francisco vive en Serón, pasando, en 1635, a heredar el “hacha[4] de  Nuestra Señora del Carmen que poseía su padre. Mariana se casa con Francisco López Valero teniendo un hijo, Francisco López Baillo, que pronto quedaría huérfano, pasando al cuidado de sus abuelos y de su tía María que no tendría hijos.  Para que el nieto pueda alcanzar el grado sacerdotal, Juan Baillo y Maria Ramos fundan una Capellanía[5] .

La cuesta “Baillo”

A principios del siglo XIX aún vivía en Serón un descendiente de Pedro y Juan Baillo: José Miguel Pérez Baillo. El apellido ha perdurado hasta nuestros días al dar nombre  a una de las múltiples “cuestas” que posee Serón:  La cuesta Baillo.

En 1663 ya aparece referenciada como “cuesta Baillo[6]:

Casa que está en la calle y cuesta que llaman de Baillo, casa que era de Cristobal de Quesada, calle Real que baja desde la dicha cuesta de Baillo a la



[1] AHPA, Pr. 4132

[2] AHPA, Pr. 4123

[3] AHPA, Pr. 4149, fs. 32-33v

[4] Nombramiento de hermano de la Hermandad

[5] AHPA, Pr. 4143

[6] AHPA, Pr. 4193

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

AGOSTO 2015

EL POZO DE LA NIEVE

Un paraje que sirvió de nevera para Serón y sus alrededores

Los pozos de la nieve fueron construcciones para la conservación de la nieve y el hielo, productos que llegaron a ser bienes de primera necesidad para la población en cuanto a la conservación de alimentos y fines terapéuticos. Hoy día son el recuerdo de una actividad preindustrial que desaparecería hacía finales del siglo XIX.  Serón, por su climatología y carácter emprendedor de sus gentes, contó con un pozo de la nieve hasta el último tercio del siglo XIX. Construido por el Consejo de la villa, tenemos noticias de su actividad mediante el documento notarial[1]  fechado el 4 de abril de 1726 en Serón que recoge la obligación de “Phelipe del Castillo, arrendatario del pozo y vecino de Serón, de servir 600 arrobas de hielo durante el mes de agosto a Joseph Duarte, vecino de la ciudad de Vera,  por un importe de 750 reales”. Ubicado entre Jórvila y el Layón, el paraje se conoce, desde entonces, como Pozo de la Nieve.

Sirvan estas notas para recordar el uso y la manera de trabajar en este tipo de actividad, aportando, al mismo tiempo, algunos documentos que dejan constancia de su explotación.

El comercio del frio generaba varios puestos de trabajo, aunque fuese durante unos meses. Los trabajadores en el pozo eran contratados por el arrendatario y su labor consistía en la preparación previa del pozo, llevar a cabo el proceso de almacenaje aprovechando las nevadas y finalmente,  sacar el hielo. Al llegar el verano las capas de hielo se partían en trozos y, durante la noche, envuelto en paja se trasladaba a los puntos de venta.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         Preparado y llenado del pozo

A unos 50 centímetros de altura, sobre una base de troncos,  se preparaba un entramado de maderas planas, separadas entre sí unos 10 centímetros con la finalidad de que el agua filtrara por debajo y saliera por el desagüe. Sobre estas tablas se colocaba una capa de ramillas y otra de paja para dejar la base plana.

En la proximidad del pozo había un estanque o pileta, de poca profundidad, que se llenaba de agua al atardecer para que se congelara durante la noche. Al amanecer, este hielo se trasladaba al interior del pozo, formando una capa uniforme, apelmazándolo con pilones de madera. Cuando esta capa tenía un grosor entre 15 y 20 centímetros, se cubría con paja y se repetía la misma operación hasta el llenado del pozo. Finalmente, era fundamental aislar el interior del pozo, cerrando todas sus aberturas para evitar la pérdida de producto.

Teniendo en cuenta que la densidad del hielo es aproximadamente de 0.917 gr/cm3 y que el volumen, también aproximado, del pozo de Serón es de 30m3,  podemos decir que tendría una capacidad para poder albergar entre 2300 y 2500 arrobas de hielo.

Subasta del Pozo de la Nieve de Serón

En el Archivo Provincial de Almería (AHPA)  he encontrado  algunos documentos de los siglos XVIII y XIX  relativos al arrendamiento del pozo.

Uno de ellos recoge que el mejor postor[2]  para el año 1800 del abasto de la nieve, carne, vino y aceite fue Joseph Martínez Espín siendo su fiador, Thomas León. El remate final se cerró en la cantidad de 1340 reales de vellón, 300 en el pozo de la nieve y 1040 en el resto.

Otro, corresponde al Edicto de Subasta para cubrir, durante el año 1801,  el abasto y puesto públicos en Serón. Firmado por Francisco Herrerías, escribano público de Serón,  el anuncio dice:

Se sacan a Pública subasta el Abasto de Carne, Aceite y Jabón, puestos Públicos: Pozo de la Nieve, oficio de almotacén, Horno de pan cocer,  Renta de Aguardiente, tierra de Eliar y Alcabala, con las condiciones que se publicarán en los Estrados. Quién quisiere hacer postura a cualesquiera de ellos, concurrirán a la Plaza de la Lonja el día siete del corriente mes a las once de su mañana. Y para que llegue a noticia de todos se fija el presente en Serón y diciembre, 5 de 1800. Rúbrica de Francisco Herrerías”

El  Archivo Municipal de Serón guarda un expediente de subasta del pozo para el año 1846.  El primer edicto de subasta se publica el 2 de septiembre de 1845. La pública subasta se lleva a cabo  en la sala capitular del Ayuntamiento el 28 de septiembre, entre las 10 y 12 de la mañana, pero no hay licitadores.  Después de dos convocatorias más, una el 20 de octubre y la otra el 30 de noviembre, el expediente se cierra sin encontrar postor. Ya se empezaba a vislumbrar la no rentabilidad  y, por tanto, la gran dificultad para encontrar personas que pudieran encargarse de este abasto

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

MARZO, 2015

50 ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS

BULA PONTIFICIA DE CONCESIÓN DE LA CORONACIÓN

PAULO PAPA VI

PARA FUTURA MEMORIA

Que la Augusísima Reina del Cielo, Mediadora ante Dios de todas las gracias, Consoladora misericordiosísima de los desterrados hijos de Eva, es amada con mayor afecto y cada día honrada con mayor veneración en todo el orbe católico nos es conocido y es para todos motivo de no pequeño consuelo. Así sucede en Serón, de la Diócesis de Almería, en cuya iglesia parroquial se venera devotamente la sagrada imagen de la Bienaventurada Virgen de <<los Remedios>>. La cual, en verdad, ya desde antiguo, excitó y continúa excitando hacia sí tanta devoción, que no sólo acuden a su altar para rezar los feligreses de la mencionada parroquia, sino también innumerables devotos de las parroquias limítrofes. Para premiar dignamente tan grande piedad mariana y consagrar la que en el futuro se ha de suscitar, el venerable Hermano Alfonso Ródenas García, Obispo de Almería, en nombre propio y en el del clero, de las autoridades y de todos los fieles, insistentemente elevó preces a Nos para que con solemne rito le concediéramos Coronar la antedicha imagen de la Virgen Madre de Dios. Por lo que, oído el voto de nuestro amado hijo Arcadio María, de la Santa Romana Iglesia, Cardenal Larraona, Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos, en virtud de estas letras, con nuestra apostólica autoridad comisionamos al mismo Ordinario almeriense para que en el día que él mismo elija, en nuestro nombre y autoridad, después de la misa solemne, ponga, según el rito y la fórmula prescrita, una Corona de oro a la imagen de la Bienaventurada Virgen María que se venera en la iglesia parroquial de Serón bajo el título de <<los Remedios>>. Sin que nada obste en contrario. No dudamos que esta sagrada solemnidad habrá de redundar en bien de la religión y provecho espiritual del pueblo y los de toda la Diócesis de Almería se animen a amar y venerar a la Madre de Dios cada día más y más.

Dado en Roma, en San Pedro, sellado con el anillo del Pescador en el día 8 de julio de 1965, tercero de nuestro pontificado.

Firmado: Amleto Juan, Cardenal Cicognani, Secretario de Estado”.

La Coronación Canónica de Nuestra Patrona, la Virgen de los Remedios, tuvo lugar el 15 de agosto de 1965, y con motivo de esta efeméride, es voluntad de la Hermandad de la Virgen de los Remedios organizar un Año Mariano, que dando comienzo el 15 de agosto de este año, culmine el 15 de agosto de 2015, día de la celebración del 50 aniversario de la Coronación.

Desde la Hermandad se ha solicitado colaboración al resto de Hermandades, colectivos e instituciones del municipio, para que la celebración de este Año Mariano tenga la calidad que nuestra Patrona merece.

A partir de las reuniones previas, se ha constituido una comisión organizadora, que mediante la colaboración de diferentes grupos de trabajo, será la encargada de  la preparación, organización,  y coordinación de los eventos que se celebrarán a lo largo de este Año Mariano.

Entre los eventos que se pretenden realizar cabe destacar, la solicitud al Ayuntamiento para el nombramiento de Alcaldesa Honoraria Perpetua a nuestra patrona, Homenaje a D. Francisco Guerrero Peregrín, Rosario de la Aurora con la imagen de la Virgen de los Remedios en Octubre, instalación de Placas conmemorativas de la coronación y a personas reseñables, Procesión extraordinaria, concurso de poesía y dibujo, exposición de fotografía y de objetos relacionados con la Virgen, etc.

Además el resto de Hermandades y la Banda organizarán actividades con motivo de esta efeméride.

En Serón, lamentablemente, no disponemos de documentación escrita que nos permita argumentar el origen y motivos de la devoción a Nuestra Sra. de los Remedios, ya que el Archivo Parroquial fue destruido durante la guerra civil. No obstante, en el año 1965, el cura párroco D. Francisco Guerrero Peregrín en documento oficial dirigido al Sr. Obispo de la Diócesis de Almería, le indicaba la manifiesta devoción del pueblo de Serón hacia la Virgen de los Remedios. Textualmente indicaba: “Los más ancianos no recuerdan haber oído hablar a sus padres ni abuelos de cuándo comenzara el patronazgo de esta imagen”, por lo que afirma: “haber existido siempre esta acendrada devoción bajo la advocación de los Remedios”.

Los antecedentes más antiguos de la advocación mariana en Serón se remontan a la Bula de erección de oficios y beneficios del obispado de Almería que instituyó fray Diego de Deza, arzobispo de Sevilla, redactada en Sevilla el 26/05/1505 donde incluyó:

En la Iglesia Parroquial de Santa María del Lugar de Serón, tres beneficios simples servideros, y una Sacristía”.

D. Antonio Gil Albarracín, en su libro El Templo Parroquial de Serón en los Territorios Almerienses del Marqués de Villena indica que, a comienzos del siglo XVI, era difícil conocer cómo era la iglesia construida en Serón, pero que según se deduce de los testimonios consultados dispuso al menos de dos altares, el mayor y otro bajo dedicado a la Virgen.

Los antecedentes de la Ermita podríamos encontrarlos en el siglo XVII, cuando el obispo fray Juan de Portocarrero, el día 5/12/1603 declara ante el escribano Cristóbal Sánchez, tras su visita a la iglesia de Serón, que dicha iglesia estaba caída por el suelo, teniendo que recurrir para la celebración de los cultos a una pequeña ermita que los fieles habían construido a su costa fuera de la población.

La actual Ermita de Nuestra Señora de los Remedios es una construcción neoclásica del siglo XIX, construida bajo el obispado de D. José María Orberá y Carrión.

Por lo que, la vinculación y el arraigo de la Virgen de los Remedios con la Villa de Serón datan al menos desde el siglo XIX reafirmándose su devoción hasta la actualidad.

No es fácil definir lo que la imagen de la Virgen de los Remedios significa para este pueblo, sirva como dato las continuas muestras de arraigo y devoción hacia la Virgen, de los hijos e hijas de Serón, ya estén residiendo en el municipio, como estén en la diáspora. A ella y a su Ermita acudimos precisamente en los momentos más difíciles y determinantes de nuestras vidas.  En la carta dirigida al Obispo de Almería en 1956, don Francisco Guerrero cita: “Tiene Santuario propio, donde recoge las promesas, las oraciones, los pesares y las alegrías de estos hijos, que en todos los apuros acuden a la Madre, sobre todo en los peligros a que constantemente están sometidos en las entrañas mineras de esta Sierra. A ella atribuyen infinidad de gracias concedidas y la constante protección en sus peligros”.

COPIA LITERAL DEL ACTA NOTARIAL DEL ACTO DE CORONACIÓN

En la Villa de Serón, provincia de la Diócesis de Almería, el día 15 de agosto de 1965, festividad de la Asunción de Nuestra Señora a los Cielos, el Exmo. y Rvdmo. señor doctor don Alfonso Ródenas García, Obispo de esta Diócesis de Almería, hace entrega en acto solemne al reverendo Cura Párroco-Arcipreste de Serón, don Francisco Guerrero Peregrín, de una artística corona, íntegramente donada por los hijos de Serón, y labrada en metales de oro y plata y bañada de platino, adornada con doce esmaltes a fuego, con alegorías de nuestra Señora, setenta perlas majóricas, treinta perlas barrocas y ciento ochenta y cuatro piezas de varios tamaños entre rubíes, esmeraldas, zafiros y brillantes, para Coronar Canónicamente a la Santísima Virgen de los Remedios, Patrona de la Villa de Serón.

En el solemne acto están presentes y firman como testigos …

Y para constancia, se extiende la presente acta notarial por triplicado, quedando una en el archivo parroquial de Serón, otra en el Ayuntamiento de esta Villa y otra en los archivos de la Curia Diocesana.

De todo lo cual yo, don Gonzalo Rodríguez Martínez, notario del Obispado de Almería, doy fe, en Serón, fecha ut supra”.

NOTA: La Hermandad de la Virgen ruega a todas aquellas personas que dispongan de fotografías, objetos, documentos etc., relacionados con la Virgen de los Remedios, se ponga en contacto la Presidenta (Consuelo Pérez Corral) para que formen parte de la Exposición que se pretende realizar. Las fotografías y documentos serán digitalizados y devueltos a su propietario.

AGOSTO 2014

INSCRIPCIONES DEL SIGLO XVII

Durante el siglo XVII, la Diócesis de Almería estaba estructurada en seis vicarías: Almería, Vera, Vélez-Rubio, Purchena, Tahal y Serón. El fervor religioso,  en esta época,  llevó a levantar numerosas iglesias y ermitas. Junto a estas ermitas o a la entrada de los pueblos  se erigen cruces para que el viajero se encomendara al titular y así ser librado de los múltiples peligros de los caminos. Estas cruces eran encargadas bien por personajes de destacada notoriedad, bien por cofradías o por el Vicario del Partido, siendo sufragadas por bienhechores o de “limosna” por los vecinos. Un ejemplo lo tenemos en la ermita de San Marcos, construida por los vecinos de Serón por devoción a San Marcos, protector  de las tormentas  y de las  cosechas. Durante una época, la ermita estuvo acompañada de una cruz “blanca” como lo atestigua una fotografía de Gustavo  Gillman[1] del año 1893.

En  la comarca del Almanzora, la mayor parte de las cruces se realizaron  con mármol blanco de Macael. Sobre los pedestales se grababan inscripciones  o epigrafías relativas al acontecimiento que se quería resaltar, indicando la personalidad del que había mandado hacerla. Muchas de estas cruces se labraron en  la cantera de la familia Tiseras, vecinos de Macael.  Familia donde tanto Diego Tiseras como  posteriormente su hijo Juan, llegaron a ser muy conocidos en el arte de labrar el mármol, siendo unos excelentes embajadores de su tierra.

Serón termina de construir la  Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación hacia  1632, siendo Vicario del Partido de Serón el doctor Tomás Marín de Arriola[2]. En febrero de 1633,  el Obispado de Almería autoriza su bendición y seguramente, para celebrar tal acontecimiento es por lo que Tomás Marín encarga una cruz de mármol con pedestal a Diego Tiseras.  En el contrato, además de indicar las medidas y forma de la Cruz, se especifica que el texto que debe aparecer en el pedestal se grabará con letras góticas gruesas[3].

Pedestal en Tíjola

Frente a la Ermita de Nuestra Señora de la Virgen del Socorro se encuentra una cruz de mármol blanco sobre un pedestal de 44 por 42 centímetros y de una altura aproximada de 110, con una inscripción, en su cara principal, que data de 1634 y está formada por letras mayúsculas de una altura aproximada de 3.2 centímetros.

Aunque han sido borradas dos líneas,  la leyenda original era:

 “ESTA CRVZ MANDO/ HACER EL DOCTOR/ THOMAS MARIN DE/ ARRIOLA NATURAL/ DE TIJOLA  COMISARIO DEL SANTO OFICIO DE LA INQUI/ SICION BENEFICIA/DO Y VICARIO DE LA/ VILLA DE SERON/ CON LAS DEMAS DE / SU PARTIDO. / AÑO DE 1634.

Se refiere a una  cruz que el Vicario Tomás Marín mandó hacer junto a otras, seguramente una para cada parroquia del Partido de Serón.

Tomás Marín obtuvo el título de “Comisario del Santo Oficio”, fechado en Granada, el 23 de septiembre de 1625. Además, Felipe III le dio facultades para fundar mayorazgos de sus bienes y dos capellanías en Tíjola. Su hermana, Dª Melchora Marín de Arriola, poseyó uno de los mayorazgos fundados por él.  Su sobrino, D. Manuel de Guevara y Marín, también gozó de otro mayorazgo[4].

Pedestal en Cabra del Santo Cristo (Jaén)

Coincidiendo con la bendición del templo parroquial, se constituye en Serón la  Cofradía del Santo Entierro de Cristo,  hecho que se produce el 5 de mayo de 1633.  En 1637 se tienen noticias  de la llegada de un Lienzo del  Cristo de Burgos a  la villa de Cabra del Santo Cristo.  En septiembre de 1638, la Cofradía inicia una  peregrinación para ver el Cristo de Cabrillas. Como muestra de la devoción de los vecinos de Serón, le llevan en sus carretas una cruz blanca con pedestal. Cruz que seguramente encargaron a la familia Tiseras y fue pagada con la “limosna” de los vecinos.

Actualmente se encuentra ubicada  en la remodelada plaza de “Serón” del pueblo jienense. En la inscripción se puede leer la siguiente leyenda:

ESTA CRVZ SE/ HIZO A COS/TA DE LOS VE/CIИOS DE LA/ VILLA DE SERON/ DEL RIO DE ALMAN/ ZORA POR / SU DEVOCIOИ/ AÑO DE 1638”.

Pedestal  en el Cementerio de Serón

En el centro de la parte nueva del Cementerio se encuentra un Pedestal de mármol de pequeñas dimensiones,  bloque de 30 por 30 centímetros con altura aproximada de 80. En su día tuvo que soportar una cruz de mármol. Sobre posibles ubicaciones anteriores de esta cruz no tengo constancia documental alguna. La inscripción, que data de 1668, recoge el nombre de la persona que hizo poner la cruz, en este caso, el vicario de Serón.

Un breve estudio epigráfico nos indica que el tipo de letra empleado en la inscripción es el monumental, de clara inspiración romana. Las letras son mayúsculas con altura aproximada de 3.5 centímetros. Aparecen enlaces, encajes y abreviaturas. El texto, de difícil lectura, se distribuye a lo largo de nueve líneas presentando un gran desgaste, con total desaparición de una letra en la primera línea y mutilación de una “O” al final del segundo renglón. Para que mi lectura se entienda hay que tener en cuenta algunas observaciones gramaticales de la época. Por ejemplo, el uso de la “V” como “U” y la “I” a veces como “I” y otras veces como “Y”; el uso de letras “enlazadas” que resalto en el texto con el signo diacrítico “_”; el uso de letras sin posibilidad de lectura “+“; el uso de “abreviaturas resueltas” que indico con el signo  “(  )” y el salto de línea con “/”.

Inscripción: “EL B+MEL / CHOR AZ+ / RERO DE TA / LAVERA BD / I VICARIO DE ESTA VILLA/ HIZO PONER/ ESTA CRVZ / AÑO DE 1668

Traducimos: “ EL B(achiller) MELCHOR AZORERO DE TALAVERA, B(eneficia)D(o) Y VICARIO DE ESTA VILLA, HIZO PONER ESTA CRUZ.  AÑO DE 1668

Sobre el personaje  Melchor Azorero de Talavera no tengo referencia alguna. Sólo tengo constancia de la existencia, por aquellas fechas, de un posible familiar, Fray Melchor Rojo Azorero de Talavera que nació en Vélez-Rubio y falleció en 1693, siendo sepultado en la capilla de la Virgen de la Soledad de la parroquia de Laujar de Andarax.


[1] El legado fotográfico de Gustavo Gillman, Arraez Editores (2010).

[2] Gil Albarracín,  A. (1995) “El templo parroquial de Serón en los territorios almerienses del marqués de Villena”.

[3] Gil Albarracín,  A.:…“Tomás Marín, comisario del Santo Oficio de la Inquisición, beneficiado y vicario de Serón, firmó el 14 de marzo del 1633 ante el escribano Juan Bautista, un contrato con Diego Tiseras, vecino de Macael, para que labrara una cruz de mármol con pedestal”.

[4] Genealogías manchegas por Ramón José Maldonado y Cocat.

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

AGOSTO 2013

DESFILES PROCESIONALES

Los desfiles procesionales en Serón tienen una gran tradición, si nos remontamos a las actas de la Hermandad de la Santa Cruz, del año 1929 donde en ellas ya indican expresamente a sus hermanos, la obligación de llevar el hábito a todo aquel que lo tuviere y asistir a las procesiones “sin salirse de las filas ni embriagueces ninguna”.

Esta sólida tradición de nuestras procesiones y actos de Semana Santa, se recogen también en la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús, en sus actas de 1814. “Que asistan a las procesiones todos los hermanos, con sus hachas (mecha fabricada con esparto y brea), modestia y compostura sin más trajes que las túnicas y el cordón,  manifestando con sus portes, los augustos misterios de la pasión, que en aquellos días la Iglesia, nuestra madre, nos recuerda.”

Los antecedentes históricos sobre nuestros desfiles procesionales, datan pues de una tradición centenaria anterior a 1814, (las propias actas de la hermandad recuerdan que las avenidas del Almanzora han destruido los libros y manuscritos anteriores)…     En nuestra Iglesia Parroquial de la Anunciación, a un lado de la imagen portentosa de nuestro Padre Jesús, se conserva  aún un banco de mediados del s. XVII, donde puede leerse impreso en el respaldo del mismo: “Este escaño es de la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús.”

Nuestras procesiones no solo tienen belleza por sus tradiciones, sino también por el pintoresquismo de sus calles, con casas blancas y encaladas, balcones de macetas y calles empinadas, donde los anderos, con el paso en el antebrazo, tienen que realizar supremos esfuerzos para culminar con éxito, el loable trabajo del costalero.

Calles empinadas, casas blancas con atrevidos balcones, los escenarios impresionantes de la calle Umbría y de la Calle Bacares; el quebrado recorrido de nuestra Calle Real, perspectivas primorosamente cromáticas de nazarenos y penitentes en el blanco y verde itinerario del Calvario, jalonado por montañas verdes y almendros en flor, al fondo el abigarrado conjunto de casas blancas y las torres majestaticas de la Iglesia y del Castillo.

El patrimonio de las hermandades, que sufrió un duro revés en la época napoleónica y en los avatares de la guerra civil, se ha ido consolidado desde los años treinta del s. XX.

A titulo anecdótico recordar que en 1936 se pagaba por el concepto de música cuarenta pesetas, por la cera diecinueve, por carburo y boquillas para alumbrar la procesión, catorce pesetas. Los ingresos de la hermandad del Padre Jesús fueron ese año, doscientas sesenta y siete pesetas y los gastos ciento noventa  siete, hubo pues un  superávit de sesenta y nueve pesetas.

El ambiente físico y urbano que ofrece Serón a su Semana Santa, da como resultado una estética irrepetible. La noche de Serón en Semana Santa, ofrece al espectador perspectivas insólitas que se traducen en sensaciones varias de luz, sonido, misterio….

La salida de los pasos del templo mudéjar mientras suenan los acordes del himno nacional perfilándose en lo alto de la mole centenaria y morisca del castillo, resulta particularmente atractiva.

El marco neoclásico de la ermita de la Virgen de los Remedios, a la entrada y salida de las procesiones, en la plaza de arriba, mientras suena la saeta, interpretada por nuestra banda de música, la A. M. “El Castillo” y la procesión gira a su alrededor, produce el encanto de lo familiar, de lo entrañable, del dolor dulcificado. Nuestras procesiones encarnan con una frescura e ingenuidad maravillosa, los principales episodios del evangelio de la Pasión, condensando y explicando iconográficamente lo más relevante: El encuentro de la madre, la Virgen, con su hijo, el Nazareno.

Jesús con el Cáliz de la pasión y todo el simbolismo agónico del Jesús de la Amargura, Jesús con la Cruz, por nuestras cuestas, el sobrio y lacónico entierro de Cristo; hablan mientras tanto el trono vacio, cubierto por la túnica, fúnebre el Sepulcro, patética, indescriptiblemente triste, la Virgen de los Dolores, ya convertida en nuestra madre, a la que acompañamos filialmente, para que no se sienta sola en la procesión del a Soledad… y todo un pueblo participando, comunicándose imperceptiblemente estas mismas emociones. Hay pues, afortunadamente, mucha tradición, cultural, religiosa, popular y sentido penitencial en nuestras celebraciones de Semana Santa, el folclore, como peyorativamente se denomina lo superfluo y vano, no tiene acogida en Serón. Si por folclore se entiende nuestra procesión del Domingo de Resurrección, lo que se expresa, es la inmensa alegría pascual, con las veloces carreras de San Juan, donde espectadores y costaleros del mismo, tiene su alma en vilo durante el corto tiempo de su impresionante aviso a nuestra madre, de que su Hijo ha Resucitado.

Nuestra Semana Santa presenta además otra característica fundamental: la colaboración solidaria de todas las hermandades, para la conmemoración pasional y litúrgica. En otros pueblos andaluces cada hermandad hace su propia estación de penitencia, en Serón esta manera de celebrar las procesiones es impensable. Cada hermandad es autónoma. Pero colabora y respeta profundamente con las demás.

Esta tradición es el patrimonio colectivo de Serón, que orgullosamente hemos heredado de nuestros antecesores y que afortunadamente vamos conservando y aumentando. Sirva de ejemplo la reciente creación de la Hermandad de la Borriquita creada el año pasado por la A. M. el Castillo.

 

SERAFÍN CANO PÉREZ

Pregonero Semana Santa 2011

ABRIL 2013