
“En recuerdo de Leovigildo Martínez Anaya, cofrade”
Con la expulsión morisca de la cuenca del Almanzora y la llegada a Serón en 1572 de nuevos pobladores, el fervor religioso irá extendiéndose bajo la influencia franciscana de sus vicarios, dando lugar a la creación de cuatro cofradías: Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora del Remedio, Santísimo Sacramento y Ánimas Benditas del Purgatorio.
Aunque desconocemos sus fundaciones, la cofradía de los labradores (San Marcos) y la cofradía de los ganaderos (Nuestra Señora de la Cabeza) también hacen sus fiestas y romerías desde principios del siglo XVII, consiguiendo estos gremios erigir ermitas hacia 1625. Para información sobre San Marcos y Nuestra Señora de la Cabeza, el lector puede ver mi trabajo en Al-Cantillo, nº 57 (2015).
A principios de 1633 Serón contaba con un templo parroquial recién reconstruido y tres ermitas, una dedicada a la patrona de Serón, Nuestra Señora de los Remedios, otra a San Marcos y la tercera por advocación a Nuestra Señora de la Cabeza del Monte, en el pinar del Chanco.
Es a partir de esta fecha cuando se constituyen en Serón las hermandades del Santo Entierro de Cristo, Santa Veracruz, Dulce Nombre de Jesús, Nuestra Señora del Carmen y San Antonio de Padua[1]. Otra hermandad que estuvo funcionando durante gran parte del siglo XVIII fue la de Nuestra Señora de la Concepción. Finalmente, para asistencia y festividad de la Virgen de los Remedios se constituye en 1769 la Hermandad y Compañía de Soldados con el título de “Soldadesca”.
En este trabajo pretendo aportar algunos datos de cada una de ellas recogidos de protocolos notariales y, sobre todo, de distintas invocaciones testamentarias. Así, por ejemplo, el testamento otorgado en Serón por Miguel de Paxares en 1606, manda dar de limosna un ducado a la cofradía del Rosario, cuatro reales a la del Remedio y otros cuatro a la del Santísimo Sacramento. En 1608, Diego de Torres, cristiano viejo de Serón, aparece como cofrade del Rosario[2] y del Santísimo Sacramento, indicando además: “…quiero ser enterrado en la sepultura de mi sobrino, Gaspar Altamirano, junto a la pila del agua bendita y se haga la fiesta del Señor San Marcos en la iglesia de los Remedios” (se refiere a la ermita).
En 1620, Francisco Roxo García, presbítero y capellán de la iglesia de Serón, era mayordomo del Santísimo Sacramento, siendo cofrade Juan de Salas, natural de Montori (Navarra). Otros mayordomos destacables de esta cofradía fueron Matías de Plasencia, alcalde ordinario de Serón en 1641 y Melchor Pérez de Talavera hacia 1651. Distintos reconocimientos de censos a esta cofradía en los años 1700, 1727 y 1799[3] demuestran que perduró hasta principios del siglo XIX.
De los bienes que la cofradía de la Ánimas poseía en 1744 encontramos algunas paratas de tierra de riego en el pago de la “acequia del beber”. Desde 1759 hasta 1762 el encargado de la cobranza de las Ánimas fue Ventura de Mora.
Santo Entierro y la Santa Veracruz
El 5 de marzo de 1633 cuarenta vecinos de Serón, entre ellos, Diego Ramírez como mayordomo, Cristóbal de Quesada, Diego Fernández, Juan Corral y Sebastián de Campos, como cuadrilleros, firman en Serón y ante el escribano público Juan Bautista de Guevara la escritura de fundación de la Hermandad del Santo Entierro de Cristo.
Por estas fechas se constituiría también la Hermandad de la Santa Veracruz, encargando ambas, en febrero de 1636, la construcción de la Capilla del Santo Sepulcro[4] a los maestros albañiles Pedro González y Francisco Márquez, vecinos de Serón y Lúcar, respectivamente.
“…hagan los dichos maestros una capilla en la iglesia parroquial de esta villa para el entierro de Nuestro Señor Jesucristo que es a mano izquierda en el rincón como se entra por la puerta principal de la dicha iglesia…”
En 1641, Juan Muñoz Cano era hermano del Santo Entierro y en su testamento[5] pide ser sepultado en la iglesia parroquial, “en la capilla del Santo Cristo Resucitado, capilla que dicen de los hermanos de la sangre de Cristo”.
En abril de 1666 ambas hermandades convienen y acuerdan[6] hacer concordia para las festividades y procesiones generales que salen por las calles principales. Los hermanos de la Santa Veracruz se comprometen a acompañar a la hermandad del Entierro en la tarde del Viernes Santo con las túnicas y toda la cera que tengan y, por otro lado, los hermanos del Santo Entierro se comprometen a acompañar a la Santa Cruz el día tres de mayo de cada año.
A lo largo del siglo XVIII las referencias a la hermandad de la Santa Cruz perduran, siendo María Gil Flores una hermana en 1800.
Nuestra Señora del Carmen
Esta cofradía y hermandad se constituyó con sesenta y dos hermanos frente a los cuarenta de la hermandad del Santo Entierro de Cristo. La gran cantidad de mandas testamentarias a la Virgen del Carmen y las referencias a su hermandad que se prolongan hasta el primer tercio del siglo XIX, nos dan una idea de la gran devoción que Serón ha tenido a la Virgen del Carmen, devoción que aún hoy perdura.
En mayo de 1635 uno de sus hermanos era Juan Baillo quien, al estar impedido, formaliza escritura[7] de cesión del “hacha” a favor de su hijo Francisco Baillo. En 1640, el mayordomo era Matías de Plasencia siendo Domingo de Campos uno de sus hermanos. Juan Sánchez Peña era cuadrillero en 1656 y Alonso Cano, arquero en 1678.
La capilla dedicada a la Virgen contaba con bóveda funeraria para enterramientos. Así lo anuncia Asensio de Narváez[8] en su testamento[9] fechado en 1733: “…deseo ser sepultado en la iglesia parroquial de esta villa, en la sepultura que tengo comprada junto al altar y capilla de Nuestra Señora del Carmen”. Más adelante indica: “…mando cuarenta reales para ayuda al Retablo que se pretende hacer en la capilla de Nuestra Señora del Carmen…”
En 1811 aún encontramos referencias a esta hermandad. Se trata de Gerónima Domene, vecina de Serón, que realiza una donación para que se invierta en el culto a la Señora.
Dulce-Nombre de Jesús
En la iglesia parroquial hay un banco de madera que data del año 1651 con una inscripción que hace referencia a su propietario: La Hermandad del Dulce-Nombre de Jesús. Las únicas referencias encontradas son mandas testamentarias que hacen mención al traspaso del “hacha” de la hermandad. Así ocurre en 1681 con Miguel Cano cediendo su hacha a Ana Cano, su hija. En 1799 una de sus hermanas era Manuela Lorenzo Fernández.
Cofradía de María Santísima de la Concepción
Conocida como la cofradía de la Purísima Concepción, se sabe que Andrés Ruíz Ballesteros, vecino de Serón, era un hermano en 1728. En un poder notarial del año 1786 aparece Juan Domene como hermano mayor y una lista de hermanos mayores anteriores entre los que figuran Bernabé de Yélamos, Ildefonso Domene y Benito Bacarizo.
Hermandad Soldadesca
Se constituye por la devoción de celebrar a María Santísima de los Remedios, patrona de esta villa, en el día quince de agosto. Esta hermandad o compañía de soldados con el título de “Soldadesca”, se forma con cincuenta y tres hermanos naturales de Serón, firmando la escritura de constitución el 18 de agosto de 1769 ante el escribano público Julián González Jorquera. En ella se especifica, entre otras cosas, el nombramiento de un Capitán, Alférez y Sargento, contribuyendo cada uno con la correspondiente pólvora, arcabuz o escopeta y asistiendo en su procesión. El ruido de la soldadesca y su cortejo bullicioso de pólvora se hacía notar en la víspera y sobre todo en la procesión. Al terminar la procesión se reunían en la casa del Capitán para nombrar a los oficiales del año siguiente.
FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS
ABRIL 2016
[1] Datos sobre la hermandad de San Antonio de Padua pueden encontrarse en Al-Cantillo, nº 58 (2015).
[2] A.H.P.A., Pr. 4126, f. 449.
[3] A.H.P.A., Pr. 4281. “…venta de la mitad de una casa en el barrio de la Umbría con el cargo de medio real de censo a la cofradía del Santísimo Sacramento”.
[4] A.H.P.A., Pr. 4150, fs. 67v
[5] A.H.P.A., Pr. 4153, f. 231
[7] A.H.P.A., Pr. 4149, fs. 32-33v
[8] Administrador de la Fábrica de Herrerías en el Valle, propiedad del Marqués de Villena.
[9] A.H.P.A., Pr. 4216, fs. 245-246