Blog Turismo Serón

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Espacio natural, sabor propio

Barberos flebotomianos

Barberos flebotomianos en el Serón de los siglos XVIII y XIX

Florencio Castaño Iglesias

Desde siempre los pueblos y ciudades han contado con personas que se dedicaban a sacar dientes y muelas a sus convecinos. Hasta que la odontología no se consolidó como profesión científica e independiente (principios del siglo XX), dicha tarea la realizaban los cirujanos y los llamados barberos flebotomianos, que por un lado tenían tienda  para barbear y cortar pelos pero al mismo tiempo realizaban extracciones dentales y algunos procesos de cirugía como abrir abscesos, sangrar la carne humana o aplicar ventosas para aliviar algunas enfermedades.

En España, este oficio no se reglamentó hasta finales del siglo XV, estableciéndose que ninguna persona podía poner tienda y ejercer de sangrador sin ser previamente examinado en el arte de la flebotomía[1], o arte de sangrar.

Uno de los personajes importantes del Quijote es el de maese Nicolás, barbero sacamuelas de la aldea donde vivía el ilustre hidalgo. En la época de Cervantes el culto a Santa Apolonia era muy difundido y las personas que sufrían dolores dentales le rezaban para que los auxiliara. En nuestros días, la patrona de los odontólogos sigue siendo Santa Apolonia.

 

Cirujanos y barberos flebotomianos en Serón

Desde la segunda mitad del siglo XVIII y hasta bien entrado el XIX, Serón contó con una familia de cirujanos, los García Paredes, que además de tener tienda de barbería realizaban la flebotomía junto con las extracciones dentales. Juan García Paredes padre, fue el cirujano titular de Serón entre los años  1755 y 1783. Se casó en primeras nupcias con Bárbara de la Cruz, natural de Almería, teniendo dos hijos: Santiago y Bernardino García de la Cruz. Santiago se casó en Baza y allí estuvo ejerciendo el arte de la flebotomía. Su padre le pagó los estudios para obtener el título de sangrador, proporcionándole los “trastos” y herramientas del oficio. Bernardino obtuvo una plaza de soldado de infantería en el Regimiento de Zamora, trasladándose posteriormente a las Indias donde falleció.

En 1762, Juan se vio envuelto en un proceso judicial por motivos matrimoniales. El propio Paredes lo describe así[2]: “Que por Thomas Herrerías, vicario y juez ecónomo de este partido, se está procediendo contra mí para que haga vida maridable con Bárbara Cruz, mi  mujer que se haya fuera de mi casa desde el 27 de junio o en su defecto le diese alimentos y por no haber condescendido en ello me ha puesto preso en esta Real Cárcel. Me pondrá en libertad si me obligo a pagarle en efectivo 60 ducados cada año.”

En esta época y hasta bien entrado el siglo XX, la vida económica de Serón como la de tantos pueblos y ciudades tenía como eje central el trueque y, en particular, las Igualas[3]. En 1769, Serón contaba también con un maestro flebotomiano: Francisco Xavier Marín. Con el objetivo de evitar disputas entre ellos y al mismo tiempo mejorar la asistencia de sus igualados, Paredes y Marín firman un acuerdo de concordia[4]. El convenio contemplaba la existencia de una única tienda de barbería: “Francisco Xavier Marín ha de mantener abierta tienda de barbería…”. En otro momento del acuerdo se indica que “para sangrías ventosas, los vecinos igualados podían llamar a cualquiera de los dos”. En el caso de forasteros se estipuló que “si vienen forasteros a la tienda tanto a quitarse la barba como a sacar muelas, los estipendios que se paguen se guarden en arca para luego repartir.

En 1784, Juan García Paredes formaliza su testamento[5] donde indica que se casó en segundas nupcias con Isabel García de Aguilar, de cuyo matrimonio nacieron Pedro, María, Juan, Teresa y Melchora. El enlace se produce en la villa de Albaladejo del Cuende (Cuenca), donde vivían  los padres de Isabel. Su hijo Juan García es el que va a seguir los pasos de su padre, trabajando en Serón con los cirujanos flebotomianos Luís Agustín Usero, José Antonio de la Cruz, Juan García Portaz y Francisco de Paula Fernández. En documentos públicos aparece como Juan García Paredes tomando como segundo apellido el mismo de su padre.

En 1812 el cirujano principal de Serón era Luís Agustín Usero, aunque ya venía trabajando Paredes. Cuando José Antonio de la Cruz, llega a Serón como tercer cirujano flebotomiano, se vuelve a firmar un convenio[6] entre ellos. Acuerdan que “la tienda de barbería debe estar en la casa de Don Luís, siendo atendida por tres mancebos corriendo los gastos de mantenimiento de la tienda así como las manutención y salarios de los mancebos a apartes iguales”. También en la casa de Don Luís “se reunirán los productos de las igualas hasta su reparto, dándose cuenta mensualmente de lo que se cobre y teniendo la llave del cuarto del grano Don José Antonio de la Cruz”. Muy interesante la cláusula que establecen para cubrir económicamente la posible enfermedad o invalidez absoluta de alguno de ellos: “Si alguno de nosotros tuviese enfermedad incurable e impedido absolutamente de ejercer sus funciones, los demás tienen que cubrirle el año que reste. En los años sucesivos de su vida y para ayuda a su subsistencia se le contribuirá del fondo 50 ducados al año”.

Sobre Juan García Paredes hijo se puede decir que participó activamente en la implantación en Serón de la Constitución de 1812, hecho que se produjo en octubre de 1812, una vez que los franceses abandonan Granada y Baza. En 1816, Paredes era ya el cirujano titular de Serón prestando algunos servicios en el hospital de Tíjola. Años más tarde, en 1823 y  1837 formaría parte de los ayuntamientos constitucionales de Serón.

En 1834, Paredes seguía ejerciendo en Serón junto al cirujano sangrador Francisco de Paula Fernández. En su convenio[7] para reunir sus conductas igualadas en cirugía, sangrías y barbas se especifica que Paredes aporta 170 fanegas de trigo y 1800 reales mientras que Fernández 100 de trigo y 1100 reales.

 

Antonio Fernández Ruíz,  cirujano de 3ª clase

A partir del primer tercio del siglo XIX hay un intento de unificar y al mismo tiempo reducir, la gran cantidad de títulos emitidos por los colegios de Medicina y Cirugía en España. En particular, el nuevo título de cirujano de 3ª clase era equivalente al de cirujano flebotomiano o cirujano sangrador. Antonio Fernández Ruíz, natural de Serón, obtiene este título en 1844.

Antonio nace en 1814, siendo apadrinado por el cirujano Francisco de Paula Fernández, su tío. En octubre de 1840 se matricula en Madrid en el Colegio de Medicina y Cirugía de San Carlos para estudiar la carrera de cirujano de 3ª clase. Entre los requisitos para poder presentarse a examen se tenía que justificar el  haber estudiado privadamente la flebotomía así como haber seguido, al menos seis meses, las enseñanzas prácticas con un cirujano flebotomiano. La justificación necesaria se la proporciona Francisco de Paula el 9 de febrero de 1844 en cuyo informe se indica que: “Ha practicado a mi inmediación las pequeñas operaciones de cirugía con todo esmero y dignidad y ha asistido a la visita y curación a cuantas operaciones he practicado en dicha época”.

Hacía el último tercio del siglo XIX los médicos-cirujanos de Serón eran Francisco Jiménez Dumas y Agustín Torreblanca Carrasco. En 1893, Francisco Jiménez Cano, hijo de Jiménez Dumas es también médico-cirujano, estando casado con Mª de los Remedios Fernández Rodríguez, hija de José Fernández Estrada, cura castrense de Serón.

 

 

Tienda de barbería y barbero sacamuelas

 barberia

 

De izquierda a derecha las rúbricas de padre e hijo

rubrica1

 

Rúbricas de Paredes y Fernández en 1834

rubrica3

 

Solicitud de Antonio Fernández Ruíz para seguir la carrera de Cirujano de 3ª clase

barbaros flebotonianos


[1] Practicar incisiones en una vena para evacuar una cierta cantidad de sangre.

[2] A.H.P.AL., Pr. 4243

[3] Convenios que los vecinos hacían con el barbero, el herrero, el médico y hasta el cura, comprometiéndose a dar cierta cantidad de grano al año a cambio de sus servicios.

[4] A.H.P.AL., Pr. 4249

[5] A.H.P.AL., Pr. 4266

[6] A.H.P.AL., Pr. 4292

[7] A.H.P.AL., Pr. 4316, f. 307

Los primeros pobladores de Serón tras la expulsión de los moriscos

LOS PRIMEROS POBLADORES DE SERÓN TRAS LA EXPULSIÓN DE LOS MORISCOS

                                                           2ª PARTE

 

Francisco José Cuadrado Pérez

Es importante señalar que la mayoría de estos pobladores se quedaron finalmente en Serón, y que las suertes de los que se trasladaron (unos diez  en los siguientes meses) a otros lugares fueron vendidas o asignadas a otros pobladores, y siempre con el consentimiento de la Chancillería de Granada, pese a estar, en un principio, prohibida la venta.  Como ejemplos tenemos los de:

-Francisco de Monreal, de Caravaca. Compra en 30 ducados las dos suertes de Francisco González.

-Juan de Saavedra. Compra las dos suertes de Juan de Yeste en 14 ducados.

-Pedro Copete, de La Iruela (Jaén) compra dos de las tres suertes de Benito de Ynestrosa en 80 ducados.

-Diego Martínez, hijo de Miguel de Hernán Martínez, se le da la suerte de Ocías Abad por ausencia.

-Andrés Martínez, hijo de Alonso de Hernán Martínez se le da la suerte de Ginés Abad.

-Juan López, hijo de Baltasar López, compra por 5 ducados la suerte de Diego Rojo.

-Juan de Torralba, de Budia, se le da la suerte de Francisco Bermejo.

-Andrés Nieto, de Durón, se le da la suerte de  Pedro Martínez por ausencia.

-Pedro de Yélamos, hijo de Francisco de Yélamos, se le da la suerte de Juan de Checa por ausencia.

-Francisco de Madalena, hijo de Bartolomé de Madalena, se le da la suerte de Miguel de Cifuentes por ausencia.

En ocasiones, y para que el número de pobladores se mantuviese en 142, se emancipó a hijos de los nuevos pobladores (hasta 23 en junio de 1573) aunque no tuvieran la edad legal para ello (14 años) para declararlos, así mismo, nuevos pobladores. Una de las razones que dio el Gobernador Diego de Ynestrosa fue que debido al mal estado en que se encontraba el pueblo, con numerosas casas caídas, algunos nuevos pobladores eran pobres y veían demasiado trabajo y dinero en levantarlas, de ahí que se fueran unos y quisieran ir otros a otros pueblos donde obtener una casa que estuviese en condiciones de ser habitada. Y que emancipando a alguno de los hijos vieran su patrimonio aumentado y se quedaran. Como de hecho pasó.

Pobladores del nuevo Serón cristiano-viejo son también 11 de los antiguos residentes:

– Gabriel López, alcalde, casado[1].

-Antonio de Santisteban, casado. Alcalde.

-Luis de Santisteban, soltero.

-Alonso Pérez, casado.

-Alonso Rodríguez, casado.

-Pedro de Morales, casado.

-Bartolomé de Aulestia, soltero.

-La viuda de Francisco Izquierdo.

-La viuda de Francisco López.

-La viuda de Santisteban.

-Diego de Torres, viudo[2].

Sin contar, claro, a Miguel Escudero, sacristán que fue con anterioridad a la rebelión morisca y que ahora se le vuelve a nombrar sacristán y nuevo poblador. Y lo mismo ocurre con Juan de Aulestia, beneficiado, natural de Serón y nombrado nuevo poblador.

Dentro de las muchas lagunas que ofrece la lectura del Libro de Apeo de Serón no se dice claramente qué pasó con el resto de los antiguos pobladores cristiano-viejos. En ocasiones se acompaña la palabra “difunto” asociada al nombre, como en el caso del cura Sebastián de Cueto asesinado durante la toma de Serón por los moriscos rebelados. En otras “vecino que fue”, como en el caso de Juan de Torres, sin detallar si es difunto o simplemente cambió de población. De la cincuentena larga de nombres de cristiano-viejos propietarios o con empleo conocido (como por ejemplo escribano) que se van nombrando en el deslinde de tierras a penas hay unos cuantos más, con los nombrados más arriba (30 en total), que vuelven a aparecer como propietarios de casas.

También es extraño que no aparezca la casa y tierras del famoso alcalde de Serón asesinado por Aben Humeya, Diego de Mirones[3], quien escribiría a Juan de Austria desde su cautiverio diciéndole que se lo llevaron con un sobrino y cien mujeres y niños a las Alpujarras.

Pocos son los datos de la anterior población que nos da el Libro de Apeo que hagan referencia a los asesinatos que nos presenta Mármol y Carvajal o los de Enrique Enríquez[4] en su carta a Juan de Austria cuando Serón es tomado por las fuerzas moriscas: Tras enviar a Don Diego de Luxan con 200 tiradores a reconocer Serón “hallaron en la iglesia muertos veinticinco ombres y quatro mujeres, sin otros catorze o quinze que avían hallado donde tuvieron la refriega con el gobernador.” [5]

El abad y el cabildo de la colegiata de Baza escriben a Don Juan de Austria unos días después: “domingo deziseis del presente tomaron la fortaleza de la villa de Serón, que está cinco leguas pequeñas desta ciudad, y degollaron todos los xpianos, soldados y vecinos que en ella estaban, que según dizen serían hasta trezientas personas”[6]

En este sentido tampoco se dice cómo llegaron a salvarse estos antiguos pobladores de Serón. Y es que el Libro de Apeo es una medición y enumeración fría de casas, huertos, secanos, árboles y viñas. De ahí que en el resumen que se hace en cuanto a las casas de los cristianos viejos se diga que hay 60 casas y 30 cristianos viejos, ya que son 30 los propietarios que se nombran. Dato este que no cuadra con la cantidad de cristianos viejos asesinados por los moriscos rebelados.

Volviendo a los pobladores que quedan en el Serón de 1573, y concretamente al 12 de diciembre de ese año, se hace recuento de todas las personas (habitantes totales) sumando las que siguen, y cito:

“Demás de los dichos ciento y cuarenta y dos vecinos y pobladores alistados a la dicha vecindad, y once que se hallaron naturales en ella sin suertes, hubo y se hallaron que había en sus casas con sus mujeres e hijos, y criados, trescientas diez personas, grandes y chicos. De manera que hay en la dicha villa, con los ciento y cuarenta y dos vecinos de la población y once naturales de ella, y trescientas diez personas que se hallaron de familia, cuatrocientas y sesenta y tres personas…”[7]

También, se halló que hubo entre los dichos pobladores ochenta y dos bagajes mayores y menores.

– …treinta y nueve vacas y bueyes.

– …seiscientas y ochenta cabezas de cabras, poco más o menos.

– …cincuenta puercos y puercas, poco más o menos.

-… se hallaron sesenta y dos arcabuceros, y veintiséis ballesteros con sus espadas. Y cuarenta y seis personas, unos con espadas y rodelas, y chuca y partesanas, y alabardas. Y otros con sus espadas no más. Y a los que no tenían más que espadas solas se les mandó que comprasen arcabuces o ballestas, o rodelas u otro género de arma.[8]

Así mismo, se visitó la iglesia, la cual está quemada y derribada cierta parte de ella. Y se dice misa en una casa.[9]

Y se recibió juramento del Beneficiado Juan de Aulestia según orden sacerdotal, diga y declare los ornamentos que hay de la iglesia. Él declaró y se vio por vista de ojos que no hubo más de un ornamento para decir misa, con su cáliz y pátena de plata, y un misal y manual, y ampolletas, y dos candeleros, y no otra cosa ninguna.

Hay cierta madera cortada para cubrir cuatro arcos de la iglesia, entre tanto que se hace.[10]

Ese día también se trazó un plano en que se indicaba las calles que había que cortar para  mejor seguridad de los vecinos.

También la conveniencia de tener un vigía en la fortaleza que tocase la campana en caso de peligro.

Así mismo, so pena de dos reales y un día de cárcel, los vecinos debían de tener de ordinario doce pelotas y media libra de pólvora, y cuerda para sus arcabuces.[11]

Dejamos, pues, a los habitantes de Serón a pocos días de que entre el año de 1574 sabiendo sus nombres, su estado civil, su procedencia, su rango social, las casas que les tocaron en suerte y los apercibimientos que deben de hacer para manejarse en un pueblo que acaba de terminar una guerra en la que casi matan al hermanastro del rey Felipe II, Juan de Austria.

 

El pueblo y sus calles en 1573

Dada la ausencia de planos en el Libro de Apeo y la parquedad de referencias a la hora de situar diferentes edificios,  resulta casi imposible trazar un plano exacto del pueblo.

La situación se agrava un poco más porque en el deslinde de las casas moriscas no se da ni una sola referencia de la situación de las mismas en el entorno del pueblo, tan solo se va nombrando a sus antiguos propietarios.

La única pista para situarnos en el pueblo de aquellos años la tenemos en la descripción de las suertes de casas o solares que se van dando a cada nuevo poblador y que se describen en este trabajo. Por tanto, solo cabe hacer una comparativa de datos e ir cruzándolos.

Antes de trazar alguna calle debemos tener algunas referencias. Por ejemplo, en la página 71r del Libro de Apeo se nos dice que: Está el Concejo en medio de la villa, distinto y apartado de las casas. Este lugar era la actual plaza de En medio o de la Constitución, que también fue llamada “del pescado”. En ella había, antes de la guerra, 3 tiendas que salían a la plaza y que podemos situar muy bien donde ahora hay una carnicería. También podemos situar un horno (el horno del Concejo) en las inmediaciones. De esta plaza partían dos calles principales hacia el camino de Tíjola.

La calle Real, que se nombra una sola vez debido a que es en ella donde mayoritariamente vivían los cristianos viejos (11 de los cuales aún lo hacen), y que la podemos situar perfectamente en el actual tramo de la calle Real que va desde la iglesia hasta de En medio o de la Constitución.

El arrabal del Çomete (el único que se nombra en el Apeo) podría estar situado en lo que hoy es el Barrio Hondo, ya que en este arrabal existía un horno  que era del Marqués, y que como se observa en la descripción de los linderos de casas unas veces aparece un horno del Concejo cercano a la plaza, linde de otras casas. Y en otras ocasiones aparece ese otro horno del Concejo linde de huertas y cerca del camino que va a Tíjola. Lo cierto es que el Marqués de Villena poseía dos hornos, uno en el pueblo cercano al Concejo y otro en el arrabal del Çomete.

El “Cantillo”, por tanto, podría ser la puerta de entrada al pueblo desde el camino de Tíjola, (que a su vez era una de las tres entradas principales) siempre y cuando el Barrio Hondo fuese ese arrabal que menciona el Libro de Apeo.

La iglesia la podemos situar en el mismo lugar donde se encuentra hoy aunque, como sabemos, medio derruida en aquellos años.

A la iglesia llegaba el camino Real que venía desde Baza. Otra de las entradas principales. No sabemos con exactitud dónde estaría la puerta que cerraba esta entrada al pueblo, si a la altura de la iglesia o en su parte más baja. Aunque hay que decir que en esa cuesta “real” de entrada (la famosa cuesta de los muertos) había varias tiendas. Pero de lo que no cabe duda es de que han quedado reminiscencias de aquella puerta, como por ejemplo cuando ocurre algo especial en el entorno de la iglesia o se queda cerca de ella siempre se dice “en la puerta de la iglesia”.

De la iglesia partía la calle principal que subía al castillo o fortaleza, que ya tenía una campana para tocar en caso de peligro. En estos años la cárcel (la pena, en el Libro de Apeo) estaba aquí.

También de la iglesia partía el camino de Almería, y que perfectamente puede corresponderse con la actual calle real en esta vertiente: iglesia-Umbría-Plaza de Arriba. Y que vendría a desembocar en la famosa Puerta de Almería en las inmediaciones de la Plaza de los Remedios.

Situar la Puerta e Almería, que por otro lado es la única puerta del pueblo a la que se pone nombre (tal vez por ser la única en pie) sería divagar. Lo que está claro es que estaría entre el principio de la Cuesta Baillo y la Umbria hasta las inmediaciones del pilar de la Plaza de Arriba.

 

BIBLIOGRAFÍA

-Libro de Apeo de Serón. 1572.

-Archivo General de Simancas. Cámara de Castilla. Legajo 2201.

-El templo parroquial de Serón en los territorios almerienses del Marqués de Villena. Griselda Bonet Girabet. 1992. Antonio Gil Albarracín.

-Historia General de Almería y su Provincia. UNICAJA. 1992. Tomo X. José Antonio Tapia Garrido.

-Revista El Cantillo. Nº 3, 20 de mayo de 1981. “Repoblamiento de Serón en 1572 por Felipe II”. Serafín Cano.



[1] A.G.S. Cámara de Castilla. Legajo 2201.  Este es el recuento de antiguos  pobladores que residían en Serón en diciembre de 1573..

[2] Diego de Torres será el más desahogado económicamente, ya que poseía varias casas, tiendas en la plaza del concejo y el primer y segundo molinos bajando por el rio Liar, que con casi toda seguridad pueda corresponder con el actual de “Los Garullas”.

[3] Historia del rebelión y castigo de los moriscos del Reino de Granada.  Luis de Mármol y Carvajal. Libro VII. Capítulo III.

[4] “El templo parroquial de Serón…” Antonio Gil Albarracín. Pg. 85

[5] Historia General de Almería y su Provincia. José Antonio Tapia Garrido. Tomo X. Pg. 216.

[6] Historia General Almería y su Provincia. José Antonio de Tapia Garrido. Tomo X. Pg. 217.

[7] A.G.S. Cámara de Castilla. Legajo 2201.

[8] A.G.S. Cámara de Castilla. Legajo 2201

[9] Curiosamente esta casa que servía para decir misa pasaría en 1621 a ser la cárcel del pueblo. En “El templo parroquial de Serón…” Antonio Gil Albarracín. Pg. 86.

[10] A.G.S. Cámara de Castilla. Legajo 2201

[11] A.G.S. Cámara de Castilla. Legajo 2201

Cueva de la Sarna

CUEVA DE LA SARNA

Maite Acosta Chito

Serón cuenta con excelentes condiciones para iniciarse en el mundo de la espeleología. Cuevas, grutas y simas hacen que el visitante se relacione con el entorno. Contamos en nuestro término con la Cueva del Palo, Cueva de la Sarna(la que ilustra este artículo), Cueva de la Morciguilla, Cueva de las Siete Bocas, Sima de la Bella, Sima de la Jordana, Sima de Pedro Navarro y Cuevas de los Castellones. Tras el abandono de las cuevas por el hombre primitivo, no es hasta el siglo pasado cuando éste vuelve a entrar en ellas, pero en esta ocasión para explorarlas y descubrir su belleza.

Las cuevas de Serón han estado habitadas desde el Paleolítico, dando lugar a la denominada “Cultura de las Cuevas“. Fueron abandonadas durante el Mesolítico, debido a la benignidad de los tiempos, volviendo a ser habitadas en el Neolítico.En la Cueva de la Morciguilla, a 5 km de Serón, junto al arroyo del Angosto, se encontraron restos humanos, armas de cobre y vasijas de barro. En la Cueva de la Sarna se hallaron igualmente restos de armas de cobre y objetos realizados en piedra. En la necrópolis de El Marchal, Bronce I, correspondiente a la cultura megalítica, se encontraron algunas formas definitivas, propias de este período. La cerámica encontrada es basta, de paredes gruesas, y tamaño grande, hecha con un tipo de pasta impura, de superficie rugosa, decorada con incisiones en relieve y mediante undulaciones. Le suele acompañar un utillaje sobre el sílex, piedra pulimentada y hueso. Se trata de la primera cultura adscrita al Neolítico y que Bosch Gimpera consideró propia del Mediterráneo occidental.El más importante de los hallazgos es la existencia del vaso campaniforme. La copa argárica que se produce junto al río Almanzora se esparce por toda Europa; estamos ante un amplio despliegue de difusión cultural de inequívocos rasgos distintivos. La cerámica sigue una tipología de superficie bruñida, y surgen tipos diferenciados como las copas de pie alto y los vasos carenados, de clara finalidad ritual.

Volviendo a la actualidad y a la espeleología, La Cuevade la Sarna se encuentra situada a un kilómetro aproximadamente de la cortijada del Angosto de Arriba, en el paraje conocido con el nombre de La Fábrica.La entrada de la cavidad se puede hacer por la boca más amplia que está situada al este y tiene una anchura de 3,3 metros, ya que en su tiempo fue agrandada y perforada para la exploración de la mina y hasta su misma puerta llega un camino de piedras. La segunda entrada se localiza en la parte oeste de este macizo, es una entrada pequeña y natural algo difícil de ver. Nada más entrar, por su acceso principal, nos encontramos con una amplia sala de 22 metros de largo y 7,4 metros de ancho. Cuenta con una profundidad de -37,8 metros.

Si vienes a visitarla, recuerda: notifica a alguien de confianza qué cueva estarás visitando, nunca vayas sólo, para cualquier exploración el grupo debe ser de por lo menos cuatro (4) personas. Lleva un par de botas fuertes, un casco con barboquejo ajustable y son indispensables para toda exploración tres fuentes de luz (con un mínimo de 24 horas de luz). Ropa adecuada, por la humedad y la menor temperatura en el interior de la cueva. Si por alguna razón alguien no quiere continuar, el grupo volverá como una unidad. Y, por último, respeto máximo al entorno pues es delito dañar, matar, sacar, cambiar, esculpir, marcar de cualquier modo, transportar o remover cualquier material natural o evidencia arqueológica, flora o fauna de una cueva.

 

Fotografía: Juan Carlos García Simón

 

Fuentes:

http://www.elcomarcal.info/guia/seron ;

http://www.valledelalmanzora.org/seron/seron_historia.html

https://almeriapedia.wikanda.es/wiki/Cueva_de_la_Sarna_(Ser%C3%B3n)

IV Marcha BTT Sierra de Serón

IV MARCHA BTT SIERRA DE SERÓN

Luisfran Fernández Pérez – Club Ciclista El Gamellón

La IV Marcha BTT Sierra de Serón, con un recorrido de 46 kilómetros y 1.200 metros de desnivel positivo, transcurre por sendas y pistas forestales de nuestro pueblo, además de usar también parte del trazado de la Vía Verde del Hierro, el rio Almanzora y parte del sendero homologado de las Encinas Milenarias.

La prueba se celebró el día 26 de octubre con un total de 184 participantes. Gracias al buen hacer de los organizadores, Ayuntamiento y Club Ciclista El Gamellón, cada vez son más las personas que hacen un hueco en su temporada deportiva para participar en ella.

El ganador de esta edición fue Javi Chacón Quesada, que no tuvo rival para alcanzar la meta en solitario, con un tiempo de 1:55,02, siendo segundo José Antonio Castellanos Serrano y tercero Daniel Estévez Fernández. En categoría femenina, la primera clasificada fue María Esther Garví Carmona, segunda Belén García Aroca y tercera Einat Shynman Vickers.

Destacar el gran día climatológicamente hablando, también destacar la gran y abundante participación de locales, con un total de 18, lo que es de agradecer y motivo de orgullo para nosotros.

Cómo no, resaltar la participación de David Valero, Campeón de España y cuarto clasificado en el campeonato del Mundo de XCO, el ciclista tuvo la atención de desplazarse hasta nuestra localidad, ya que nuestra Sierra, así como la de Baza son su campo de entrenamiento. Se desplazó con su equipo aficionado, Valero RacingTeam, aprovechando para realizar una jornada de convivencia.

Solo nos queda invitar a todos a participar en esta prueba en su próxima edición, ya sea como ciclistas, como aficionados, o incluso como patrocinadores, ya que ésta Marcha se ha hecho un hueco en el panorama provincial del BTT.

Feria de Turismo Interior de Jaén 2017

FERIA DE TURISMO INTERIOR DE JAÉN 2017

Carmen María Cuadrado Pérez – Área de Turismo y Empresas

Serón participaba un año más en la Feria de Turismo Interior de Andalucía “Tierra Adentro” en su XVI edición, del 27 al 29 de Octubre. Esta vez ha sido el único municipio de la provincia que ha estado presente en la feria.

Tierra Adentro ha vuelto a ser el epicentro nacional de turismo de interior. Este año ha mantenido unas cifras de visitantes muy similares a las del año pasado, algo más de 13.000 visitas.El objetivo principal de Tierra Adentro es situar Andalucía a la vanguardia del Turismo de Interior y hacerlo abanderando la calidad y la sostenibilidad.

Por nuestra parte, volvíamos a participar con un stand de 32 m2 con nuestra oferta turística, este año principalmente centrada en la promoción y comercialización de los packs de “Experiencias Turísticas” entre los visitantes a la feria. Se ha recibido una gran afluencia de visitantes al stand de Turismo Serón y estos packs les han soprendido gratamente, al ofrecerles experiencias temáticas de 1-2 días tarificadas en precios por persona y grupos. Además, para incentivar que conocieran estos “packs” durante los tres días de la feria los visitantes podían participar en un sorteo de uno de esos packs si posaban el elPhotocall del stand y subían la foto a redes. La ganadora del sorteo ha sido Vanessa Serna Argüelles de Baños de la Encina (Jaén), que seleccionó la Experiencia Natural.

Este año, Serón ha participado por primera vez como destino turístico en el IX Encuentro Internacional de Comercialización de Turismo Interior, Rural y Naturaleza, que se desarrolló el pasado 27 de Octubre en el marco de Tierra Adentro. Esta acción promocional tiene entre sus objetivos la creación y comercialización de productos turísticos, como es el caso de nuestros packs de Experiencias Turísticas. El Encuentro ha consistido en una jornada de trabajo en formato inverso, con la participación de unos 65 representantes de la demanda nacional e internacional (touroperadores, agencias de viajes o plataformas on line).