Blog Turismo Serón

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Espacio natural, sabor propio

Espacios

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LA ERA

LA ERA

Fuente: Agustín Sánchez Hita: El Patrimonio Histórico de la Alpujarra y río Nacimiento, ADR Alpujarra, Órgiva, 2007. ISBN 84-690-9688-8, pag.69

La era, como lugar de trabajo, es un espacio de terreno limpio y firme donde se realizan diversas funciones. Según el tipo de era se trabajaban los cereales, se cultivan vegetales, se preparan argamasas, se trabajaban los minerales, etc.

En agricultura, la era de trilla, es el terreno normalmente circular y empedrado donde se trillaban los cereales y posteriormente se aventaban para obtener el grano. Cuando aparecen agrupadas en un espacio colectivo, al conjunto se le denomina ejido.

Normalmente se encuentran situadas cerca de un cortijo o cortijada, o en lugares accesibles desde zonas de cultivo, y suelen estar empedradas con materiales de diversa naturaleza (cantos rodados, del tamaño de un puño aproximadamente, lajas de pizarra, losas e, incluso, la propia roca aflorante), aunque en raras ocasiones no están empedradas, y entonces se denominan terrizas. Las eras se construían con una ligera pendiente, para evitar que se encharcaran con las lluvias, y una vez construido el balate de base, circular, desde su centro se trazaban los radios que facilitarían el empedrado. La foto que ilustra este artículo es de la era de el Cortijo de El Serval, también llamado de Doña Julia, y se puede apreciar muy bien este detalle.

Para salvar los posibles desniveles y aislarla de escorrentías que puedan formarse con la lluvia, ayudando así a su conservación, en ocasiones están rodeadas de muros de más de 0,50 cm de grosor y de poca altura. Su construcción solía hacerse en lugares altos, para aprovechar vientos suaves y constantes, que facilitasen la labor de aventar o separar el grano de la paja, una vez se terminaba el trillado.

Era frecuente que se construyeran dos eras, una para el cereal y otra para el picón; así, una era la era limpia, destinada a cereal para alimentación humana y animal, y la otra era la era sucia, que se utilizaba para hacer picón. Sus dimensiones y formas son variables, aunque como mínimo tenían que tener la anchura suficiente como para que un trillo tirado por una mula pudiese girar, dando vueltas sobre su superficie, durante horas, sin forzar demasiado las curvas para que el animal trabajase cómodamente.

Junto a la era, solía construirse un cobertizo o chambao, para resguardar el grano ya en sus sacos y que, posteriormente, se utilizó para guardar la máquina aventadora, que aparece a partir de comienzos del siglo XX.

En agricultura, también se llama era a un cuadro o rectángulo pequeño de tierra donde se cultivan flores y hortalizas.

En minería es un terreno donde se machaca y limpia el mineral.

En las salinas costeras o de manantiales salados, son los espacios cuadrados o rectangulares donde se dispone el agua salada para que su evaporación deje disponible la sal.

En construcción es el terreno donde se preparan los morteros y argamasas.

Ven a Serón y descubre las eras de su infinidad de cortijadas y barriadas.

EL PINO DORMIDO

FOTO PÁGINA COLOR

Otra de nuestras joyas en la Sierra de los Filabres es este espécimen un tanto extraño que se encuentra en el Cerro del Escomite. En el corazón de Filabres, en una de las márgenes del cortafuegos del Cerro del Escomite a unos 1.800 m. de altura, vive aislado este ejemplar de pino de repoblación de la especie Pinus pinaster, que destaca por su inusual tronco tumbado.

No están claras las razones de por qué este pino ha crecido de esta forma tan poco habitual. Quizá lo tumbo la nieve o el viento es su juventud, quizá la distorsión de los troncos es causada por la actividad de la oruga de la mariposa Rhyacionia buoliana. Esta mariposa, en otros países, ha conseguido que bosques enteros de árboles retuerzan sus troncos, haciéndolos crecer de forma singular. Por ejemplo el Bosque de pinos en el Istmo de Curlandia, en la región de Kaliningrado, en Rusia.

El mejor modo de visitar el Pino dormido es realizar el Sendero del Escomite. Es un sendero circular de 12.4 km de largo, de dificultad media.

El recorrido parte desde las estribaciones del Collado del Conde y en su mayor parte discurre por antiguos senderos de herradura que enlazaban Poblados de la Sierra de Filabres (Los Sapos, Los Canos, Las Morcillas, Los Carrascos). El sendero nos lleva desde el Mirador del Escomite por la vertiente este del Barranco de la Olapra hasta descubrir el verdadero corazón de los Filabres.

A grandes rasgos describimos el recorrido de este modo: se inicia en la Balsa de los Carrascos y pasa por la pista forestal, el cortafuegos, llegando al mirador del Escomite (1778 m), donde las vistas del Calar y el Barranco de la Olapra son impresionantes.

Volvemos sobre nuestros pasos para regresar al cortafuegos de la Loma del Escomite y llegamos al Pino dormido, ejemplar singular, en medio del cortafuegos. de apreciar el pino, podremos disfrutar de un paisaje y vistas inmejorables.

Continuamos por el Barranco de la Olapra, que nos conduce entre encinas milenarias, pinos gigantes, fresnos, cerezos, majuelos, saucos y antiguos frutales en flor, al verdadero corazón de los Filabres. En la confluencia  de los barrancos del Negro y las Morcillas nos encontraremos con un magnifico ejemplar de encina milenaria llamada de las Elenas. Recorremos el Barranco de las Morcillas, donde su  arroyo proporciona agua a una abundante vegetación de ribera, y un buen sitio para descansar y comer algo. Desde aquí nos dirigimos, subiendo en zig-zag, a Los Carrascos y vuelta a la balsa, desde donde habíamos partido.

Para los aficionados a la botánica, mencionar que nos encontraremos conejillos (Linaria aeruginea), zapaticos de la virgen, dedalera, espino roquero, majuelo, espino albar, sauco, orejillas del diablo, lino azul, orquídea amarilla y muchas especies más.

 

¡!Buen paseo, amig@s!!

Fuentes:

http://www.enlabuhardilla.com/RutasySenderos/tabid/1030/articleType/ArticleView/articleId/985/Sendero-del-Escomite.aspx

https://hacialosalvaje.wordpress.com/2015/11/25/el-misterio-del-pino-dormido-de-filabres/

MAITE ACOSTA CHITO

AGOSTO 2016

admin 11 noviembre, 2016 Leave A Comment Permalink

EL CAMINO DEL FARGALÍ

FARGALI

Un paseo interesante en otoño es el del camino del Fargalí. Según la Relación de Entidades existentes en el Término Municipal de Serón, aprobado por la Dirección General de Estadística a 31 de diciembre de 1940,  Serón tenía en aquel momento 7.785 habitantes de derecho, de los cuales 2.344 vivían en Serón (pueblo) y el resto distribuidos en 92 barriadas y cortijadas, aglutinadas territorialmente por las siguiente Diputaciones: Diputación de Angosto y Valle, de El Cáliz, de El Cántaro, de Las Casillas, de Fuencaliente, de Huélago, de La Jauca, de Jórvila, de El Rascador y Las Menas y Diputación de El Fargalí.

Según el censo de 1940, la Diputación de Fargalí se componía de tres entidades:

1.Fargalí Alto, con la categoría de Cortijada, tenía 17 viviendas (censadas), 91 habitantes de derecho, y 73 habitantes de hecho.

2.Fargalí Bajo, con la categoría de Barriada, tenía 15 viviendas, 55 habitantes de derecho, y 49 de hecho.

3.El Castellón, con la categoría de Cortijada, tenía 15 viviendas, 55 habitantes de derecho, y 50 de hecho.

Cabe destacar del Fargalí Bajo que era un poblado en el que había escuela y que es el edificio que mejor ha resistido el paso del tiempo. En la actualidad, los poblados de esta Diputación de Serón, como otros muchos en nuestra sierra, se encuentran abandonados hace años.

Como decíamos al principio, recomendamos una pequeña excursión al Fargalí desde Serón pues realizarla desde aquí nos provoca una sensación de sorpresa pues da la impresión de que en muy poco tiempo (apenas dos horas) estás en plena sierra. Accedemos desde La Venta en dirección a Los Collados y nos dirigimos hacia el cerro de enfrente. Desde su cúspide podremos apreciar unas vistas estupendas de La Estación y Los Zoilos. Continuamos la subida por el pinar, que, hay que decirlo para que los paseantes puedan medir sus fuerzas, es bastante pronunciada y nos llevará aproximadamente media hora superarla. El calzado debe ser adecuado pues esta gran cuesta empinada tiene un firme de piedra suelta, por lo que hay que ir con cuidado. En este tramo la senda  es estrecha, por lo que no nos encontraremos con coches pero sí nos podemos encontrar con alguna moto de campo. Al terminar la cuesta se enlaza con el camino de La Jordana. A unos 3 km se coge una pista forestal que sale a la derecha, ya dirección al Fargalí. La vegetación alta en esta zona es de pinar pero encontraremos también sabinas y enebros. De monte bajo encontramos majuelos y, entre otras especies destacables, adelfillas, que se utilizan mucho como aliño de aceitunas. En el poblado se mezclan la vegetación de ribera (chopos, álamos, servales, nogales y encinas) con los frutales que han sobrevivido gracias al riachuelo (cerezos, higueras, manzanos…). Las vistas son magníficas.

Si queremos ir un poco más allá, cuando nos acerquemos al poblado podremos hacerlo por la izquierda, cruzamos el barranco y, rodeando el poblado, llegamos a Los Castellones.

Para aquellas personas que tengan un poco de dificultad recomendamos la opción más cómoda y fácil de ir en coche por el camino que va hacia La Jordana hasta la pista forestal mencionada anteriormente. Desde allí al Fargalí el camino es bastante mÁs accesible.

Gracias a Juanjo y Maribel por recomendarnos y describirnos este bonito paseo.

MAITE ACOSTA CHITO

DICIEMBRE 2015

Foto: Valentín Ocaña Breimer

admin 26 febrero, 2016 Leave A Comment Permalink

EN TIERRAS DE SERÓN SE ENCUENTRA EL MAYOR ÁRBOL DE ANDALUCÍA

encina

Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía han catalogado recientemente una encina milenaria de la Sierra de los Filabres (Almería) como “el mayor árbol” de la comunidad andaluza.

Se trata de una encina de unos 16 metros de circunferencia de base y unos 25 de altura, situada en el valle de La Loma, que discurre paralelo a la carretera local que conduce de Serón al antiguo poblado minero de Las Menas, en la ladera norte de la Sierra de los Filabres.
El director general de Gestión del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, José Guirado, explicó que la catalogación de esta encina se ha realizado dentro de la campaña de campo para elaborar el catálogo de árboles singulares de la provincia de Almería, el último de los ocho elaborados por este departamento, correspondientes a las provincias andaluzas.

Aunque otras especies arbóreas ganan más altura que la encina, este ejemplar es considerado, según los técnicos de la Junta de Andalucía, el de mayor porte y uno de los de mayor antigüedad de todos los catalogados hasta la fecha en la comunidad autónoma.

Esta encina milenaria es uno de los árboles supervivientes del antiguo bosque mediterráneo que cubrió la Sierra de los Filabres, que ha sido talado en varias ocasiones durante la historia y sustituido, a mediados del pasado siglo, por pinares de repoblación intensiva. Se da la circunstancia de que estos pinares intensivos sufren ahora problemas de sequía y decaimiento que no sólo responden a la densidad de esta plantación, que estrangula sus posibilidades de desarrollo, sino al impacto del cambio climático.

Otros ejemplares milenarios.

En las proximidades donde se ubica esta singular encina, conocida como ‘La Peana’ y situada dentro de una finca privada, sobreviven otros ejemplares milenarios de esta especie, como la encina de la ermita de la Loma o la del paraje conocido como Los Sapos. La existencia de estos árboles singulares, cuya catalogación oficial por parte de la Consejería de Medio Ambiente aporta ayudas de la administración a los propietarios de las fincas en los que se ubican, demostraría, según los técnicos de la Junta de Andalucía, la idoneidad y perdurabilidad de las especies autóctonas del monte mediterráneo frente a las repoblaciones intensivas de especies de rápido crecimiento.

 

Fuente: Agencia EFE

Abril 2007

admin 26 febrero, 2016 Leave A Comment Permalink

EL VALLE

EL VALLE

En nuestro empeño por descubrir a los vecinos y visitantes “nuestros rincones” nos paramos a descubrir un pequeño paraíso natural: El Valle, barriada ubicada a 10 km de Serón, a una altitud de 903 m y con 38 habitantes.

Para llegar a El Valle debemos ir en dirección Los Angostos. Pasamos el de Abajo y el de Arriba, donde empezamos a apreciar la densa vegetación que atesora la ribera del río. Siguiendo la carretera pasamos por una “cerrá”, La Cerrada del Angosto, de gran belleza, y al poco llegamos a Los Vergaras y a continuación a El Valle, nuestro destino. Pasa por esta barriada el río de las Herrerías, mayor afluente del río Almanzora junto con el de Bacares. Este río durante el invierno habitualmente lleva bastante agua, aunque a estas alturas del verano y con este calor, va seco. Sin embargo, las riberas de este río son de una grandísima riqueza vegetal. Encontramos frondosos álamos de considerable edad y altura, moreras, almeces… El paseo por el río Herrerías es una verdadera delicia.

El álamo que ilustra este artículo está en la barriada, no en el río, al lado del antiguo molino, lamentablemente ya derruido por el tiempo. Su forma, poco habitual, y su tronco de impresionantes cinco metros de perímetro, lo hacen un espécimen digno de mención.

El Valle en sí tiene grandes historias que contar. En 1845, en el mismo curso del río Herrerías, entre el Angosto de Arriba y El Valle, en las proximidades de la fuente de Los Vergaras y al pie de la Cueva de la Sarna, se descubre nitrato de potasio. Se construye entonces La Fábrica, realizada para la transformación de este mineral y la obtención de “nitro”, muy utilizado como abono o fertilizante en agricultura y también en la fabricación de pólvora y explosivos. Lamentablemente el negocio fue un fracaso, en 1849 cierra esta fábrica.

El Catastro de la Ensenada (1752) indica la existencia en Serón de una fábrica de fundición de hierro, propiedad de la Marquesa de Villena. Esta “ferrería” se conocía como Fabrica de Herrerías, situándose en la antigua cortijada La Herrería, por encima del Valle, a la altura de las canteras y junto al río de Las Herrerías. En ésta fábrica que transformaba el mineral en planchas y láminas de hierro que podían ser trabajadas por los herreros en la fragua, tuvo una gran actividad a finales del siglo XIII. Este tipo de instalaciones se situaban en lugares próximos a los criaderos de hierro, a los montes donde poder extraer madera para obtener carbón vegetal y, de manera determinante, junto a la corriente de un río o fuente para utilizar su fuerza motriz.

También cuenta El Valle con una cantera de yeso y sus hornos. Una vez extraído el yeso, en el horno se hacía un cilindro, pegado a sus paredes, con trozos de piedra de yeso lo suficientemente gruesas. Luego, sobre éste, se iba levantando una bóveda, a base de añadir nuevos fragmentos. En el centro de la cúpula se introducía una piedra troncopiramidal, para su cierre y estabilidad. La carga del combustible del horno, en este caso normalmente leña gruesa, se realizaba por debajo del cuerpo abovedado, en el que se había dejado una puerta de carga. La cocción del yeso tardaba de 6 a 10 horas. Por los bordes del horno salía un humo grueso o espeso, mientras que por la parte central escapaba vaho (vapor de agua) procedente de la deshidratación del yeso. Por el humo se sabía cómo iba el proceso. Tras la cocción venía la molienda. Antiguamente se trillaba el yeso mediante un rulo o rodillo troncocónico, elaborado con piedra, tirado por una o dos bestias. El rodillo llevaba asociado, según su eje, un cuadro de madera, con unas puntas de hierro para remover el yeso en el suelo.

Curiosamente encontramos en el río de El Valle, en muy buen estado, El Malecón, una construcción que se realizó para proteger la fundición de las avenidas de agua, según cuentan los lugareños.

Os recomendamos realizar la ruta VíaVerde – Cortijo E lPino – Bajada El Valle, de 33.5 km, dificultad media, tiempo estimado 7.30 h (os dejo el enlace abajo).

Nuestro agradecimiento a Francisco Rodríguez, vecino de Los Vergaras, por toda la información que nos ofreció, a José Juan Rodríguez, su hijo y gran artesano de la madera, por regalarnos un paseo por el río Las Herrerías; a su madre y a su tía por su gran amabilidad.

Fuentes: Francisco Rodríguez y José Juan Rodríguez

http://turismoseron.es/blog/ferrerias-y-fabricas-de-nitro-en-seron/ http://almeriapedia.wikanda.es/wiki/R%C3%ADo_Almanzora

Ruta de senderismo: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4702560

MAITE ACOSTA CHITO

AGOSTO 2015