Blog Turismo Serón

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Espacio natural, sabor propio

El Ayuntamiento de Serón, premio Progreso de Turismo 2014

Plan Estratégico de Turismo del municipio ha sido seleccionado entre proyectos de toda España

El Ayuntamiento de Serón ha sido premiado en la IX Edición de los Premios Nacionales ‘Progreso’ en el apartado de Turismo por su proyecto ‘Plan Estratégico de Turismo de Serón’, seleccionado como la mejor propuesta nacional de municipios de menos de 50.000 habitantes.

Esta iniciativa ha competido con propuestas de localidades de toda España, resultando en primer lugar seleccionada, luego finalista y finalmente galardonada por La Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía y la Federación Andaluza de Municipios y Provincias en colaboración con la consejería de Gobernación y Justicia.
El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, será el encargado de hacer entrega de estos galardones el próximo día 4 de abril, en la sede de la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de Huelva.

El Plan Estratégico de Turismo de Serón se iniciaba a mediados del año 2011 como eje fundamental de la política económica del equipo de Gobierno para esta legislatura,(implicando a decenas de vecinos del municipio para su desarrollo, de manera que la sociedad seronense se convirtiera en responsable del rumbo turístico del municipio). Así, el Plan Estratégico de Turismo está basado en la Gobernanza (una manera de emprender proyectos de manera consensuada con la realidad social del entorno). Para lograr estos objetivos se conformaba el Consejo General de Participación Ciudadana, formado por 42 personas de la localidad pertenecientes a los sectores turísticos y hostelería, urbanismo, entidades bancarias, salud, sector educativo, asociaciones culturales y de vecinos, sector agroalimentario, asociación de comerciantes, mujeres, mayores, clubes deportivos, comunidades de propietarios, sindicatos, Guardia civil, comunidades de regantes, comités de expertos y concejales de todos los grupos políticos.

El Plan Estratégico cuenta con varias fases de desarrollo, algunas puestas ya en marcha y otras en plena fase de ejecución. Entre las primeras se han realizado: la señalización de las barriadas o la promoción de la marca (con asistencia a ferias de otras comunidades); la creación de nueva imagen turística o la promoción en redes sociales (donde se han obtenido ya los primeros resultados satisfactorios). También se han hecho folletos especiales destinados a los establecimientos turísticos y se han realizado campañas concretas de promoción, como las misiones comerciales en todo el sur del Levante Nacional. Ente las actuaciones ahora en ejecución, se encuentra la subvención para engalanamiento de viviendas particulares en el núcleo principal, la construcción del museo de historia en el castillo, la sensibilización empresarial y escolar o la señalización del casco antiguo, entre otras. Esta iniciativa ha sido financiada con fondo propios (150.000 euros en el presupuesto de 2013 y 130.000 en el de 2014)..
Recordar que esta estrategia surgía de la inquietud de la corporación municipal ante la necesidad de la obtención de empleo, la conservación del patrimonio, la sostenibilidad ambiental y la búsqueda de un modelo económico sostenible para el futuro.
El alcalde de Serón, Juan Antonio Lorenzo, satisfecho con este reconocimiento, afirma que mucho más importante que el premio “que agradecemos de corazón resultará el éxito del propio plan estratégico para el futuro turístico y económico del municipio. Desde hace dos años decidimos que las acciones estratégicas en turismo intervendrían de manera horizontal en todas las políticas llevadas a cabo por el consistorio”.

“Nos sentimos tremendamente orgullosos y , por supuesto agradecidos al haber obtenido por tercera vez un reconocimiento de estas características a nuestra política; lógicamente mérito del trabajo de muchas personas”

El ayuntamiento de Serón recogerá la distinción el próximo día 4 de abril, junto a los ayuntamientos de Málaga, San Sebastián, Vitoia-Gasteiz, Diputaciones de Jaén, Cádiz o Córdoba (en el apartado de entidades de más de 50.000 habitantes y junto a Terque, Gibraleón, Santistebán del Puerto, Pizarra, Alameda, Zubia y Palos de la Frontera (en el apartado de localidades menores de 50.000 habitantes).

Presencia Online de Turismo Serón

El Plan Estratégico de Turismo de Serón lograba sus primeros logros hace unos meses con un incremento de  participantes y seguidores en los eventos promocionados tácticamente a través de las redes sociales; como la Feria del Jamón de julio con más de 130.000 visitas; la cronoescalada de Serón a Menas, que incrementó sus participantes de una media de 70 en anteriores ediciones a más de 100 en la última convocatoria o el rally Baja Andalucía donde se consiguió que más de 10.000 personas lo siguieran.

El 26 de mayo de 2013 veía la luz la propuesta en redes sociales de Turismo Serón con presencia en Facebook, Twitter y Google Plus; iniciativa a la que más tarde se le unirían los perfiles en Issuu, Instagram y Youtube. Los datos facilitados por la empresa Go On de Olula del Río, que trabaja este sector, indica que una media de 35.000 personas de 40 países diferentes  sigue mensualmente estas publicaciones del municipio durante estos seis meses de trabajo. Una media de 1. 200 personas acceden al día a la página ‘Turismo Serón’ en Facebook , mientras que en Twitter vieron las publicaciones más de 60. 000 personas en el mismo período de tiempo.

Entre otras propuestas, se han realizado dos concursos de fotografía en Instagram con gran afluencia de participantes y fotografías presentadas. Estos concursos se basaron en la Feria de Serón y en el Rally Baja Andalucía.

Para el desarrollo turístico de Serón se han creado cuatro plataformas web:

www.turismoseron.es (Portal web con toda la información turística de Serón).

www.viaverdedelhierro.com (Toda la información de la Vía Verde del Hierro de Serón).

www.disfrutaseron.com (Web de promoción de eventos. Hasta el momento se ha promocionado mediante esta web la Feria del Jamón Serrano, la Cronoescalada Serón – Las Menas y el Rally Baja Andalucía Serón).

www.seronplanestrategico.com (Una página web donde se detalla toda la evolución del Plan Estratégico de Turismo de Serón).

Recordar que el consejo General de Participación del Plan Estratégico de Turismo de Serón, seleccionaba de manera consensuada los proyectos más urgentes a los que el ayuntamiento destinará la dotación presupuestaria asignada en el presupuesto 2013 con una inversión de 150.000 euros.

El consejo (formado por más de 40 personas) ha marcado las líneas estratégicas a seguir para trabajar en los proyectos técnicos (muchos de los cuales ya han salido a licitación). Este organismo  ha acordado (entre otras propuestas) subvencionar el engalanamiento y blanqueo de fachadas particulares de los vecinos; actuar con urgencia en todas las ruinas del casco antiguo; invertir recursos en la mejora de la imagen digital y posicionamiento en redes sociales; dotar económicamente las actuaciones destinadas a la señalización del casco antiguo o la promoción de la marca Serón, espacios o empresas a través de misiones comerciales específicas.

Muchas de estas actuaciones ya se han puesto en marcha, como la señalización del casco o la promoción de la marca, con asistencia a ferias de otras comunidades, la creación de nueva imagen turística o la citada  promoción en redes sociales, donde se han obtenido ya los primeros resultados satisfactorios.  También se han hecho folletos especiales destinados a los establecimientos turísticos y se han realizado campañas concretas de promoción como la que se llevaba a cabo en los autobuses de Almería que lucieron en su parte trasera una imagen del pueblo en diferentes rutas y recorridos..

Sobre el Plan Turístico

El Ayuntamiento de Serón ponía en marcha a comienzos de legislatura esta planificación estratégica del sector turístico (Plan Estratégico de Turismo) para dar forma a un ambicioso proyecto de consenso con todo el sector social y económico local (con independencia política), cuyo objetivo se centra en conseguir una nueva oportunidad económica y social para un futuro equilibrado del municipio. Con esta finalidad se constituyó en una primera fase, el Consejo General de Participación (compuesto por 42 personas en representación de los diferentes sectores y asociaciones de la localidad).

En líneas generales, el grupo realizó primero una fase de diagnóstico (con la puesta en común de datos que adelantaban los recursos existentes en el municipio o las carencias y deficiencias de este); después una puesta en común, donde se presentaron las ventajas competitivas y las carencias del pueblo con búsqueda de soluciones para reforzar lo positivo. En otra de las citas, se priorizaba las actuaciones para dotarlas económicamente con la partida asignada en los presupuestos.

La última jornada se orientaba principalmente a presentar estas líneas estratégicas y programas, a dar cuenta de en qué situación se encuentran las actuaciones proyectadas, y a la creación de mesas sectoriales, integradas por los miembros del Consejo General de Participación y representantes del empresariado relacionado con el sector turístico.

Elo Benítez

admin 25 febrero, 2014 Leave A Comment Permalink

LOS PAISAJES DEL AGUA EN LA SIERRA DE LOS FILABRES

El paisaje actual de la Sierra de los Filabres ha sido modelado históricamente por la actividad humana, pues es un espacio ocupado desde tiempos remotos, donde el Valle de Almanzora actúa como un corredor natural desde la costa almeriense a la Hoya de Baza.

Tras la invasión de los árabes y beréberes fueron fundadas muchas poblaciones que se adaptaron a las dificultades del terreno mediante la construcción de complejos sistemas hidráulicos de abastecimiento (aljibes, minas) y de riego (acequias, atanores), conjugados con obras de retención de agua y tierra (balates) para la acumulación de suelo. Esta solución también ha sido utilizada profusamente en secano para acopiar suelo y escorrentías, tanto en laderas como escalonando barranquillos y vaguadas a fin de aprovechar las escorrentías producidas en las laderas inmediatas. En los bancales se perpetúan  almeces, moreras, nogueras, algún castaño, higueras, granados y, en la actualidad, olivos y almendros. En el siglo XV se contaban en Bacares hasta 180.000 morales, con los que  presumían de producir la seda de mejor calidad. Los almeces fueron muy extendidos, al suministrar astiles  y mangos para las herramientas para la industria minera y, sobretodo, en época de grandes construcciones como la del puerto andalusí de Almería.

Actualmente los cursos de agua continuos se sitúan todos en la parte occidental de la vertiente norte: río del Saúco, de Los Santos, Bacares, Sierro, Laroya. Los más caudalosos: Los Santos y Bacares porque cuentan con una gran cuenca de recepción en las mayores altitudes, donde se ven beneficiados de la lenta fusión de la nieve. Antes de los años 80 estuvieron funcionando como ríos aunque con un régimen muy irregular, pero a partir de esa época se hace palpable una disminución de las precipitaciones, lo que provocó que alguno de ellos se quedaran casi secos o secos durante el verano.

Las lluvias y nieves serranas alimentan muchas fuentes. Martinez Ocaña (1975) menciona 15 fuentes antiguas y 22 nuevas. Destacan la del Conde, al pie del Calar del Gallinero,  y la del Layón o La Rosariera,  cuya agua procede de manantiales junto al barranco del Lucero, en la umbría del cerro del Layón. Esta agua han sido utilizadas por el hombre tradicionalmente para regar sus cultivos, en complejos sistemas de bancales y sistemas de riego que datan desde la época árabe. Prueba del uso secular del agua es el gran número de molinos distribuidos por toda la sierra, habiéndose mencionado más de 31 en 1975, algunos aún en uso en esas fechas. Algunos de los molinos más característicos de la Sierra de Filabres se encuentran en la confluencia de los barrancos del Royo, la Mujer del Manto y de la Ricarda, en Castro de Filabres, donde aparecen los restos de 4 molinos, alimentados por una mina de agua y un aljibe. En la solana de las últimas estribaciones de la Sierra de Baza, dónde comienza la Sierra de los Filabres, en el barranco de las Cañadillas, con sus molinos legendarios, su antigua almazara hidráulica y la fuente de los Siete Caños. Dos molinos en Bacares, en la confluencia del Barrancón y el arroyo de Los Frailes, que forman el río Bacares y el barranco de En medio, uno por encima del dique de contención de sus aguas (parado desde principios del siglo XX) y otro por debajo, que trabajaba todavía en la época de los setenta, oculto entre el follaje frondoso de sus riberas. Otro molino en el arroyo de En medio y tres más en el río Bacares. Merece la pena destacar la Noria de Tahal (abandonada) y la Fuente del Marqués. De la cultura del agua de Serón y de sus molinos se habló ampliamente en esta revista en los números 44 (abril de 2011) y 45 (agosto de 2011), respectivamente.

En la actualidad los cultivos de huerta se reducen casi exclusivamente al ruedo de los núcleos rurales, y el paisaje del agua de la Sierra de los Filabres ha desaparecido prácticamente en su totalidad, quedando un conjunto de antiguos bancales y paratas, muchos abandonados y otros cubiertos por cultivos leñosos de muy baja productividad. La falta de mantenimiento hace que los pequeños desmoronamientos se agranden y que se vaya perdiendo el suelo acumulado.

Un aspecto singular de la importancia de los enclaves acuáticos de la Sierra de los Filabres, en particular los de origen antrópico, es la conservación de la fauna. Un trabajo de González Miras et al. (2002) pone en evidencia la importancia de su existencia para la conservación de especies de anfibios.

 

Fuente: Los territorios del agua: Sierra de los Filabres, de Rafael M. Navarro Cerrillo y Carlos Carreras Egaña.

DE LA PATAGONIA A SERÓN

«Aquella noche dormí con un ojo bien abierto, me latía el corazón como cuando pasaba el Sevillano por detrás de mi casa, echando chispas por el puente de hierro. Qué frío, llevaba nevando una semana, y nosotros, los niños, sin poder salir a la puerta de la calle, nuestra madre no quería que estropeásemos las botas que con tanto esfuerzo nos había comprado en la Domena. Allí estaban en el ventanuco, por dentro, no fueran a humedecerse, mi madre me aseguró que los Reyes eran Sabios además de Magos y que bien conocerían que en aquella casita de Los Zoilos vivía el José Carlos que les había pedido una bicicleta roja.

¡Me levanté y allí estaba! Reluciente, un poco pequeña pero bueno, era la primera bici de mi vida y había llegado de Oriente, ¡nada menos! No me importó no poder desayunar un buen roscón de reyes, había sido un mal año, el pedrisco había destrozado los parrales y el seguro había pagado una miseria. Admiré mi regalo hasta que se secó el barro y mi madre me dejó salir, y cruzar el cauce del Almazora, y subir la cuesta de la panadería, y hasta llegar con gran esfuerzo a todo lo alto del pueblo, al castillo. Allí me reuní con el Ramón, el del Tío-tijeras, el hijo del guarnicionero que me arregla los avíos, soy tratante de bestias.

Y con mi amigo me tiré por la Cuesta de los Muertos, donde don Juan de Austria les cortó el gaznate a los moriscos de Serón. Cuando dimos el grito de salida, salí escopeteao por delante del Ramón, tan feliz porque iba a ganar la carrera hasta que, al pasar el bazar, se me fastidiaron los frenos y nada, corrí cuesta abajo a grito pelao, hasta que casi atropello a una vieja que iba con un canasto enorme, y a un perro que se cruzó en mi camino, y a una niña que se despistó de su madre, ¡ahí fue cuando me estrellé! Terminé con un brazo en cabestrillo, la bici me duró dos días pero aquella había sido… ¡la Navidad más feliz de mi vida!».

José Carlos introduce su relato en un sobre, lo cierra con un lengüetazo y lo guarda bajo el misal que heredó de su madre. Poca cosa le dejó la pobre mujer al morir, todo se lo llevó la larga enfermedad del Parralero, hasta el cortijillo de Los Zoilos. Por eso José Carlos vive de alquiler, no puede hacerse con una casa, ni siquiera a cómodos plazos.

El negocio de la trata va de mal en peor, ¡con lo que le chiflan los burros, mulos y caballos! Ya nadie los necesita para las labores del campo, ni siquiera como vehículos de carga o locomoción. Pero como entiende de ordenadores, trabaja por las tardes en la oficina de un almacén de jamones, y allí lleva quince años.

José Carlos, que hace pinitos literarios, aspira a conseguir un premio. La revista Al Cantillo organiza un concurso de cuentos de Navidad con un galardón de 3.000 euros. El futuro escritor sueña con hacer un viajito, su tío abuelo emigró a la Argentina y José Carlos siente curiosidad por conocer tan lejana tierra, y quizás encontrar algún pariente.

El lema del concurso es «La Navidad más feliz de mi vida», y José Carlos lleva escritas tres versiones de La bicicleta roja. «Hay que ser realista», piensa, «ninguna felicidad dura más que mi loca carrera por la Cuesta de los Muertos, antes del despanzurre final». La vida le ha sonreído poco, está en débito con el ciclista.

José Carlos no es guapo pero tampoco un adefesio, normalito, le faltan unos brochazos de estilo y modernidad. No es unas catañuelas, aunque lejos está de ser un muermo, como su amigo Ramón, que dedica el tiempo libre a bordar un manto a la Virgen de los Dolores.

No, no es muy sociable José Carlos, aunque tiene amigos músicos. Es el primer corneta de la banda El Castillo. Y también sabe disfrutar de la compañía de Carmelo, su cerdito negro. Lo compró en el mercado de Baza porque, para José Carlos, el rito de la matanza es el momento estelar que espera impaciente durante todo el año. Le fascina preparar morcillas, chicharrones, chorizos, longanizas, blanquillos…. Le enseñó su madre, que tenía buena mano para aromatizar las magras. Por algo se la rifaban a Encarna, la del Parralero, las carnicerías de todo el valle del Almanzora.

Pero resulta que el marranillo que le vendieron no es negro porque descienda de sus primos de Jabugo, sino porque es vietnamita, o sea un cerdo doméstico, así que a ver quién es el guapo que le mete el cuchillo en la yugular a un animalito tan cariñoso, y que encima se llama Carmelo, como la abuela del corneta. «Allá con mi madre andará la abuelita Carmen, atiborrando a la mismísima corte celestial con sus excelentes embutidos», se dice José Carlos al recordar a sus mujeres. No ha tenido otras en sus cincuenta años de vida. Es muy retraído para asuntos de sexo.

Carmelo es como un perrillo faldero; se porta fenomenal, es limpio y cuidadoso, nunca excrementa en la casa. Su único defecto: que se marea en el coche,  y eso retiene a José Carlos en el pueblo, ¡con lo que le gustaría viajar!

Los sábados bien temprano, José Carlos saca a su cerdito de paseo calle Bacares abajo, por donde la ermita, hasta llegar a un prado del río Bolonor, que baja de Las Menas, el antiguo poblado minero. Y en una charca retoza Carmelo hasta que su amo decide que se ha terminado por hoy el alegre asueto. José Carlos cuida a su mascota con mimo, lo tiene hecho un sol. Carmelo, agradecido, se arrima a sus piernas como un gato y le gruñe dulcemente.

Gruñe Carmelo desesperado una tarde oscura de invierno, ya cerca de la Navidad. Nieva, de pronto un aldabonazo, y José Carlos le abre el portón a una mujer madura que se parece a la Paris Hilton pero con unos añitos más. Delgada, alta, pantalones de satén dorado, un abrigo de piel falsa de zorro, gorro alto y de pico, parece el paje despistado del rey Gaspar. A punto está José Carlos de advertirle que se ha equivocado de fecha; es la noche de las hogueras de Santa Lucía y se oye cantar a los niños:

Hacho, reahacho

fuma tabaco,

no fumes más

que te vas a emborrachar.

—¿Viene por maderos y muebles viejos para las fogatas y los hachos?

—¡Qué fogatas ni que ocho cuartos! ¿Vos sos José Carlos Domínguez? —le pregunta la interfecta, contrariada por el frío.

—Perdone, creí que iba de fiesta. Y sí, soy yo. ¿Con quién tengo el gusto de hablar? Pero pase pase, mujer, que se hiela…

La señora sigue a su amable anfitrión por un pasillo congelado como frigo hasta llegar a una sala, iluminada por una lamparita y el resplandor de la lumbre de una enorme chimenea. José Carlos ha separado unas ascuas, y sobre la trébede reposa una sartén de hierro con castañas a medio asar. Le ofrece a la señora su desvencijado silloncito de orejas y un café, y ya instalada la visita, escucha con atención.

—Me llamo Amanda Domínguez, como vos. Debemos de ser parientes, no sé, quizás nuestros tatarabuelos fueron hermanos. Vengo de Bariloche —se presenta la aparecida con acento cantarín.

—¿Bariloche? ¿Por dónde queda eso, si no es mucho preguntar?

—En la Patagonia argentina.

—¡Dios mío, con las ganas que tengo de viajar a la Patagonia! Qué curioso, somos primos lejanos.

—Y tanto, bien lejanos, como vos decís.

—¡Si vives en el hemisferio austral, cerquita del Círculo Polar Ártico! —le suelta José Carlos, que fue un empollón en geografía.

—Usted lo ha dicho…

—Por favor, Amanda, somos familia, sin formalismos, hablémonos de tú.

—Esto… lo intentaré, ché, pero es que el tuteo no se estila por allá. Por cierto, vos vivís en mi casa.

—¡Jesús, y ahora me hablas de usía! A ver, poco a poco, que no me entero. ¿Que yo vivo en tu casa? Esta casa fue propiedad de Antonio Lucas, que murió hace tres meses —le dice sorprendido.

—Justo, no solo me llamo Amanda Domínguez sino también de la Torre y Lucas. Antonio fue pariente, bien lejano, como vos. Yo nada sabía de él, salvo lo que me contó mi abuelo, que tenía un tío en un pueblito andaluz. Mirá, hace un mes me llegó notificación del notario de Purchena. Mi pariente me ha dejado en herencia una finquita y una vivienda. Vuestra casa, por lo que veo.

—¡Ah! Entonces eres ahora mi patrona. Podemos firmar un nuevo contrato… —le dice José Carlos, tan feliz.

—No, no es ese mi plan. Quiero venderla. Si a vos te interesa comprarla… —le contesta Amanda muy seria, mientras se estira el cuello del jersey de angora y pone, muy afectada, los ojos en blanco.

—Imposible con esta puñetera crisis, claro que si me concedes unos plazos… —le sugiere el primo, esperanzado.

—Lo siento, José Carlos, necesito el dinero para hacer un largo viaje y conocer el mundo. Ya no soy una chiquilla y no tengo familia a la que dejarle esta herencia.

Y siguen dándole vueltas al futuro de la casa hasta que llega la hora de cenar. José Carlos coloca las castañas en un lebrillo, prepara unas patatas a lo pobre, estrella en lo alto huevos de sus gallinas, saca una hogaza de pan. ¡Y deliciosos embutidos! El ágape deja turulata a la argentina.

Amanda señala a Carmelo, que dormita junto al fuego, y con cara de asco le pregunta a su anfitrión cuándo le llegará la hora de terminar en la mesa. José Carlos se enfada pero no lo expresa, no es cosa de cabrearse de entrada con su recién descubierta prima. Más le vale tener buen rollo con ella para intentar un acuerdo y no quedarse en la calle. Luchará por su vivienda. La ha cuidado, la ha reformado, la tiene hermosa con esa balconada que le abrió para contemplar el pueblo. Y ajardinó el corralón con palmeras, jazmines y rosas.

Ahíta de chacinas y relajada al fin gracias al Didacus de Serón y al granate de Jumilla, la argentina le cuenta que es esteticista con negocio propio en una bella ciudad de montaña.

—Me va bárbaro con mi salón de belleza. Allá somos muy femeninas, nos encanta maquillarnos.

—Ya lo veo, ya lo veo, prima…

José Carlos parece anonadado ante una mujer tan exótica, con ese estilismo perfecto, sus botas de tacón de aguja y tan buenísima ropa.

Ella se despide, le duele mucho la cabeza y está derrengada por el larguísimo viaje. Se aloja en el hostal Cuadrado. Le alarga a su pariente una tarjetita florida con su teléfono y señas.

—Che, primo, necesito la casa en dos meses…¿Sabés? ¡Sos lindo! Y te agradezco la cena…¡Estaba riquísima! Seguimos en contacto. ¡Chao! Mañana me voy a Bariloche.

José Carlos, deprimido, esa noche no duerme del sofoco. «Vaya con la jodida argentina, aunque la entiendo, para qué mantener una propiedad allende el Atlántico sin tener a quien testarla… Me buscaré otra vivienda, qué remedio, me temo que más vieja y más cara. ¡Con lo bien que vivimos en esta casa, Carmelo!». Se duerme al fin al amanecer, y llega tarde al trabajo.

—Cerca de aquí alquilan un apartamento adosado con jardincillo y todo, para el vietnamita. ¡Que no se hunde el mundo, Domínguez! ¡Arriba ese ánimo! —le reconforta el jefe.

—Pero es que me gusta vivir en la Arquilla, por mi ventanal veo amanecer sobre el pueblo nevado, los montes de los Filabres y el valle del Almanzora…

—Por las ánimas benditas, tienes que cambiar de aire, moverte, aunque solo sea para bajar la Cuesta de los Fiambres… —le dice en broma su jefe.

—Es tan bonico el cuartillo de la matanza, y el corral aledaño; barrunto un cambio, a peor, de nuestra vida… —le responde mustio el corneta.

Es la hora del almuerzo y José Carlos se acerca al Cuadrado para ofrecer un trato a su prima: todos sus ahorros, de entrada; y el resto, en cinco años.

Nada más llegar al hostalito se topa con una ambulancia que sale para Almería a toda velocidad. En ella va Amanda, derechita a la Bola Azul, ha sufrido un derramen cerebral.

«Pobre prima, ahora que iba a realizar su viaje soñado. Pues mira que si es al otro mundo…», elucubra apesadumbrado el corneta.

José Carlos pide unos días de vacaciones, coge su cochecillo y aparece en el hospital, no puede permitir que su prima Amanda muera sola, si llegara el triste caso. Se presenta como familiar lejano y dejan que la acompañe. Tres noches se tira en vela maldurmiendo en un duro sillón de escay. Hasta que la enferma recobra la consciencia lentamente.

Cuando Amanda se recupera, vuelve José Carlos presuroso a Serón, convencido de que Carmelo ya lo añora. «Tendrá a los vecinos bien contentos con sus gruñidos», ese fue el último pensamiento alegre sobre su amado cerdo.

Pero no, Carmelo no ha dado ninguna guerra. Al día siguiente de la partida de su amo, ha desaparecido del patio de la vecina tutora. El dolor de José Carlos cuando se entera de la fuga de su amigo no encuentra consuelo. Por mucho que los músicos de la banda le ayudan a buscar a Carmelito, no hallan ni rastro del chino, que es como en Serón se les llama a los gorrinos.

—Mala época para perder un chino, amigo, con tantas matanzas… ¡Y la crisis! —se recochinea su jefe.

A José Carlos se le hace cuesta arriba la vida sin su Carmelo. Menos mal que recibe una larga carta de Amanda: Bariloche está hermosa entre sus altas montañas y disfruta de una dulce primavera. Al despedirse le llama «mi Ángel de la Guarda». El notición es que le comunica, melosa, que ha cambiado de idea, que se puede quedar en la casa por el mismo alquiler. Empieza así una relación de amor en la distancia.

José Carlos envía la cuarta versión de La bicicleta roja al concurso de la revista Al Cantillo. En un sobre lacrado que, en realidad, ahora contiene los recuerdos de la Navidad más feliz de su infancia. Porque la más feliz de su vida ha pasado a ser la que relata en este cuento, con una reina, no sabe si sabia ni maga, que no vino de Oriente sino directamente de la Patagonia argentina.

Es el día de Navidad, y el fallo está a punto de conocerse.

La noticia le llega a través del Facebook. A José Carlos no le hace tanta ilusión haber ganado el concurso como los 3.000 euros del primer premio, justo el dinero que necesita para volar a Bariloche y reencontrarse con su novia. Y conocer, de paso, la Argentina.

Amanda, feliz con el corneta, con el chino vietnamita adoptado y las chacinas de su nueva tierra, cierra el salón de belleza, se despide de la Patagonia con un sonoro «Chao» y vuelve a su recién heredada casa de Serón, allá por los montes de los Filabres, y el valle del Almanzora.

CARMEN DE LA ROSA

admin 23 diciembre, 2013 Leave A Comment Permalink

LOS HACHOS Y LA FESTIVIDAD DE SANTA LUCÍA

La festividad de Santa Lucía se celebra el 13 de Diciembre y proviene de una fiesta pagana, la del solsticio de invierno, por lo tanto el día más corto del año, pero en la edad media es retrasada y por esta razón en la actualidad la celebramos en esta fecha.

Santa Lucía nace en Siracusa (Sicilia) y se atribuye como patrona de los ciegos, representándose con una bandeja y dos ojos encima de ella.

La fiesta de Santa Lucía tiene mucho arraigo en Serón y se celebra el día 13 independientemente del día de la semana que sea.

Unas semanas antes de su celebración, los niños del pueblo buscan ramas, muebles viejos… y todo lo sea susceptible de ser quemado y lo amontonan en los lugares donde se les va a pegar fuego.

¡Importante! alguien debe de vigilar, pues unos “se quitan” la leña a otros y si esto no se hace la fiesta carece de gracia.

La quema de la iluminaría se realiza cuando todos los vecinos se han reunido en torno a ella. Para animar el ayuntamiento entrega a cada lumbre inscrita, vino, pan, embutidos, refrescos, caramelos para los niños…

La fiesta comienza y son imprescindibles los hachos, que son movidos por los niños en círculo y que va a acompañado de una cancioncilla:

“Hacho, reahacho

fuma tabaco

no fumes más

que te vas a emborrachar”

Para que la tradición de los hachos no se pierda, la Asociación de Mayores y la Asociación de Padres y Madres de Serón se fue al campo, concretamente al polvorín, a recoger el esparto para posteriormente realizar los hachos.

Parece fácil hacer un hacho, pero no es así, los mayores nos enseñaron su arte y se lo agradecemos, pues sin su sabiduría y su paciencia con todos nosotros no hubiésemos sido capaces de realizarlos, pero por si alguien quiere practicar y tenerlo hecho para la próxima Santa Lucía voy a tratar de describir como se realizan:

 

1.- Buscar un buen atochar.

2.- Ponerse guantes, pues el esparto pincha y tiene mucha fuerza, no es fácil de arrancar.

3.- Coger reviejos (es la parte seca del esparto que se encuentra debajo de la mata).

4.- Coger esparto verde (tirar con mucha fuerza, se agarra muy bien y los mayores lo cogen ayudados por un pequeño palo donde enroscan el esparto y tiran).

5.- Hacer el hacho:

  • Juntar todos los reviejos y atarlos con el esparto verde.
  • Realizar una trenza para sujetar el hacho y poder volarlo.

6.- Ponerse ropa vieja, por si se te quema (será lo más probable).

7.- Irse a la Santa Lucia de tu barrio.

8.- Encender el hacho.

9.- Darle vueltas y cantar. (¡Ojo¡ mirar donde te pones pues siempre se suele quemar a alguien, no se si intencionadamente o sin querer).

MARIBEL GARCÍA SÁNCHEZ

admin 12 diciembre, 2013 Leave A Comment Permalink