Blog Turismo Serón

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Espacio natural, sabor propio

EL POLVORÍN DE SERÓN

Llegué al polvorín al atardecer. Después de pasar la vivienda del  polvorinero (persona encargada de la custodia del polvorín)  me dirigí a las casetas de almacenamiento de la pólvora. Como era de esperar, su estado de deterioro ha aumentado a gran velocidad. Cuando mi abuelo bajaba desde Los Geas hasta Los Donatos, atravesaba una vereda cercana al polvorín y, con un toque de timbre de su bicicleta, saludaba a unas niñas que jugaban alrededor de la casa.

Mirando hacia la puerta descolgada y semiabierta  de la caseta de la izquierda, me viene a la memoria el eco de esas niñas con sus risas y sus miedos, el ir y venir de camiones con explosivos y los gritos desesperados de aquellos inocentes que fueron  asesinados y enterrados en las proximidades. Un ruido estrepitoso de pájaros que anidan en la caseta de la derecha me devuelve  al presente.

Después de ver la situación actual del polvorín, no me resisto a contaros algunos aspectos sobre su actividad.  Actividad que estuvo unida, durante más de 70 años, a la explotación de la minas de hierro de Las Menas.

 

Fue a comienzos del siglo XX, cuando la Unión Española de Explosivos (UEE) compra una pequeña parcela, cerca de la actual fábrica de yeso, por un precio aproximado de 300 pesetas (1.80 €), donde construye la vivienda para el guarda y dos  casetas, una para almacenar los explosivos y otra para almacenar los detonantes. El polvorín estaba a cargo de una persona autorizada por la UEE que custodiaba las llaves y llevaba un Libro de Existencias, donde anotaba la recepción, entrega y devolución de los explosivos.

Las sustancias explosivas almacenadas eran, fundamentalmente: dinamita, cordones detonantes, detonadores tipo fulminante y pólvora negra.

Las puertas de acceso  al polvorín las abría el funcionario de la UEE, vía un sistema de seguridad formado por  llaves especiales. El control del almacenamiento y transporte a los lugares de consumo era ejercido siempre por la Guardia Civil.

La ventilación debía cuidarse al máximo. Si el aire no circula libremente en todo el polvorín, la atmósfera puede calentarse y humedecerse. Si estas condiciones de temperatura se prolongan por un tiempo considerable,  causará deterioro en los explosivos y detonadores y puede producir accidentes.

Con el cierre de las minas, en el año 1968, la UEE deja de llevar el control del polvorín, aunque éste sigue siendo utilizado como almacén, a nivel particular, para vender explosivos a Macael y a la fábrica de yeso de El Valle.

 

El Polvorín de Serón está unido, lamentablemente, a otros sucesos ocurridos en agosto y septiembre de 1936. Se sabe que la provincia de Almería se mantuvo fiel a la República durante toda la Guerra. Sin embargo, los primeros días y meses fueron de una dura represión por parte de comités milicianos (en muchos casos incontrolados) tratando de mantener el orden constitucional. Mi abuelo me contaba cómo una mañana llegan alrededor de veinte guardias civiles, al mando de un teniente, con el objetivo de controlar los explosivos y hacerse fuertes en caso de necesidad. Al final del día recibieron órdenes de volver a sus cuarteles, llevándose los detonadores y  enterrándolos en las proximidades de Tíjola. Al día siguiente, milicianos de Baza y Serón (algunos muy jóvenes) se hacen con el control del polvorín, consiguiendo localizar los detonadores.

Enfrente del Polvorín, al otro lado de la carretera, fue donde ocurrieron los desagradables sucesos. El 30 de agosto de 1936, matan a siete vecinos de Caniles y al párroco de Santiago de Guadix en las cercanías del polvorín. Para enterrarlos, los milicianos se acercan al polvorín y le exigen al guarda que les proporcione algunos picos, palas y espuertas. También es asesinado y enterrado en el mismo lugar, el párroco de Serón, D. Antonio Martínez López, el 29 de septiembre.

Al terminar la guerra, desentierran al párroco encontrando su cuerpo incorrupto, sólo con algunos picazos. También son desenterrados los vecinos de Caniles, comprando sus familiares el trozo de tierra donde habían reposado sus cuerpos. Para el polvorinero, el final de la guerra le supuso ser detenido y encerrado cerca de cuatro meses. Su delito, colaboración con los asesinos al dejarles aquellas herramientas. Triste realidad de  una España que no merece este pasado.

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

AGOSTO 2009

LOS PROTECTORES

Protectores de los labradores y ganaderos de Serón

Con el reparto de tierras realizado en Serón hacia 1572, llegan  varios contingentes de labradores que conocedores de las penurias del campo, junto con las incertidumbres de la naturaleza, eligen a San Marcos como su “Señor” y protector de las cosechas. En pago a su protección, el gremio de los labradores decide construirle una ermita para celebrarle, en su día, una fiesta de misa y procesión. Para ello, reservan un bancal en el pago del Olivar, en las proximidades del camino real hacia Tíjola. Desde ese momento, el paraje se identifica con San Marcos y empieza así a ser referenciado: “…camino de San Marcos”, “calle pública que sale de la villa y va a San Marcos”, “cañada de San Marcos”…

En 1606 ya se pensaba en hacerle la ermita pues en documentos testamentarios, aparecen donaciones para la obra del “Señor” San Marcos y para la celebración de su fiesta  en la ermita de la Virgen de los Remedios. La construcción se prolongó, pese al esfuerzo del vecindario, pues en 1619 la cofradía de San Marcos continuaba recibiendo donaciones para la “obra”. Con la llegada a la vicaría de Serón del doctor Thomas Marín de Arriola, hecho que se produce hacia 1621-22, la construcción de la ermita toma un nuevo impulso y en 1626 ya estaba construida. Ello se deduce del documento[1] de venta ante el escribano público de Serón por el que  “Juan de la Eras compra un bancal de suerte que está en la huerta de esta villa debajo de la ermita del Señor San Marcos, con cinco nogueras y dos morales…”

 

La ermita de la Virgen de la Cabeza

Otro gremio importante a principios del siglo XVII fue el de los ganaderos, que en  1618 ya había constituido su  cofradía, la de la Virgen de la Cabeza. Su fundador fue Pedro Baillo, hijo de Pedro Baillo el viejo y yerno de Sebastian de Vico (apellido que aún hoy da nombre al paraje conocido como “llano Vico”, en las cercanías del Polvorín) .

La ermita de Nuestra Señora de la Cabeza tuvo que construirse hacia 1625. Así se deduce de la Fundación de Memoria[2], por devoción a la Virgen de la Cabeza, que realiza Francisco Ramos ante el escribano público de Serón el dos de febrero de 1626, estando presente  el vicario de Serón, Thomas Marín de Arriola. En ella se indica que:

Por la devoción que los vecinos de Serón han tenido y tienen, principalmente los ganaderos, a Nuestra Señora de la Cabeza, le han fundado su cofradía y edificado los dichos ganaderos una ermita en el pinar del Chanco donde se ha de traer y poner la imagen de Nuestra Señora de la Cabeza.”

Más adelante, se dice: “Estoy haciendo vida de ermitaño en la dicha ermita y para que haya más devoción y se celebre su fiesta en cada año que es el último domingo de abril, fundo la memoria con la condición de hacer una procesión alrededor de la ermita llevando a la imagen de Nuestra Señora en ella y decir una misa cantada en la ermita con sus vestuarios de diáconos”.

La Memoria impone también que el mayordomo de la cofradía y ermita ha de ser ganadero, por ser ellos los fundadores. Para constituir la Memoria y pagar la celebración de la fiesta a los beneficiados de Serón, Francisco Ramos entregó 42 ducados a Pedro López Serrano, mayordomo de la limosna de la ermita de la Virgen de la Cabeza.

En la construcción de la ermita intervino Pedro González Portugués, maestro de albañilería y Domingo de Campos, cofrade de la Virgen de la Cabeza. Esto se deduce de la lectura del testamento[3]  de Pedro López Serrano, realizado en el año 1629. Pedro López Serrano estaba casado con Isabel de Membrive, hija de Juan de Membrive.

“Debo a Pedro González Portugués por la obra de la ermita once días de trabajo a razón de un ducado al día, se pague de la limosna. De la cofradía se pague a Domingo de Campos,  para que acabe la obra conforme a contrato”.

Era tal la devoción a la Virgen de la Cabeza que el 28 de abril de 1630 se celebró un asiento[4] de las cofradías de la ermita de la Virgen de la Cabeza con Bacares y Bayarque y capitularon en relación a su fiesta y sobre sacar la imagen y recorrido por Serón, Bacares y Bayarque.

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

AGOSTO 2015


[1] AHPA, Pr. 4140, f. 137.

[2] AHPA, Pr. 4140, fs. 49.

[3] AHPA. Pr. 4143

[4] AHPA, Pr. 4144, fs. 137-138.

LA CUESTA “BAILLO”

Un apellido de herreros y ganaderos en el Serón del siglo XVII

Con el reparto de tierras y casas llevado a cabo en 1572,  Serón se repuebla con nuevos pobladores cristianos. De la provincia de Toledo llegan los hermanos Pedro y Juan Baillo, herreros de profesión. Pedro montó una fragua que pronto sería un referente en documentos públicos. En  el documento de venta[1] de 1615 se indica que:

Juan de Bernardino vende a Bartolomé Baillo un cuerpo de casa de morada, encima de la fragua de Pedro Baillo, herrero, padre del comprador que el tal Bernardino lo compró de su hermano Juan Baillo.  La fragua abajo, arriba linda con Juan de Membrive  y con la calle Real que baja de la iglesia”  (se refiere a la ermita).

La fragua estaría en la actual calle Real, a la altura de los números 116-118 donde se inicia la cuesta que sube a la ermita. 

Al mismo tiempo, Pedro y Juan empezarían a tener ganado, vendiendo ganado vacuno a marchantes de Cazorla y Úbeda (Jaén). La familia  empieza a multiplicarse y en la primera mitad del siglo XVII habían conseguido un gran reconocimiento social como herreros y ganaderos, estando muy implicados  en la vida de Serón.  Así, por ejemplo, en 1605, Juan era oficial del concejo de Serón y junto a Xil Pablo (propietario de los dos molinos harineros más productivos de la ribera del Bolonor), comprarían nuevas pesas para la Carnicería, tratando de evitar la “sisa” en la carne[2].  En 1635, Juan Baillo era uno de los sesenta y dos hermanos que componían la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen[3].

Pedro Baillo

Se casa en Serón con María de Córdoba, hija de una familia de ganaderos llegados también con la repoblación. Tienen cuatro hijos: Pedro, Juan, Bartolomé y María Baillo de Cordoba. Pedro  se casó en segundas con María Manzano, aportando esta una hija de su matrimonio anterior, Catalina Pérez. De la unión nace Alonso Baillo Manzano.

Al fallecer Pedro Baillo el viejo, la fragua pasa a los hijos mayores, Pedro y Juan, aunque es Juan, casado con Leonor de Vico (hija de Sebastián de Vico), el que se dedica más al negocio del ganado. Pedro Baillo de Córdoba se casó con su hermanastra Catalina Pérez y tenía una casa cerca de la ermita de la Virgen de los Remedios. La hija de estos, Catalina Baillo Pérez se casa con Alonso de Membrive, teniendo casa en la plaza mayor (plaza de Enmedio). La familia Baillo se va extendiendo y es tanto el prestigio e influencia que tienen que tanto Pedro como Juan y Bartolomé aparecen como albaceas en distintos testamentos.

Juan Baillo

Se casa con María de Ramos y tienen cuatro hijos: Juan, Francisco, Mariana y María Baillo Ramos.  Juan se instala en Baza y Francisco vive en Serón, pasando, en 1635, a heredar el “hacha[4] de  Nuestra Señora del Carmen que poseía su padre. Mariana se casa con Francisco López Valero teniendo un hijo, Francisco López Baillo, que pronto quedaría huérfano, pasando al cuidado de sus abuelos y de su tía María que no tendría hijos.  Para que el nieto pueda alcanzar el grado sacerdotal, Juan Baillo y Maria Ramos fundan una Capellanía[5] .

La cuesta “Baillo”

A principios del siglo XIX aún vivía en Serón un descendiente de Pedro y Juan Baillo: José Miguel Pérez Baillo. El apellido ha perdurado hasta nuestros días al dar nombre  a una de las múltiples “cuestas” que posee Serón:  La cuesta Baillo.

En 1663 ya aparece referenciada como “cuesta Baillo[6]:

Casa que está en la calle y cuesta que llaman de Baillo, casa que era de Cristobal de Quesada, calle Real que baja desde la dicha cuesta de Baillo a la



[1] AHPA, Pr. 4132

[2] AHPA, Pr. 4123

[3] AHPA, Pr. 4149, fs. 32-33v

[4] Nombramiento de hermano de la Hermandad

[5] AHPA, Pr. 4143

[6] AHPA, Pr. 4193

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

AGOSTO 2015

EL POZO DE LA NIEVE

Un paraje que sirvió de nevera para Serón y sus alrededores

Los pozos de la nieve fueron construcciones para la conservación de la nieve y el hielo, productos que llegaron a ser bienes de primera necesidad para la población en cuanto a la conservación de alimentos y fines terapéuticos. Hoy día son el recuerdo de una actividad preindustrial que desaparecería hacía finales del siglo XIX.  Serón, por su climatología y carácter emprendedor de sus gentes, contó con un pozo de la nieve hasta el último tercio del siglo XIX. Construido por el Consejo de la villa, tenemos noticias de su actividad mediante el documento notarial[1]  fechado el 4 de abril de 1726 en Serón que recoge la obligación de “Phelipe del Castillo, arrendatario del pozo y vecino de Serón, de servir 600 arrobas de hielo durante el mes de agosto a Joseph Duarte, vecino de la ciudad de Vera,  por un importe de 750 reales”. Ubicado entre Jórvila y el Layón, el paraje se conoce, desde entonces, como Pozo de la Nieve.

Sirvan estas notas para recordar el uso y la manera de trabajar en este tipo de actividad, aportando, al mismo tiempo, algunos documentos que dejan constancia de su explotación.

El comercio del frio generaba varios puestos de trabajo, aunque fuese durante unos meses. Los trabajadores en el pozo eran contratados por el arrendatario y su labor consistía en la preparación previa del pozo, llevar a cabo el proceso de almacenaje aprovechando las nevadas y finalmente,  sacar el hielo. Al llegar el verano las capas de hielo se partían en trozos y, durante la noche, envuelto en paja se trasladaba a los puntos de venta.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         Preparado y llenado del pozo

A unos 50 centímetros de altura, sobre una base de troncos,  se preparaba un entramado de maderas planas, separadas entre sí unos 10 centímetros con la finalidad de que el agua filtrara por debajo y saliera por el desagüe. Sobre estas tablas se colocaba una capa de ramillas y otra de paja para dejar la base plana.

En la proximidad del pozo había un estanque o pileta, de poca profundidad, que se llenaba de agua al atardecer para que se congelara durante la noche. Al amanecer, este hielo se trasladaba al interior del pozo, formando una capa uniforme, apelmazándolo con pilones de madera. Cuando esta capa tenía un grosor entre 15 y 20 centímetros, se cubría con paja y se repetía la misma operación hasta el llenado del pozo. Finalmente, era fundamental aislar el interior del pozo, cerrando todas sus aberturas para evitar la pérdida de producto.

Teniendo en cuenta que la densidad del hielo es aproximadamente de 0.917 gr/cm3 y que el volumen, también aproximado, del pozo de Serón es de 30m3,  podemos decir que tendría una capacidad para poder albergar entre 2300 y 2500 arrobas de hielo.

Subasta del Pozo de la Nieve de Serón

En el Archivo Provincial de Almería (AHPA)  he encontrado  algunos documentos de los siglos XVIII y XIX  relativos al arrendamiento del pozo.

Uno de ellos recoge que el mejor postor[2]  para el año 1800 del abasto de la nieve, carne, vino y aceite fue Joseph Martínez Espín siendo su fiador, Thomas León. El remate final se cerró en la cantidad de 1340 reales de vellón, 300 en el pozo de la nieve y 1040 en el resto.

Otro, corresponde al Edicto de Subasta para cubrir, durante el año 1801,  el abasto y puesto públicos en Serón. Firmado por Francisco Herrerías, escribano público de Serón,  el anuncio dice:

Se sacan a Pública subasta el Abasto de Carne, Aceite y Jabón, puestos Públicos: Pozo de la Nieve, oficio de almotacén, Horno de pan cocer,  Renta de Aguardiente, tierra de Eliar y Alcabala, con las condiciones que se publicarán en los Estrados. Quién quisiere hacer postura a cualesquiera de ellos, concurrirán a la Plaza de la Lonja el día siete del corriente mes a las once de su mañana. Y para que llegue a noticia de todos se fija el presente en Serón y diciembre, 5 de 1800. Rúbrica de Francisco Herrerías”

El  Archivo Municipal de Serón guarda un expediente de subasta del pozo para el año 1846.  El primer edicto de subasta se publica el 2 de septiembre de 1845. La pública subasta se lleva a cabo  en la sala capitular del Ayuntamiento el 28 de septiembre, entre las 10 y 12 de la mañana, pero no hay licitadores.  Después de dos convocatorias más, una el 20 de octubre y la otra el 30 de noviembre, el expediente se cierra sin encontrar postor. Ya se empezaba a vislumbrar la no rentabilidad  y, por tanto, la gran dificultad para encontrar personas que pudieran encargarse de este abasto

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

MARZO, 2015

50 ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS

BULA PONTIFICIA DE CONCESIÓN DE LA CORONACIÓN

PAULO PAPA VI

PARA FUTURA MEMORIA

Que la Augusísima Reina del Cielo, Mediadora ante Dios de todas las gracias, Consoladora misericordiosísima de los desterrados hijos de Eva, es amada con mayor afecto y cada día honrada con mayor veneración en todo el orbe católico nos es conocido y es para todos motivo de no pequeño consuelo. Así sucede en Serón, de la Diócesis de Almería, en cuya iglesia parroquial se venera devotamente la sagrada imagen de la Bienaventurada Virgen de <<los Remedios>>. La cual, en verdad, ya desde antiguo, excitó y continúa excitando hacia sí tanta devoción, que no sólo acuden a su altar para rezar los feligreses de la mencionada parroquia, sino también innumerables devotos de las parroquias limítrofes. Para premiar dignamente tan grande piedad mariana y consagrar la que en el futuro se ha de suscitar, el venerable Hermano Alfonso Ródenas García, Obispo de Almería, en nombre propio y en el del clero, de las autoridades y de todos los fieles, insistentemente elevó preces a Nos para que con solemne rito le concediéramos Coronar la antedicha imagen de la Virgen Madre de Dios. Por lo que, oído el voto de nuestro amado hijo Arcadio María, de la Santa Romana Iglesia, Cardenal Larraona, Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos, en virtud de estas letras, con nuestra apostólica autoridad comisionamos al mismo Ordinario almeriense para que en el día que él mismo elija, en nuestro nombre y autoridad, después de la misa solemne, ponga, según el rito y la fórmula prescrita, una Corona de oro a la imagen de la Bienaventurada Virgen María que se venera en la iglesia parroquial de Serón bajo el título de <<los Remedios>>. Sin que nada obste en contrario. No dudamos que esta sagrada solemnidad habrá de redundar en bien de la religión y provecho espiritual del pueblo y los de toda la Diócesis de Almería se animen a amar y venerar a la Madre de Dios cada día más y más.

Dado en Roma, en San Pedro, sellado con el anillo del Pescador en el día 8 de julio de 1965, tercero de nuestro pontificado.

Firmado: Amleto Juan, Cardenal Cicognani, Secretario de Estado”.

La Coronación Canónica de Nuestra Patrona, la Virgen de los Remedios, tuvo lugar el 15 de agosto de 1965, y con motivo de esta efeméride, es voluntad de la Hermandad de la Virgen de los Remedios organizar un Año Mariano, que dando comienzo el 15 de agosto de este año, culmine el 15 de agosto de 2015, día de la celebración del 50 aniversario de la Coronación.

Desde la Hermandad se ha solicitado colaboración al resto de Hermandades, colectivos e instituciones del municipio, para que la celebración de este Año Mariano tenga la calidad que nuestra Patrona merece.

A partir de las reuniones previas, se ha constituido una comisión organizadora, que mediante la colaboración de diferentes grupos de trabajo, será la encargada de  la preparación, organización,  y coordinación de los eventos que se celebrarán a lo largo de este Año Mariano.

Entre los eventos que se pretenden realizar cabe destacar, la solicitud al Ayuntamiento para el nombramiento de Alcaldesa Honoraria Perpetua a nuestra patrona, Homenaje a D. Francisco Guerrero Peregrín, Rosario de la Aurora con la imagen de la Virgen de los Remedios en Octubre, instalación de Placas conmemorativas de la coronación y a personas reseñables, Procesión extraordinaria, concurso de poesía y dibujo, exposición de fotografía y de objetos relacionados con la Virgen, etc.

Además el resto de Hermandades y la Banda organizarán actividades con motivo de esta efeméride.

En Serón, lamentablemente, no disponemos de documentación escrita que nos permita argumentar el origen y motivos de la devoción a Nuestra Sra. de los Remedios, ya que el Archivo Parroquial fue destruido durante la guerra civil. No obstante, en el año 1965, el cura párroco D. Francisco Guerrero Peregrín en documento oficial dirigido al Sr. Obispo de la Diócesis de Almería, le indicaba la manifiesta devoción del pueblo de Serón hacia la Virgen de los Remedios. Textualmente indicaba: “Los más ancianos no recuerdan haber oído hablar a sus padres ni abuelos de cuándo comenzara el patronazgo de esta imagen”, por lo que afirma: “haber existido siempre esta acendrada devoción bajo la advocación de los Remedios”.

Los antecedentes más antiguos de la advocación mariana en Serón se remontan a la Bula de erección de oficios y beneficios del obispado de Almería que instituyó fray Diego de Deza, arzobispo de Sevilla, redactada en Sevilla el 26/05/1505 donde incluyó:

En la Iglesia Parroquial de Santa María del Lugar de Serón, tres beneficios simples servideros, y una Sacristía”.

D. Antonio Gil Albarracín, en su libro El Templo Parroquial de Serón en los Territorios Almerienses del Marqués de Villena indica que, a comienzos del siglo XVI, era difícil conocer cómo era la iglesia construida en Serón, pero que según se deduce de los testimonios consultados dispuso al menos de dos altares, el mayor y otro bajo dedicado a la Virgen.

Los antecedentes de la Ermita podríamos encontrarlos en el siglo XVII, cuando el obispo fray Juan de Portocarrero, el día 5/12/1603 declara ante el escribano Cristóbal Sánchez, tras su visita a la iglesia de Serón, que dicha iglesia estaba caída por el suelo, teniendo que recurrir para la celebración de los cultos a una pequeña ermita que los fieles habían construido a su costa fuera de la población.

La actual Ermita de Nuestra Señora de los Remedios es una construcción neoclásica del siglo XIX, construida bajo el obispado de D. José María Orberá y Carrión.

Por lo que, la vinculación y el arraigo de la Virgen de los Remedios con la Villa de Serón datan al menos desde el siglo XIX reafirmándose su devoción hasta la actualidad.

No es fácil definir lo que la imagen de la Virgen de los Remedios significa para este pueblo, sirva como dato las continuas muestras de arraigo y devoción hacia la Virgen, de los hijos e hijas de Serón, ya estén residiendo en el municipio, como estén en la diáspora. A ella y a su Ermita acudimos precisamente en los momentos más difíciles y determinantes de nuestras vidas.  En la carta dirigida al Obispo de Almería en 1956, don Francisco Guerrero cita: “Tiene Santuario propio, donde recoge las promesas, las oraciones, los pesares y las alegrías de estos hijos, que en todos los apuros acuden a la Madre, sobre todo en los peligros a que constantemente están sometidos en las entrañas mineras de esta Sierra. A ella atribuyen infinidad de gracias concedidas y la constante protección en sus peligros”.

COPIA LITERAL DEL ACTA NOTARIAL DEL ACTO DE CORONACIÓN

En la Villa de Serón, provincia de la Diócesis de Almería, el día 15 de agosto de 1965, festividad de la Asunción de Nuestra Señora a los Cielos, el Exmo. y Rvdmo. señor doctor don Alfonso Ródenas García, Obispo de esta Diócesis de Almería, hace entrega en acto solemne al reverendo Cura Párroco-Arcipreste de Serón, don Francisco Guerrero Peregrín, de una artística corona, íntegramente donada por los hijos de Serón, y labrada en metales de oro y plata y bañada de platino, adornada con doce esmaltes a fuego, con alegorías de nuestra Señora, setenta perlas majóricas, treinta perlas barrocas y ciento ochenta y cuatro piezas de varios tamaños entre rubíes, esmeraldas, zafiros y brillantes, para Coronar Canónicamente a la Santísima Virgen de los Remedios, Patrona de la Villa de Serón.

En el solemne acto están presentes y firman como testigos …

Y para constancia, se extiende la presente acta notarial por triplicado, quedando una en el archivo parroquial de Serón, otra en el Ayuntamiento de esta Villa y otra en los archivos de la Curia Diocesana.

De todo lo cual yo, don Gonzalo Rodríguez Martínez, notario del Obispado de Almería, doy fe, en Serón, fecha ut supra”.

NOTA: La Hermandad de la Virgen ruega a todas aquellas personas que dispongan de fotografías, objetos, documentos etc., relacionados con la Virgen de los Remedios, se ponga en contacto la Presidenta (Consuelo Pérez Corral) para que formen parte de la Exposición que se pretende realizar. Las fotografías y documentos serán digitalizados y devueltos a su propietario.

AGOSTO 2014