CARRASCA DE LA POZA
En la Sierra de Filabres, el aspecto fundamental en la actual composición de la flora es la elevada intensidad de la actuaciones humanas, que se ponen de manifiesto en las extensas áreas roturadas, las talas producidas por la minería del hierro y, actualmente, por las canteras de mármol y las repoblaciones forestales.
Las zonas intermedias y altas de la montaña estuvieron dominadas por la encina, árbol emblemático del bosque mediterráneo y cuyas masas más antiguas aún se conservan en algunos lugares. La presencia de bosques compuestos por encinas, quejigos, alcornoques y pinos en la Sierra de Filabres es un hecho que se puede constatar fácilmente, tanto por la existencia de documentos históricos que así lo ratifican, como por la subsistencia de pies centenarios y antiguos rodales de éstas y otras especies.
Una de ellas la podemos encontrar en “El Marchal”, en Serón. Recientemente ha sido enviada una ficha sobre la misma al proyecto Árboles Leyendas Vivas por Juan Pablo Martínez Rubio, quien refiere que sea ésta no la mayor por su abandono, pero sí la de mayor edad. Este proyecto realiza la catalogación, conservación y divulgación de los árboles más singulares de la Península Ibérica.
Datos del Árbol singular
Nombre común: CARRASCA DE LA POZA
Nombre científico: Ilex Aquifolium
C. Autónoma: Andalucía
Provincia: Almería
Localidad: Serón
Paraje o finca: Marchal del Abogado, aldea de unos 200 años de vida. La Carrasca está en la zona comunal anexa a la aldea.
Acceso: Se accede en coche desde Serón por la carretera de La Jordana, que llega a Las Menas y por El Calar Alto (observatorio Astronómico) en la cumbre de los Filabres a Almería. Desde Serón son unos 5-6 Km. Desde Almería unos 80 Km.
Dimensiones, altura: Aprox. 10-12 m.
Perímetro del tronco a 1,30 m de la base: 6.4 m.
Diámetro de copa: 26.7 m.
Edad (aprox.): 1100 a 1200 años.
Tradiciones, curiosidades:
Situada en una aldea que en los años 1940 a 1960 albergaba unas veinte familias y desde los 70 sólo dos personas de forma permanente. La despoblación tuvo que ver con el cierre de las minas de hierro de Las Menas en 1968.
Otros datos de interés:
Por debajo de ella pasa la acequia que alimenta la balsa de riego de la huerta que hay bajo la aldea. A su sombra la acequia tiene una poza donde en los años en que no había lavadoras, las vecinas se reunían a diario para lavar la ropa y hacer sus tertulias.
La carrasca de la poza era “el centro social” de la aldea, en invierno y verano.
En cuanto a su edad, parece ser que hace unos 40 años llegó un arqueólogo que cortó algunas ramas y alguna raíz y de su estudio dedujo la edad de 1100 a 1200 años. Pero no he podido encontrar documentación alguna al respecto. Sólo existe la manifestación oral de uno de los actuales habitantes de edad superior a los 70 años.
ABRIL 2008


