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LA CUESTA “BAILLO”

14 enero, 2016 | Comment

Un apellido de herreros y ganaderos en el Serón del siglo XVII

Con el reparto de tierras y casas llevado a cabo en 1572,  Serón se repuebla con nuevos pobladores cristianos. De la provincia de Toledo llegan los hermanos Pedro y Juan Baillo, herreros de profesión. Pedro montó una fragua que pronto sería un referente en documentos públicos. En  el documento de venta[1] de 1615 se indica que:

Juan de Bernardino vende a Bartolomé Baillo un cuerpo de casa de morada, encima de la fragua de Pedro Baillo, herrero, padre del comprador que el tal Bernardino lo compró de su hermano Juan Baillo.  La fragua abajo, arriba linda con Juan de Membrive  y con la calle Real que baja de la iglesia”  (se refiere a la ermita).

La fragua estaría en la actual calle Real, a la altura de los números 116-118 donde se inicia la cuesta que sube a la ermita. 

Al mismo tiempo, Pedro y Juan empezarían a tener ganado, vendiendo ganado vacuno a marchantes de Cazorla y Úbeda (Jaén). La familia  empieza a multiplicarse y en la primera mitad del siglo XVII habían conseguido un gran reconocimiento social como herreros y ganaderos, estando muy implicados  en la vida de Serón.  Así, por ejemplo, en 1605, Juan era oficial del concejo de Serón y junto a Xil Pablo (propietario de los dos molinos harineros más productivos de la ribera del Bolonor), comprarían nuevas pesas para la Carnicería, tratando de evitar la “sisa” en la carne[2].  En 1635, Juan Baillo era uno de los sesenta y dos hermanos que componían la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen[3].

Pedro Baillo

Se casa en Serón con María de Córdoba, hija de una familia de ganaderos llegados también con la repoblación. Tienen cuatro hijos: Pedro, Juan, Bartolomé y María Baillo de Cordoba. Pedro  se casó en segundas con María Manzano, aportando esta una hija de su matrimonio anterior, Catalina Pérez. De la unión nace Alonso Baillo Manzano.

Al fallecer Pedro Baillo el viejo, la fragua pasa a los hijos mayores, Pedro y Juan, aunque es Juan, casado con Leonor de Vico (hija de Sebastián de Vico), el que se dedica más al negocio del ganado. Pedro Baillo de Córdoba se casó con su hermanastra Catalina Pérez y tenía una casa cerca de la ermita de la Virgen de los Remedios. La hija de estos, Catalina Baillo Pérez se casa con Alonso de Membrive, teniendo casa en la plaza mayor (plaza de Enmedio). La familia Baillo se va extendiendo y es tanto el prestigio e influencia que tienen que tanto Pedro como Juan y Bartolomé aparecen como albaceas en distintos testamentos.

Juan Baillo

Se casa con María de Ramos y tienen cuatro hijos: Juan, Francisco, Mariana y María Baillo Ramos.  Juan se instala en Baza y Francisco vive en Serón, pasando, en 1635, a heredar el “hacha[4] de  Nuestra Señora del Carmen que poseía su padre. Mariana se casa con Francisco López Valero teniendo un hijo, Francisco López Baillo, que pronto quedaría huérfano, pasando al cuidado de sus abuelos y de su tía María que no tendría hijos.  Para que el nieto pueda alcanzar el grado sacerdotal, Juan Baillo y Maria Ramos fundan una Capellanía[5] .

La cuesta “Baillo”

A principios del siglo XIX aún vivía en Serón un descendiente de Pedro y Juan Baillo: José Miguel Pérez Baillo. El apellido ha perdurado hasta nuestros días al dar nombre  a una de las múltiples “cuestas” que posee Serón:  La cuesta Baillo.

En 1663 ya aparece referenciada como “cuesta Baillo[6]:

Casa que está en la calle y cuesta que llaman de Baillo, casa que era de Cristobal de Quesada, calle Real que baja desde la dicha cuesta de Baillo a la



[1] AHPA, Pr. 4132

[2] AHPA, Pr. 4123

[3] AHPA, Pr. 4149, fs. 32-33v

[4] Nombramiento de hermano de la Hermandad

[5] AHPA, Pr. 4143

[6] AHPA, Pr. 4193

 

FLORENCIO CASTAÑO IGLESIAS

AGOSTO 2015

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