{"id":1044,"date":"2019-05-28T11:27:53","date_gmt":"2019-05-28T11:27:53","guid":{"rendered":"http:\/\/turismoseron.es\/blog\/?p=1044"},"modified":"2019-05-28T11:29:40","modified_gmt":"2019-05-28T11:29:40","slug":"los-canos-de-seron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/los-canos-de-seron\/","title":{"rendered":"Los Canos de Ser\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Los Canos es una barriada de Ser\u00f3n ubicada en la Sierra de los Filabres, en el barranco de Las Casillas, poblado colgado literalmente de la monta\u00f1a y parece que su origen se remonta a los carboneros que se ubicaron en este barranco para elaborar carb\u00f3n vegetal y pic\u00f3n de las numerosas encinas que exist\u00edan en este lugar, comienzan edificando chozas, para que vivieran los carboneros y posteriormente boliches para almacenar el carb\u00f3n elaborado, con el paso de los a\u00f1os comienzan a construir las primeras casas, de los materiales que exist\u00edan en la zona, piedras, pizarra, y launa. Aparecen las primeras familias, y seg\u00fan nos cuentan, parece que algunas de ellas proceden de la zona de Baza, el asentamiento se ve favorecido por la explotaci\u00f3n minera de los cotos de Ser\u00f3n- Bacares.<\/p>\n<p>Encontramos datos en el nomencl\u00e1tor de 1940, donde aparecen Los Canos y Las Casillas en la Diputaci\u00f3n de Casillas, con categor\u00eda de cortijada. Dista de Ser\u00f3n 11 kil\u00f3metros, por el acceso m\u00e1s cercano, que era el antiguo Camino de Almer\u00eda, La Loma y El Serval. En esta \u00e9poca cuenta con 12 edificaciones para uso de vivienda y una para otros usos. Son construcciones de una sola planta, con una poblaci\u00f3n de 70 habitantes de derecho y 50 de hecho.<\/p>\n<p>Los Canos comienza a quedarse sin poblaci\u00f3n en los a\u00f1os cincuenta y sesenta, quedando pr\u00e1cticamente vac\u00edos en 1968, cuando cierran las minas de Las Menas, quedando en el poblado Amador Mateo Cano y el matrimonio formado por Benito Cano L\u00f3pez y Maravillas Mateo Mart\u00ednez que dejan Los Canos casi obligados por sus hijos para venir al pueblo de Ser\u00f3n, ya que la barriada no ten\u00eda ni luz, ni agua corriente y el acceso a la misma deb\u00eda de hacerse a pie o con animales de carga. No exist\u00eda, ni existe carretera, para acceder a este abrupto lugar, accedi\u00e9ndose a \u00e9l por un camino empedrado desde Aldeire (Alc\u00f3ntar) o por el Camino de Almer\u00eda, dado que est\u00e1 literalmente colgado de la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Un poco de historia y an\u00e9cdotas de esta cortijada, que seg\u00fan Antonio Jes\u00fas S\u00e1nchez, podr\u00eda ser nuestro Machu Picchu particular. Comenzamos haciendo una entrevista a Herminia Cano Cano que nos relata historias de sus padres, abuelos y de ella y su hermana Antonia.<\/p>\n<p>Mi familia procede de Los Canos, mis abuelos eran Benito y Maravillas, tuvieron ocho hijos, lo normal en aquellos tiempos, todos marchan a Barcelona, menos Antonio, mi padre, que vivir\u00e1 en la cortijada hasta 1962, compra casa en Ser\u00f3n y nos establecimos en el pueblo. Mi padre se llamaba Antonio Cano L\u00f3pez y mi madre Mar\u00eda Cano Mateo, eran primos y tuvieron que pedir dispensa al Papa y en casa siempre comentaban que la Iglesia les cobr\u00f3 500 pesetas que era una cantidad muy elevada para la \u00e9poca, se celebr\u00f3 la boda en la barriada de La Loma, situada relativamente cerca y de la que depend\u00edan para los cultos religiosos, tuvieron cinco hijos.<\/p>\n<p>Mis abuelos se quedaron en Los Canos y mi madre nos llevaba a verlos con frecuencia, lo que m\u00e1s recuerdo y me encantaba era ir de matanza a casa de mis abuelos. Cuando llegaba el fr\u00edo, en la Navidad, mi madre, nos montaba en la burra y el viernes a las 12 del mediod\u00eda sal\u00edamos de Ser\u00f3n hac\u00eda Los Canos, tom\u00e1bamos el Camino de Almer\u00eda, pas\u00e1bamos por La Jordana, el Marchal del Abogado, La Loma, El Serval, salt\u00e1bamos el monte y all\u00ed en lo alto de la monta\u00f1a estaban Los Canos, se llegaba por la parte de arriba. Tard\u00e1bamos casi cinco horas en recorrer los 11 kil\u00f3metros de distancia que separan ambos puntos, con sus paradas para que la burra bebiese agua, llegando a Los Canos cuando empezaba a anochecer.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado, comenzaba la matanza muy temprano, con el sacrificio del cerdo, la casa de sus abuelos estaba en un terrapl\u00e9n, ten\u00edan que bajar al r\u00edo, a lavar las tripas, a veces ten\u00edan suerte y pod\u00edan lavarlas en una acequia que pasaba por la mitad de la barriada, buscar la le\u00f1a, para calentar y cocer las calderas de morcillas. El domingo se hac\u00edan los chorizos y el salchich\u00f3n y se acaba la matanza, era un d\u00eda de diversi\u00f3n, sin olvidar lo duro del trabajo.<\/p>\n<p>Cuenta Herminia que ten\u00edan los corrales muy pegados al barranco y un d\u00eda al ir a dar de comer a los cerdos uno de ellos se sali\u00f3 de la cuadra y se despe\u00f1\u00f3 por el cortado, cayendo al r\u00edo. El cerdo se mat\u00f3 y adelantaron la matanza, ya no tuvieron que venir los matarifes.<\/p>\n<p>Los Canos, como la mayor\u00eda de las barriadas y cortijadas de Ser\u00f3n, ten\u00eda escuela, ubicada en la parte alta del poblado en lo m\u00e1s llano y a Herminia le gustaba visitarla, recuerda a un maestro que le regalaba tizas, cuadernos, l\u00e1pices de colores, libretas y borradores, a cambio ella le limpiaba la sala donde unos 12 ni\u00f1os asist\u00edan a clase, era la \u00e9poca en que muchos de sus habitantes ya no viv\u00edan en la aldea, porque en los sesenta el numero era de unos 25, todos los a\u00f1os el Ministerio mandaba un maestro o maestra y se recuerda a la maestra Amalia que fue una de las \u00faltimas y que alg\u00fan a\u00f1o no llegaba ninguno y hac\u00eda de maestra Angelita, una mujer de Aldeire, con conocimientos b\u00e1sicos de lectura, escritura y matem\u00e1ticas, era una escuela unitaria, todos los alumnos juntos y de todas las edades; ni\u00f1os y ni\u00f1as aprend\u00edan lo b\u00e1sico en un libro y en las libretas de dos rayas, para no salirse y lo m\u00e1s dif\u00edcil y complicado, los dictados. Las clases se impart\u00edan por la ma\u00f1ana y por la tarde.<\/p>\n<p>Hemos entrevistado tambi\u00e9n a Carmen Lorenzo Mateo y a su hermana Antonia, ellas dejan Los Canos en 1959 o 1960 y nos cuentan que la mayor\u00eda de los hombres iban a trabajar a la mina, ten\u00edan que madrugar mucho, la entrada era a las siete de la ma\u00f1ana y los desplazamientos se hac\u00edan a pie y tardaban unas dos horas en llegar al puesto de trabajo, cuando acababa la jornada laboral de ocho horas, volv\u00edan a casa con el pan que la empresa repart\u00eda diariamente y una vez a la semana, con la le\u00f1a. Si era el tiempo de siega, despu\u00e9s de la jornada laboral, es decir, doce horas, ocho de trabajo y cuatro de desplazamiento, se paraban a segar los cereales cultivados ya que todos los habitantes de Los Canos ten\u00edan tierras para cultivar.<\/p>\n<p>Los hombres que no iban a la minas trabajan picando esparto, recogiendo le\u00f1a (solo la suya ya que exist\u00eda un guardia que cuidaba que nadie cogiese le\u00f1a del monte sin permiso), cuidando a los animales u ocup\u00e1ndose de la agricultura.<\/p>\n<p>Las mujeres, eran las grandes trabajadoras silenciosas, ellas se ocupaban de todo: la crianza de los ni\u00f1os; las labores de la casa: lavar era lo m\u00e1s complicado, si la acequia que atraviesa el poblado iba sin agua, ten\u00edan que bajar a lavar al r\u00edo, a veces, el agua estaba helada, ten\u00edan que romper el hielo con la mano para poder introducir la prenda y sacarlas pronto por miedo a la congelaci\u00f3n, acabada la colada deb\u00edan de subir hasta la casa, ahora con peso extra, al llevar la ropa mojada; hacer la comida, por la ma\u00f1ana era normalmente unas migas y por la noche una olla de cocido; amasar y hacer el pan que sol\u00eda hacerse una vez a la semana o cada quince d\u00edas depend\u00eda de las necesidades; coser y zurcir las ropas de todos los miembros de la casa; mantener en orden el hogar; cuidar los animales, conejos, pollos, gallinas, la cabra, el mulo o la burra y los cerdos; y por supuesto cuidar la huerta. Su jornada laboral era de veinticuatro horas, siempre al servicio de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Dispon\u00edan de partera, que ayudaba a las mujeres a dar a luz y era la Abuela Ricarda (abuela de Carmen y Antonia), los ni\u00f1os y ni\u00f1as nac\u00edan en las casas y ella iba a ayudarlas, en una ocasi\u00f3n Remedios Cano L\u00f3pez (t\u00eda de Herminia y de Antonia), se puso de parto de gemelos, el primer ni\u00f1o naci\u00f3 en Los Canos, pero el segundo no nac\u00eda, tuvieron que hacerle unas parihuelas y llevarla hasta Las Menas, para recibir asistencia m\u00e9dica, el trayecto era de dos horas y no recuerdan exactamente que pas\u00f3 cuando llegaron a Las Menas, pero parece que el ni\u00f1o no sobrevivi\u00f3 al parto, que debi\u00f3 de ser muy doloroso. Otras mujeres par\u00edan directamente en la era o en la siega, acurrucaban al ni\u00f1o, le daban la primera toma y lo dejaban descansando y continuaban sus labores, con la misma fuerza y entereza que antes del parto. Eran mujeres duras y curtidas por el trabajo y el sufrimiento. Acostumbradas a perder hijos por la mortalidad infantil e incluso a morir muchas de ellas en el parto, si este ven\u00eda con alguna complicaci\u00f3n. El cuidado de los hijos, tambi\u00e9n les correspond\u00eda y cuenta la leyenda, que al ser una cortijada colgada de la ladera y bastante escarpada, para evitar que estos cayesen al barranco los ataban a la pata de la cama o a la puerta de la casa, por miedo a que se despe\u00f1asen, como pas\u00f3 con el cedo.<\/p>\n<p>Los Canos, eclesi\u00e1sticamente depend\u00edan de la Parroquia de La Loma, all\u00ed se celebraban todos los actos religiosos: bautizos, comuniones, bodas, entierros, oficios\u2026 y su p\u00e1rroco durante muchos a\u00f1os fue Don Jos\u00e9. El Campo Santo tambi\u00e9n se encontraba aqu\u00ed.<\/p>\n<p>En Los Canos eran casi autosuficientes, cultivaban la tierra, ten\u00edan animales y adem\u00e1s trabajaban en la mina, el sueldo era muy peque\u00f1o pero les dio para ahorrar y comprar casas en Ser\u00f3n o emigrar a Barcelona. De la tierra obten\u00edan centeno, cebada y trigo que guardaban en los trojes, despu\u00e9s de realizar la trilla en las tres eras que ten\u00edan que eran comunales, el grano lo mol\u00edan en el molino de Aldeire. En primavera y verano cultivaban hortalizas, patatas, habichuelas que enristraban y secaban para gastarlas en invierno, guisantes, habas, pimientos, tomates, ma\u00edz\u2026 ten\u00edan algunos almendros y frutales y en las m\u00e1rgenes de los bancales unos pocos olivos.<\/p>\n<p>En septiembre se hac\u00eda el vino en el jara\u00edz que ten\u00edan en las casas, \u00e9ste se vend\u00eda en los peque\u00f1os comercios que exist\u00edan en Los Canos, uno de ellos era del padre de Herminia y Antonia y otro era del padre de Antonia y Carmen. En estos establecimientos se vend\u00edan aquellos productos que no pod\u00edan conseguir de forma autosuficiente, como el arroz, el aceite, las medicinas o las especias que eran necesarias para las matanzas, para el avituallamiento de estos productos, las mujeres cog\u00edan sus mulos o burras y se desplazaban los viernes hasta el mercado de Ser\u00f3n para comprar todo lo que necesitaban. En ambos locales se hac\u00edan bailes los s\u00e1bados, a estos guateques acud\u00edan hombres de otras localidades y Antonia Lorenzo conoci\u00f3 a su marido en uno de ellos, en estos locales se vend\u00eda vino y pasaban una velada muy divertida que era amenizada por los m\u00fasicos del pueblo que tocaban el la\u00fad, la bandurria y la guitarra. Ya en \u00e9poca m\u00e1s moderna, y en la casa de Herminia, su padre compr\u00f3 una radio y \u00e9sta se usaba de orquesta. A veces los bailes se hac\u00edan en las casas de los vecinos, pero lo normal era celebrarlos en estos dos establecimientos.<\/p>\n<p>La visita a Los Canos la realizamos junto a Antonio Jes\u00fas S\u00e1nchez Zapata, que quer\u00eda realizar un art\u00edculo para la secci\u00f3n \u201cAldeas y Cortijadas abandonadas de Almer\u00eda\u201d de La Voz de Almer\u00eda. Lo acompa\u00f1amos a conocer Los Canos, \u00e9l adem\u00e1s realiz\u00f3 un video con dron que pueden ver en el siguiente enlace:<\/p>\n<p><a title=\"Enlace al v\u00eddeo\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=lmc8fJuwU_A.\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=lmc8fJuwU_A.<\/a><\/p>\n<p>Nosotros accedimos a la cortijada de Los Canos por Aldeire, una vez que llegamos a la barriada, la atravesamos y nos dirigimos al r\u00edo, ascendimos por \u00e9l hasta encontrar el camino de piedra que nos llev\u00f3 a la cortijada de Los Canos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Mar\u00eda Isabel Garc\u00eda S\u00e1nchez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Canos es una barriada de Ser\u00f3n ubicada en la Sierra de los Filabres, en el barranco de Las Casillas, poblado colgado literalmente de la monta\u00f1a y parece que su origen se remonta a los carboneros que se ubicaron en este barranco para elaborar carb\u00f3n vegetal y pic\u00f3n de las numerosas encinas que exist\u00edan en<br \/><a href=\"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/los-canos-de-seron\/\">Read more &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1045,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[33,54,36],"class_list":["post-1044","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espacios","tag-espacios-2","tag-turismo","tag-turismoseron"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1044"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1048,"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044\/revisions\/1048"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1044"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1044"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/turismoseron.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1044"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}